Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "socios" aquí tienes una selección de 39 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra socios para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Los socios rieron a carcajadas.
- En vano esperaron los socios noticias.
- Estos socios, unos juegan a los naipes.
- Todas las puertas del salón estaban atestadas de socios.
- ¿Qué habían de hacer los socios, si no se podía pasear?
- Los socios antiguos no hacían caso, ni levantaban los ojos.
- Poco a poco van llegando los socios a su recreo de la noche.
- Los socios arrancaban las hojas o se llevaban papel y hierro.
- Era proverbial el ingenioso buen humor de los señores socios.
- Miraba a los socios que leían como a gente de sospechosa probidad.
- Una vez, dos socios del casino le gastaron una broma transcendental.
- La mayor parte de los socios amantes del saber no leían más que noticias.
- El viento que soplaba tenía siempre muy preocupados a los socios beneméritos.
- Los socios antiguos miraban la biblioteca como si estuviera pintada en la pared.
- Finca comprada al difunto Aparisi, uno de los socios de la Compañía de Filipinas.
- Como que había sido testigo de aquel duelo misterioso, a que aludían los socios del Casino.
- Era costumbre inveterada que aquellos señores no saludaran a los socios que entraban o salían.
- Habían hecho un reglamento humorístico, del cual cada uno de los socios tenía su ejemplar en el bolsillo.
- Hagamos que los socios que tienen relaciones con las familias distinguidas se enteren de si las niñas vienen o no.
- Pero si estos eran los que pagaban el palco, a él concurrían cuantos socios del Casino tenían amistad con cualquiera de ellos.
- En la sala contigua al gabinete viejo estaban los socios de costumbre, los que no jugaban a nada y los seis que jugaban al ajedrez.
- La Casa de banca no era ya Moreno en 1870, sino Ruiz Ochoa y Compañía, aunque uno de sus principales socios era don Manuel Moreno Isla.
- Una tarde que jugaba en presencia de varios socios y llevaba perdidas muchas piezas, vio su salvación en convertir en reina un peoncillo.
- Los socios jóvenes querían mudarse, pero el cambio de domicilio sería la muerte de la sociedad según el elemento serio y de más arraigo.
- Se deseaba un milagroso crecimiento instantáneo de aquellos encantos que no estaban en la niña sino en la imaginación de los socios del casino.
- Por allí andaban Foja, los dos Orgaz y algunos otros de los socios del Casino que asistían a las cenas mensuales en que se conspiraba contra el Provisor.
- Después que Bedoya salía del Casino, pasando sin ser visto de los porteros, que dormían suavemente, no quedaban allí más socios que ocho o diez trasnochadores jurados.
- A la derecha hay un gran salón vacío (porque no hace falta tanto local), y a la izquierda otro gran salón igual al anterior, donde los socios se reúnen con preferencia.
- Volviendo al juego, si algún gobernador enérgico había amenazado a los socios del Casino con darles un susto, los jugadores influyentes le habían pronosticado una cesantía.
- Estos libros se habían comprado con motivo de las repetidas disputas de algunos socios que no estaban conformes respecto del significado y aun de la ortografía de ciertas palabras.
- Sólo Foja, que no veraneaba, por economía, procuraba mantener el fuego sagrado de la murmuración en el Casino, entre cuatro o cinco socios aburridos, que iban allí media hora a tomar café.
- Con esta cuestión de la inmortalidad, era con la que abría don Pompeyo brecha en el alcázar de la fe de los socios, pero siempre concluían por cerrar aquella brecha con las salvedades de rúbrica.
- Ocultos en la sombra de un rincón, alrededor de aquella mesa, arrellanados en un diván unos, otros en mecedoras de paja, estaban media docena de socios fundadores, que de tiempo inmemorial acudían a las tres en punto a tomar café y copa.
- El elemento devoto era todo el pueblo en llegando el mal tiempo, y hasta los socios de Viernes santo, unos perdidos que se juntaban durante la Semana de Pasión a comer de carne en la fonda, hasta esos acudían al templo, si bien a criticar a los predicadores y mirar a las muchachas.
- VII Guillermina, virgen y fundadora i De cuantas personas entraban en aquella casa, la más agasajada por toda la familia de Santa Cruz era Guillermina Pacheco, que vivía en la inmediata, tía de Moreno Isla y prima de Ruiz Ochoa, los dos socios principales de la antigua banca de Moreno.
- Pero no soy, aunque me pesa, y su merced lo habrá podido comprobar con el arrayán de su buen juicio, más que un pobre, cuanto humilde aficionado al trato de las Musas, que labora con estas sus torpes manos en amenizar las veladas de los socios, en las frigidísimas noches del helado invierno.
- Así es que a semejanza de los socios de un club madrileño, hablaban a gritos en su palco, conversaban con los cómicos a veces, decían galanterías o desvergüenzas a coristas y bailarinas, y se burlaban de los grandes ideales románticos que pasaban por la escena, mal vestidos, pero llenos de poesía.
- Foja, los Orgaz, Glocester como particular, no como sacerdote, don Álvaro Mesía, los socios librepensadores que comían de carne solemnemente en Semana Santa, algunos de los que asistían a las cenas secretas del Casino, los redactores del Alerta y otros muchos enemigos del Provisor visitaban de vez en cuando a don Santos.
- ¡Ya llega, ya llega! murmuraban los socios del Casino apiñados en los balcones, codeándose, pisándose, estrujándose, los músculos del cuello en tensión, por el afán de ver mejor el extraño espectáculo, de contemplar a su sabor a la dama hermosa, a la perla de Vetusta, rodeada de curas y monagos, a pie y descalza, vestida de nazareno, ni más ni menos que el señor Vinagre, el cruelísimo maestro de escuela.