Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra sonando

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sonando en el contexto de una oración.

Término sonando: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sonando" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sonando para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • El piano seguía sonando.
  • Estaban lejos, y no obstante adivinaba su nombre sonando en todas las bocas.
  • El ronquido angustioso del enfermo seguía sonando, cada vez más desgarrador.
  • Sonó un ladrido desesperado, interminable, como un esquilón sonando á rebato.
  • Después no oyó nada, y sus improperios siguieron sonando en un silencio desesperante.
  • Delante de él iba sonando en la lobreguez un chapoteo sordo, como si un perro huyese acequia abajo.
  • Como las monedas que en el bolsillo del pantalón llevaba no eran paja, se denunciaban sonando una contra otra.
  • ¡Granuja! rugió el matón, al mismo tiempo que caía una de sus manos sobre la cara de Batiste, sonando una terrible bofetada.
  • Y seguían detrás las dansetes, escuadrones de pillería disfrazada con mugrientos trajes de turcos y catalanes, indios y valencianos, sonando roncos panderos e iniciando pasos de baile.
  • Levantose, encendió su lumbre, bajó a la compra, y de tienda en tienda pensaba que Maximiliano podía dar un estirón, echar más pecho y más carnes, ser más hombre, en una palabra, y curarse de aquel maldito romadizo crónico que le obligaba a estarse sonando constantemente.
  • Toda esta invasión de figurones que trotaba por la ciudad, voceando como un manicomio suelto, dirigíase a la Alameda, pasaba el puente del Real envuelta con el gentío, y así que estaban en el paseo, iban unos hacia el Plantío para dar bromas insufribles, sonando las bofetadas con la mayor facilidad.
  • Ir a Valencia era seguir el camino de la riqueza, y el nombre de la ciudad figuraba en todas las conversaciones de los pobres matrimonios aragoneses durante las noches de nieve, junto a los humeantes leños, sonando en sus oídos como el de un paraíso donde las onzas y los duros rodaban por las calles, bastando agacharse para cogerlos.