Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra sintieron

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sintieron en el contexto de una oración.

Término sintieron: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sintieron" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sintieron para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Sintieron impulsos de echar a correr.
  • Las once y media serían cuando sintieron la voz de Ballester.
  • Después sintieron que se abría y se cerraba la puerta del cuarto vecino.
  • Pasado un cuarto de hora, sintieron que se abría otra vez la puerta de la izquierda.
  • ¡Qué tarde tan hermosa! Nunca se sintieron las de Pajares más contentas de la vida.
  • Al día siguiente, muy de mañana, sintieron los dos que les despertaban de un empujón.
  • Sintieron venir a la Superiora, y rápidamente se levantaron y se pusieron a brochar otra vez.
  • Pronto corrió la voz de que estaba malo, y cuantos le conocían sintieron vivísimo interés por él.
  • Ellas, que debían ser bien instituídas, como le sintieron la enfermedad, dejáronle para el que era.
  • Pero como sintieron dél que estaba bien enternecido, no se les hizo de vergüenza pedirle de almorzar con el acostumbrado pago.
  • Después oyeron ruido, sintieron la voz de Fortunata que hablaba quedito con Patricia, diciéndole quizás cómo y cuándo mandaría a buscar su ropa.
  • Se calló porque sintieron pasos, ya muy cerca, como de una persona que subía con cautela, y miraron a la meseta intermedia, esperando a que el que subía diese la vuelta.
  • Al entrar y apearse en el zaguán, los señores de Ulloa sintieron la impresión del frío subterráneo de una ancha cripta abovedada, donde la voz humana retumbaba de un modo extraño y solemne.
  • ¡Cuánto me he reído después recordando aquella escena, y cuán cierto es, por lo que respecta a mis compañeros en aquel juego, que el entusiasmo de la ancianidad convierte a los viejos en niños, renovando las travesuras de la cuna al borde mismo del sepulcro! Muy enfrascados estaban ellos en su conferencia, cuando sintieron los pasos de Doña Francisca que volvía de la novena.
  • ¡Cómo presenciarían aquellos infelices el crecimiento de la inundación! ¡Qué dirían en aquel momento terrible! Y si vieron a los que huían en las lanchas, si sintieron el chasquido de los remos, ¡con cuánta amargura gemirían sus almas atribuladas! Pero también es cierto que aquel atroz martirio las purificó de toda culpa, y que la misericordia de Dios llenó todo el ámbito del navío en el momento de sumergirse para siempre.