Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sexo" aquí tienes una selección de 29 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sexo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Allí no hay sexo.
- ¿Labores de su sexo?
- ¡El arte no tiene sexo! gritaba.
- Pero sin ánimo de ofender al sexo.
- Decía, no, nada de labores de su sexo.
- Era este una Margarita Gauthier del sexo fuerte.
- Detrás del duelo iba una escasa representación del sexo débil.
- El sexo es una indicación muy vaga y las variaciones son infinitas.
- Su culto a la dama no tenía que ver nada con las exigencias del sexo.
- ¡Y yo qué débil! ¡Y a este llaman sexo fuerte! ¡Valiente sexo el mío!
- Falta consignar que de estas nueve cifras, siete correspondían al sexo femenino.
- Además don Carlos la trataba como si fuese ella el arte, como si no tuviera sexo.
- Cuando Camoirán llegó a Vetusta, se vio acosado por el bello sexo de todas las clases.
- No se inventó el modo de escribir al cielo encargando y explicando bien el sexo que se desea.
- Señora, salvo el sexo, estoy dispuesto a arrojarles a ustedes por las escaleras si insisten en su procaz atentado.
- En los murmullos de las damas había súplicas en quejidos, coqueterías sin sexo, otras con él, aunque honestamente señaladas.
- V NUEVAS FATIGAS DE AMOR Como todos los hombres sentimentales que esperan demasiado de las mujeres, he tenido momentos de aborrecer al bello sexo.
- En cambio en aquellos pueblos como Alcolea, en donde la vida sexual era tan mezquina y tan pobre, las alusiones eróticas a la vida del sexo estaban en todo.
- Era una manada de salvajes, compuesta de dos tagarotes como de diez y doce años, una niña más chica, y otros dos chavales, cuya edad y sexo no se podía saber.
- Aquella coraza estaba apretada contra algún armazón (no podía ser menos) que figuraba formas de una mujer exageradamente dotada por la naturaleza de los atributos de su sexo.
- Además, él, que miraba a los curas como flacas mujeres, como un sexo débil especial a causa del traje talar y la lenidad que les imponen los cánones, acababa de ver en el Magistral un atleta.
- Llegaba tarde al paseo, daba tres o cuatro vueltas, y cuando ya se sentía bastante envidiada, a casa, sin dignarse jamás pasar los ojos sobre ningún individuo del sexo fuerte en estado de merecer.
- Estas y otras reflexiones análogas pusieron a Mesía de mal humor y airado contra el Magistral, cuya influencia en Vetusta, especialmente sobre el sexo débil y devoto, le molestaba mucho tiempo hacía.
- La hipocresía de doña Camila llegaba hasta el punto de tenerla en el temperamento, pues siendo su aspecto el de una estatua anafrodita, el de un ser sin sexo, su pasión principal era la lujuria, satisfecha a la inglesa.
- Sí, Ana (Ana la había llamado, estaba ella segura), yo había soñado lo que parecía anunciarse desde nuestra primer entrevista, un espíritu compañero, un hermano menor, de sexo diferente para juntar facultades opuestas en armónica unión.
- Y si no lo hicieran por propio impulso los Páez, los Redondo, etc., etc., sus respectivas esposas, hijas y demás familia del sexo débil obligaríanles a imitar en religión, como en todo, las maneras, ideas y palabras de la envidiada aristocracia.
- Guillermina recorría toda la carrera, desde la puerta del cuarto de Severiana hasta la de la calle, dando órdenes, inspeccionando el público y mandando que se pusieran en última fila las individualidades de uno y otro sexo que no tenían buen ver.
- Así como en las mujeres de su edad se anuncian por asomos de contornos turgentes las elegantes líneas del sexo, en el acólito sin órdenes se podía adivinar futura y próxima perversión de instintos naturales provocada ya por aberraciones de una educación torcida.
- Y detrás de estas las señoritas que frisaban con los quince, flor y nata de la hermosura vetustense algunas de ellas, casi todas iniciadas en los misterios legendarios del amor de devaneo, muchas próximas a la transformación natural que revela el sexo, y dos o tres, pequeñas, pálidas y recias, mujeres ya, disfrazadas de niñas, con ojos pensadores cargados de malicia disimulada.