Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra soltó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra soltó en el contexto de una oración.

Término soltó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "soltó" aquí tienes una selección de 59 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra soltó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ana soltó el trapo.
  • Juan soltó la carcajada.
  • En seguida soltó la risa.
  • Barbarita soltó la carcajada.
  • Fortunata soltó la carcajada.
  • Pimentó soltó su acusación.
  • Casi soltó su cántaro Roseta.
  • Se soltó el bote de salvavidas.
  • Moreno Rubio soltó la carcajada.
  • El Marquesito soltó una carcajada.
  • Sin saber lo que hacía soltó un botón.
  • De improviso el marqués soltó una carcajada.
  • A mí me la soltó, pero fue así como en broma.
  • El mismo Samaniego fue quien me soltó, diciendo.
  • Pero Amparito soltó la carcajada inmediatamente.
  • La Delfina bajó los ojos, y dando un tirón se soltó.
  • Don Eugenio se llegó a la vidriera y soltó la carcajada.
  • Después de calcular su respuesta, la soltó en esta forma.
  • Sintió una confusión insólita en él, y soltó a la chica.
  • Izquierdo soltó luego una risa sarcástica, prosiguiendo así.
  • De repente soltó mi hombre la risa infantil y babosa, diciendo.
  • Juanín entendió que le iban a poner guapo y soltó una carcajada.
  • Don Fermín soltó la pluma y dejó caer la cabeza sobre las manos.
  • Como si la estuviera viendo, le soltó estas atrevidas expresiones.
  • Seguro ya de que sólo el chaquetón había padecido, soltó la risa.
  • Obdulia soltó al aire una carcajada, que oyó don Cayetano desde fuera.
  • Viéndole que se conmovía, la chulita no pudo aguantar más, y soltó el trapo a llorar.
  • Soltó un taco madrugador y cogió el guante con dos dedos, levantándolo hasta los ojos.
  • Y soltó el par de razones, aconsejándole que dejase cuanto antes las tierras del tío Barret.
  • Tras de éste soltó otro perro y luego otro y otro, con lo cual el público se comenzó a cansar.
  • Esto, aunque dicho muy quedamente, fue oído de Izquierdo, que rompiendo a reír, soltó esta andanada.
  • De repente volviose Jacinta hacia su marido, y echándole un brazo alrededor del cuello, le soltó esta.
  • Se oyó una detonación, y Martín, herido en la espalda, vaciló, soltó a Ohando y cayó en la tierra.
  • Izquierdo miró al patio donde jugaban varios chicos, y no viéndole por ninguna parte, soltó un gruñido.
  • Luego soltó un perro que se lanzó sobre el oso, y después de un momento de lucha se le colgó de la piel.
  • Fuera de sí, doña Lupe le echó la zarpa a un brazo y sacudiéndola fuertemente, le soltó esta imprecación.
  • Y en este desabridísimo noviazgo pasaron algunos meses, al cabo de los cuales Baldomero se soltó y despabiló algo.
  • Al acercarse a él, el coche tropezó con una piedra, se soltó una de las ruedas, la caja se inclinó y vino a tierra.
  • Soltó el cántaro, que se hizo pedazos, mojando á las muchachas más inmediatas, que protestaron á coro llamándola bestia.
  • Más hermosa que nunca, sacó de su cabeza un gallardísimo argumento, y se lo soltó a la otra como se suelta una bomba explosiva.
  • La de Olías de Cuervo soltó el brazo de Ana y desapareció entre los grupos que dificultaban el tránsito por el salón estrecho.
  • Pero este cielo se nubló cuando el bárbaro desde un rincón, donde su voz hacía ecos siniestros, soltó estas fatídicas palabras.
  • Exaltada y fuera de sí, Jacinta, que se estaba vistiendo a toda prisa, soltó la ropa para darse golpes en el pecho y en el vientre.
  • El abuelo soltó un juramento que usaba a menudo y que Perucho solía repetir por fanfarronada, y, sin más conversación, se alejó.
  • Consecuencia de tales ideas fue la sonora carcajada que soltó la mujer aquella ante la faz compungida de un hombre que era todo espíritu.
  • Señor, señor, su tía que vaya allá ahora mismo, el santo varón soltó un bramido y dio media vuelta volviendo a caer en profundo sueño.
  • Y porque no le conociese, soltó de detrás de las orejas el cabello, que traía recogido, y quedó nazareno, entre ermitaño y caballero lanudo.
  • Un día que Ramirín soltó una expresión soez que había aprendido en la calle y su padre iba a reprenderle, interrumpióle Gertrudis, diciéndole bajo.
  • ¡Fortunaaá! Entonces la chica se inclinó en el pasamanos y soltó un yia voy con chillido tan penetrante que Juanito creyó se le desgarraba el tímpano.
  • Hallábanse las dos solas en el balcón de la alcoba de Eulalia, y ya sonaban los clarines anunciando la proximidad del Rey, cuando Amalia, ¡plum!, le soltó el pistoletazo.
  • Soltó el traje de repente, llegóse a su marido, y le pasó un brazo alrededor del cuello, escondiendo la cara en su pechera como la primera vez que había tenido que abrazarle.
  • Pero inmediatamente palideció, dio una patada en el suelo y soltó unos cuantos pecados gordos, de aquellos que hacían ruborizar a Teresa y fruncir el gesto a doña Manuela, intransigente con tales groserías.
  • Y a los pocos días la cocinera, cansada de aldea, se despidió con malos modos, y Sabel quedó en su sitio, sin que mediasen más fórmulas para el reemplazo que asir el mango de la sartén cuando la otra lo soltó.
  • Desviando entonces los brazos, apretando los puños, soltó una blasfemia, que hubiera horrorizado más a Julián si no supiese, desde aquella tarde misma, que acaso tenía ante sí a un padre que acababa de herir a su hijo.
  • Al ponerse a tiro nuestro perseguidor, izó la bandera inglesa, y, sin más preámbulos, nos soltó una andanada, que hizo caer sobre la cubierta de El Dragón una verdadera lluvia de pedazos de madera, de poleas y de cuerdas.
  • Mas de improviso, sintiendo uno de aquellos chispazos de cólera repentina y momentánea que no era dueño de refrenar, tosió, miró en derredor, y soltó unas cuantas asperezas y severidades que hicieron enmudecer a la asamblea.
  • Máximo Juncal, el médico, recién salido de las aulas compostelanas, soltó varias puntadas sobre política, y también malignas pullas referentes al grave escándalo que a la sazón traía muy preocupados a los revolucionarios de provincia.
  • Venía el bárbaro dando resoplidos, cual si le rindiera la fatiga de tanto negocio como entre manos traía, y arrojando su pavero en el rincón y limpiándose con un pañuelo en forma de pelota el sudor de la nobilísima frente, soltó este gruñido.
  • El órgano, como si hubiera oído llover, en cuanto terminó el presuntuoso Arcediano, soltó el trapo, abrió todos sus agujeros, y volvió a regar la catedral con chorritos de canciones alegres, el fuelle parecía soplar en una fragua de la que salían chispas de música retozona.