Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "somos" aquí tienes una selección de 99 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra somos para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Ya somos tres.
- No somos nada.
- Que somos algo.
- ¡Lo que somos.
- Somos muy malas.
- ¡lo que somos.
- Somos frígilis.
- Somos hijas suyas.
- Somos de la ronda.
- Somos prisioneros.
- No somos ángeles.
- Todos somos iguales.
- Todas somos iguales.
- Somos aún jóvenes.
- Todos los somos de V.
- ¿No somos carlistas?
- Somos figurines vivos.
- ¿Cree que somos tontas?
- Somos monos de imitación.
- Que al fin polvo somos, y.
- Si somos amigos usted y yo.
- Somos de muy buena familia.
- Somos prisioneros, Marcial.
- Ahora somos grandes amigos.
- Somos nosotros los factores.
- Somos infalibles como el Papa.
- Somos voluntarios de Carlos VII.
- Todos somos pecadores, don Máximo.
- Eso, eso es, o somos reservados o no.
- Tú no sabes bien lo malas que somos.
- No, no somos dueños de nuestra vida.
- Porque somos amigos desde la infancia.
- ¡Ca! Somos marido y mujer decía él.
- Las demás somos tan buenas como ella.
- Bien debe saber que no somos potentadas.
- Los zánganos somos nosotros, los hombres.
- ¿Pero de qué crees que somos los hombres?
- Somos una raza inhábil hasta no poder más.
- Las dos somos ángeles, cada una a su manera.
- Cuando queramos ser ingenuos, ya no lo somos.
- Somos nosotras las que nos casamos, no vosotros.
- No lo ocultamos, porque somos liberales sinceros.
- Los que somos honrados decimos sin temor la verdad.
- Si se va a mirar, aquí todos somos algo parientes.
- Que somos unos estafermos y que no servimos para nada.
- Nosotros somos pobres y nos bastamos a nosotros mismos.
- Los hombres, digo, los señoritos, somos unos miserables.
- Nosotros, ¿qué somos si no los compositores del cuerpo?
- ¡Pero si todos somos unos! El exguerrillero no dijo nada.
- Venga mi dinero, caballero De Pas, o somos caballeros o no.
- ¡si somos tan jóvenes! ¡Jóvenes! ¿Y qué importaba eso?
- Somos gente que comemos un puerro y representamos un capón.
- Nosotros somos nada más que precursores, ¿te vas enterando?
- La mayoría somos gente tranquila, pacífica, un poco muerta.
- ¿Y usted se figura que somos tontos los que venimos de allá.
- ¡Qué cosas hacen las mujeres! Bien dicen que somos el Demonio.
- Como que allí resulta que todos los solteros somos unos pillos.
- Ya te tengo dicho que todos los hombres y mujeres somos hermanos.
- La gran actividad va en nosotros mismos, si somos capaces de ella.
- Así somos, y así creo que seremos hasta que se afeiten las ranas.
- ¡Que extraño! ¡Hace de esto tanto tiempo! Y somos jóvenes los dos.
- Pero somos muy contados los que nos avenimos a ser naturales y claros.
- Sabido es que los marinos no somos modelo de amabilidad ni de sociabilidad.
- Somos pobres, muy pobres, unos miserables que sólo entendemos de tomar el sol.
- Somos una raza de fanáticos, y el fanatismo de la honra es de los más fuertes.
- Como todos somos parientes continuó de cerca o de lejos, nos tratamos como tales.
- Nosotras las del pueblo somos las únicas que tenemos virtud, cuando no nos engañan.
- ¿Somos tan ingenuos que creamos que lo va a llevar un día u otro la Gaceta oficial ?
- Somos tan torpes, que al ver una oveja no pensamos que en ella están nuestros gabanes.
- (Nosotros somos, nosotros somos los que andamos de arriba a abajo queriendo venir aquí.
- Si entramos en el Provisorato desnudos y ahora somos los primeros accionistas del Banco.
- Pero, señor don Pompeyo, hágase usted cargo de que todos somos sacerdotes del Crucificado.
- Porque somos esclavos de las acciones ajenas, y las nuestras no son la norma de nuestra vida.
- Perdone usted, señora dijo Martín, creo que usted y yo somos víctimas de una equivocación.
- En Estella todos somos carlistas y tenemos la seguridad de que vendrá don Carlos con ayuda de Dios.
- Somos susto de los banquetes, polilla de los bodegones, cáncer de las ollas y convidados por fuerza.
- Os advierto que estamos armados, que somos dueños de la Santa Bárbara, y que hay tres toneles de pólvora.
- Por algún bien intencionado que le ha dicho a Sandow qué clase de gente somos nosotros y de dónde venimos.
- Es que aquí somos muy impresionables, y por cualquier contratiempo nos parece que se nos cae el Cielo encima.
- Pero que no se entere ninguna de ésas, no digan que son tonterías nuestras, porque las tontas somos nosotras.
- ¡Que no me da la gana, que no me da la santísima gana! Bueno, bueno, no grite usted tanto, que no somos sordas.
- Esa bribona me ha engañado, nos ha engañado a las dos, porque somos dos las agraviadas, dos, y usted debe saberlo.
- Porque yo imagino que en la pendencia de las berceras nos mataron, y que somos ánimas que estamos en el Purgatorio.
- Ya voy viendo que no somos una perfección indicó la santa irguiéndose en el asiento como para mirarla más de lejos.
- No somos un intelecto puro, ni una máquina de desear, somos hombres que al mismo tiempo piensan, trabajan, desean, ejecutan.
- La carta de tu padre que me trajo tu marido hace algún tiempo me reveló que tú y yo somos hermanos, hijos del mismo padre.
- Se cantaba también en Guipúzcoa una canción en vascuence, que aludía a la guerra y que se llamaba Gu guerá (Nosotros somos).
- Pero pues dicen que todos somos hijos de Dios, yo les perdono, y así mismamente perdono a los franceses, que nos han traído esta guerra.
- Un zapatero que se hace millonario metiendo y sacando la lesna, se sube encima de cualquier señor, de los que lo somos de padres a hijos.
- El Padre Goberna, que sabía dar color local a sus oraciones, no decía en Vetusta que no somos más que un poco de polvo, sino un poco de barro.
- Todos somos iguale, decían muchos burgueses de Vetusta, la nobleza ya no es nadie, ahora todo lo puede el dinero, el talento, el valor, etc., etc.
- Somos luteranos dijo Ido sonriendo, muy satisfecho por tener ocasión de soltar aquel chiste que era viejo y había sido soltado sin número de veces.
- Cuando somos niños, y un nuevo ser viene al mundo en nuestra casa, las personas mayores nos dicen que le han traído de Francia, de París o de Inglaterra.
- ¿Qué os parece, como a estos villanos, que con solo decir Cristianos viejos somos, sin hacer obras de caridad, se piensan salvar sin poner nada de su hacienda?
- Al más filósofo vetustense se le ocurría que no somos nada, que muchos de sus conciudadanos que se paseaban tan tranquilos, estarían el año que viene con los otros.
- No espere usted a llegar a viejo y a ver de cerca la muerte para creer que somos algo más que montoncitos de basura animados por fuerza semejante a la electricidad que hace hablar a un alambre.
- Todos somos unos dijo alguna vez el gordo en las expansiones de su humor festivo, inclinado a las sinceridades democráticas, tú por tu madre y yo por mi abuela, somos Trujillos netos, de patente.
- Nosotros somos, nosotros somos Quirlis Carlos, Carlos Quirlis, queriéndole traer aquí.) Y mientras en las provincias se organizaba y preparaba una guerra feroz y sangrienta, en Madrid, políticos y oradores se dedicaban con fruición a los bellos ejercicios de la retórica.
- Estuviste dos horas y media en el confesonario, y el señor Ronzal se cansó de esperar y no tuvo contestación que dar al señor Pablo, que se volvió al pueblo creyendo que tú y Ronzal y yo y todos somos unos mequetrefes sin palabra, que sabemos explotarlos cuando los necesitamos y cuando ellos nos necesitan los dejamos en la estacada.