Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra sombra

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sombra en el contexto de una oración.

Término sombra: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sombra" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sombra para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Mala sombra.
  • Esta sombra.
  • Todo quedó en la sombra.
  • Más sombra en la sombra.
  • Que llama desde la sombra.
  • Lentamente la sombra gana el valle.
  • Como sombra de horror, calla y espera.
  • La sombra y el frío fueron repentinos.
  • Reparó entonces que hablaba con una sombra.
  • Aquel hombre parecía la sombra de las muchachas.
  • Parecía una sombra protectora, un abrigo, un apoyo.
  • No, ahora huir de él, de su sombra, de su recuerdo.
  • Sentía que el esperado iba relegándole en la sombra.
  • Estaba la pájara pinta a la sombra de un verde limón.
  • La cabeza de la sombra de mujer desapareció un momento.
  • Petra fue la que dijo, para sí, desde la sombra del patio.
  • Ni la sombra de este pensamiento dejaba entrever a Fortunata.
  • Marcharon todos hacia la acequia, que murmuraba en la sombra.
  • Teresina los espiaba desde la sombra en el pasadizo inmediato.
  • En la sombra de las cuatro de la tarde del día 27 de Septiembre.
  • Su sombra se extiende, deformada, por las anchas paredes blancas.
  • ¡Es blanco y de cuatro aujeritos ! Buena sombra dijo guardándolo.
  • Mauricia atravesó la estancia sin hacer ruido, como sombra, y se fue.
  • Se ha cansado de esta sombra y se ha ido a buscar luz, calor, espacio.
  • Ni la sombra de una sospecha se le asomaba al alma al noble ex regente.
  • Se apresuró a dejar la plazuela que cubría de sombra la parda catedral.
  • Debajo de la lámpara se le figuró ver una sombra mayor que otras veces.
  • Debían estar siempre a la sombra en aquellas salas de aspecto conventual.
  • A tales horas estaba todo él blanco de sol, sin la menor mancha de sombra.
  • Para la araña! El feo insecto se detuvo a la entrada de la zona de sombra.
  • Detrás de ella salió una sombra, con gorro de dormir y en mangas de camisa.
  • El vértice de la sombra caía en aquel momento al pie de un árbol de argán.
  • La mancha del pecado era tal, que aun a la misma inocencia extendía su sombra.
  • Los enormes chopos que rodeaban la taberna daban sombra á los animados grupos.
  • Mientras Obdulia felicitaba a Bermúdez con un apretón de manos, en la sombra.
  • Esta mitad de la plaza no tenía la regularidad monótona del tendido de sombra.
  • Tenía sin duda mucho de pájaro en figura y gestos, y más, visto en su sombra.
  • Su sombra en las sombras de la pared, parecía ahora la de una bruja gigantesca.
  • El Obispo hablaba con una voz de trueno lejano, sumido en la sombra del púlpito.
  • Eran amigos del Arcediano, del implacable Mourelo, que conspiraba desde la sombra.
  • A los funestos resultados de este sistema llamaba él haber nacido con mala sombra.
  • Tuvo ella frío y casi casi miedo a la sombra de un confesonario en que se apoyaba.
  • Santa Cruz, que estaba de buenas, repitió con buena sombra otra frase de las comedias.
  • En la sombra del Ministerio de Ultramar la esperaba un hombre que la detuvo un instante.
  • El cuadro que miraban estaba casi en la sombra y parecía una gran mancha de negro mate.
  • Ana se sentó sobre las raíces descubiertas de un castaño que daba sombra a la fuente.
  • Alquilé una mula y salíme de la posada, adonde ya no tenía que sacar más de mi sombra.
  • Ella misma, la Regenta, estaba bien cansada de aquella sombra en que había vivido siempre.
  • Para Wilkins el mal no era más que la cantidad de sombra necesaria para que brille el bien.
  • Ahora no temo las traiciones, que son proyección de sombra por cuerpos opacos que se acercan.
  • En la Naturaleza, en los árboles y en las plantas hay una vaga sombra de justicia y de bondad.
  • Sobre Vetusta brillaban entre grandes espacios de sombra algunas luces pálidas, las estrellas.
  • Eran estos tres, cuatro cuando iba Nicolás Rubín, todos de buena sombra y muy echados para adelante.
  • Pero la luna se anegó en los vapores espesos de la atmósfera y Vetusta quedó envuelta en la sombra.
  • Buenas nochiñas nos dé Dios, se desvaneció como una sombra, sin que nadie pudiese notar por dónde.
  • Cuando pasaba la fuerza del día, Andrés salía al patio y se sentaba a la sombra del emparrado a leer.
  • No pudo querer que entre él, entre su hombre, entre el padre de sus hijos y yo se interpusiese su sombra.
  • Los agentes de seguridad la tenían por blasfema, y la llevaban de cuando a la sombra a pasar una quincena.
  • Y dicho y hecho se metían en la barca, mientras el barquero dormía a la sombra de un cobertizo en la orilla.
  • ¡Orán! ¡Ay qué mala sombra tiene Orán y aquel judío vu de los franceses que no hay cristiano que lo pase!
  • Yo intenté convencerle de que dentro de ella no había nada extraordinario más que juegos de luz y de sombra.
  • La sombra enorme de las Lometas se ensancha, cubre el collado, acaba en recia punta sobre los lejanos almendros.
  • A la sombra de los altos plátanos funcionaban las peluquerías de la gente huertana, los barberos de cara al sol.
  • Esto era vergonzoso, más que por nada por el secreto, por la hipocresía, por la sombra en que había ido envuelto.
  • Pues así era el vivir para todas las criaturas, un rayo de sol que se cruza, para volver a la sombra de que se vino.
  • En el tendido de sombra, el graderío circular era un escalonamiento de sombreros blancos que bajaba hasta la barrera.
  • Más adelante sintió otra vez pasos persistentes y vio una sombra que se extendía por la calle, paralela a su sombra.
  • Sumido en la sombra de la Catedral, ocupaba un lado entero de la plazuela húmeda y estrecha que llamaban La Corralada.
  • Extrañaba mucho aquel desusado armatoste, y cuando se lo veía en la sombra, parecíale de tres o cuatro palmos de alto.
  • Tan pronto miraba su persona como su sombra corriendo por la pared, larga, angulosa, doblándose en las esquinas del muro.
  • La sombra de la catedral, prolongándose sobre los tejados del caserón triste y achacoso del Obispo, lo obscurecía todo.
  • Un instante después Ramsés II pasó junto a Don Evaristo, deslizándose por entre las mesas y sillas como sombra impalpable.
  • El velón, oscilando más y más en su diestra trémula, proyectaba en las paredes caleadas extravagantes manchones de sombra.
  • Era una exhalación, una sombra blanca que no llegaba á fijarse por su rapidez en los turbios ojos de los parroquianos de Copa.
  • Las velas de las lanchas de Loreto, hundidas en la sombra del monte, allá abajo, parecían palomas que volaban sobre las aguas.
  • Desde dentro, vio Fortunata al cura, sombra negra en el cuadro luminoso de la puerta, y esperó a que entrase o a que dijese algo.
  • Y todo quedó en silencio, y los párpados de Mauricia se abatieron, proyectando sobre las ojeras la sombra de sus largas pestañas.
  • ¿Ves esa cara dulce, apacible, que sólo tiene algo de pasión en los ojos, y esa, como a la sombra debajo de las pestañas, contenida.
  • En los días calurosos de Agosto se podía dormir allí a la sombra, arrullado por el piar de los pájaros y el rezongar de los moscones.
  • ¡Deben de ser ellos! ¡qué tarde! dijo en voz alta, acercándose a la cuneta de la carretera, a la sombra de un farol de los del paseo.
  • El hombre justiciero le pega un tiro a la hiena, aplasta con la bota a la araña y se sienta a la sombra del árbol, y cree que hace bien.
  • Era el primer amor, la expansión de la juventud apenas despierta, que se contenta con verse, con hablar y reir, sin sombra alguna de deseo.
  • Habrá que creer que el árbol de la ciencia es como el clásico manzanillo, que mata a quien se acoge a su sombra dijo Andrés burlonamente.
  • Apoyaba la cabeza, oculta en la sombra, en una barra de hierro del armazón de la glorieta, en la que se enroscaban el jazmín y la madreselva.
  • La orla de álamos que se veía desde lejos servía como de muralla para hacer el lugar más escondido y darle sombra a la hora de ponerse el sol.
  • El débil sol rasero ilumina el borde de los ribazos y guarnece con una cinta de verde claro el verde oscuro de los viñedos bañados en la sombra.
  • Apoyó la cabeza contra la panza churrigueresca de un altar de piedra, nuevo, que era el principal de la capilla en que estaba, sumida en la sombra.
  • Estaba a la sombra de robustos castaños, que tenían la corteza acribillada de cicatrices en forma de iniciales y algunas expresando nombres enteros.
  • Detrás de Mesía, que daba buena sombra, temblando sin saber por qué, impaciente, casi con fiebre, Quintanar se disponía a ver todo lo que pudiera.
  • Mandaban los de Ronzal, este era diputado de la comisión permanente, y sin embargo, entraba don Álvaro en la Diputación, y él quedaba en la sombra.
  • Al llegar a la calle del Ave María, Rubín se pasó a la acera de los impares y se puso en acecho en la esquina de la calle de San Simón, en la sombra.
  • Volvió a arrodillarse, divisando allá en la sombra de la cabecera del lecho el antiguo Cristo de ébano y marfil, a quien el cortinaje formaba severo dosel.
  • Por la mañana arremolinábase la gente, con empujones y codazos, en torno de los revendedores que en la plaza de San Francisco voceaban las de sol y de sombra.
  • Pero, entre tanto, De Pas volvía amorosamente la visual del catalejo a su Encimada querida, la noble, la vieja, la amontonada a la sombra de la soberbia torre.
  • Eran unos ojos que ya no miraban, y su morena carita parecía ennegrecida por misteriosa lobreguez, como si sobre ella proyectasen su sombra las alas de la muerte.
  • él sabía un rincón perfumado por las flores de las acacias y de los espinos que caía sobre un sitio en donde el río estaba en sombra y a donde afluían los peces.
  • Su nariz palpitaba ensanchándose, sus ojos tenían fulgores de fiebre y estaban clavados en la pared, mirando la sombra sinuosa de su cuerpo ceñido por la manta de colores.
  • A la sombra me lo tuvieron veinte y tantas horas, y aún durara más su cautiverio, si de él no le sacara el día 11 su papá, sujeto respetabilísimo y muy bien relacionado.
  • La chimenea arrojaba a la pared las sombras contrahechas de aquellas señoritas, y los movimientos de la llama y los gestos de ellas producían en la sombra un embrión de aquelarre.
  • ¡Arre, valiente! Y los dos carruajes, esparciendo en la sombra la roja luz de sus dobles faroles, partieron al trote, conmoviendo el silencio de la noche tibia, estrellada y serena.