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Ejemplos de oraciones con la palabra soberana

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra soberana en el contexto de una oración.

Término soberana: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "soberana" aquí tienes una selección de 10 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra soberana para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Señora y soberana! ¿Le habían matado?
  • El diputado por Pernueces tenía soberana envidia al Presidente del Casino.
  • ¡Reina soberana! ¡Se habían propuesto arruinarles! ¡Qué disgusto á la hora de comer!
  • Sentíase atada y sin libertad, y esto la ponía fuera de sí, destruyendo aquella serenidad soberana que normalmente tenía.
  • Sí, pero es tan débil que corren peligro ella y el niño, y éste se criará enclenque, replicaba implacable la soberana del hogar.
  • Y doña Manuela, repasando sus escasos conocimientos históricos, halagaba su orgullo y creíase casi igual a una soberana destronada que cae en la pobreza.
  • Concha en el balcón, Amparo corría por la casa cantando como una alondra, y doña Manuela arrellanábase en su butaca con aire de soberana que acaba de administrar recta justicia.
  • Y la querella terminó un día en que a nuevas instancias del hombre, que vió que su nueva mujer sufrió un vahido, para que le desahijaran el hijo, la soberana del hogar, cojiéndole aparte, le dijo.
  • En la cruz está la salud, en la cruz está la vida, en la cruz está la defensa de los enemigos, en la cruz está la infusión de la suavidad soberana, en la cruz está la fortaleza del corazón, en la cruz está el gozo del espíritu, en la cruz está la suma virtud, en la cruz está la perfección de la santidad.
  • XVI APENAS, fuera de la soberana, hubo abatimiento en aquel hogar, pues los niños eran incapaces de darse cuenta de lo que había pasado, y Manuela, la viuda casi sin saberlo, concentraba su vida y su ánimo todos en luchar, al modo de una planta, por la otra vida que llevaba en su seno y aun repitiendo, como un gemido de res herida, que se quería morir.