Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra sonrisa

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sonrisa en el contexto de una oración.

Término sonrisa: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sonrisa" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sonrisa para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • (con sonrisa glacial).
  • Sonrisa que quería decir.
  • La gozosa sonrisa desaparecía.
  • Aquella sonrisa pedía perdón y bendecía.
  • Aquella sonrisa iluminó su pena un instante.
  • Una sonrisa angelical se dibujó en su rostro.
  • Esto obscureció un poco la sonrisa de don Juan.
  • El domador le contemplaba con una sonrisa feroz.
  • Saludó con graciosa sonrisa y siguió adelante.
  • Miró don Saturno con sonrisa de lástima y dijo.
  • Batiste acogía con una sonrisa la cantilena del viejo.
  • Unos cuantos lunares en la barba, y la sonrisa forzada.
  • Y con otra sonrisa fría, triste, contestaba el médico.
  • Era una verdadera madre la mujercita de la dulce sonrisa.
  • El pobre señor acogió a Juanito con una sonrisa de gozo.
  • No me importa replicó el buen señor con sonrisa inefable.
  • ¡Qué época aquélla! decía la joven con ligera sonrisa.
  • En los labios del Magistral asomó una sonrisa de amargura.
  • La sonrisa de ambos parecía una sola, saltando de boca a boca.
  • En todo reparó ella, demostrándolo con una sonrisa picaresca.
  • Miraba a su ama de llaves, y su sonrisa maliciosa quería decir.
  • Replicó la criada, volviendo la cara para disimular una sonrisa.
  • Decía que él contemplaba todo con una sonrisa irónica y piadosa.
  • Nueva sonrisa y una mirada sostenida, de las pocas que se toleraba.
  • No, no te escapes dijo el domador con una sonrisa que quería ser amable.
  • La sonrisa burlona de Olvido, que se celaba ya, le había puesto furioso.
  • Que vengan contestó don Juan, en quien reapareció la mortificante sonrisa.
  • Parece que está usted como asustada dijo Nicolás con fría sonrisa clerical.
  • Maximiliano, como no tenía delante a su tía, se permitió una sonrisa burlona.
  • Al principio me oía irónicamente, con aquella sonrisa dolorosa que le caracteriza.
  • Interrogándola con aquella sonrisa angelical que vista una vez no se podía olvidar.
  • Aquella sonrisa, y la comparación de las estrellas le llegaron al alma a la Regenta.
  • La frente pequeña, la boca, de labios finos, con una sonrisa entre irónica y amarga.
  • Además, la sonrisa no disimulada de la doncella aumentaba las sospechas de la señora.
  • Sonrisa de alegría y esperanza contraía sus labios, mostrando su dentadura intachable.
  • El otro, sonriendo con una sonrisa insinuante, me dijo en castellano, con acento andaluz.
  • Volvía el conserje con las manos en los bolsillos y una sonrisa maliciosa en los labios.
  • Mesía le miró aprobando sus palabras con una inclinación de cabeza y una afable sonrisa.
  • El viejo, al decir esto, ya no mostraba la sonrisa irónica y parecía hablar con sinceridad.
  • (Sonrisa de Roseta y un grasies murmurado tenuemente.) ¿Se había divertido mucho el domingo?
  • Creía que su sonrisa, un poco copiada de la que usaba el Magistral, engañaba al mundo entero.
  • El Magistral mordía yerbas largas y ásperas y meditaba con una sonrisa amarga entre los labios.
  • Él estrecha todas las manos, acoge todas las demandas, contesta con una sonrisa todos los enfados.
  • Una sonrisa seráfica iluminó su rostro de repente, y volviéndose a Petra, señaló a la galería.
  • Las dos niñas recordaban la ligera sonrisa de las de López al examinar sus disfraces de calabresas.
  • Volviéndose hacia ella, otra vez le echó Jacinta aquella mirada y aquella sonrisa que la asesinaban.
  • La última sonrisa de Tónica revoloteaba delante de él con sus alas de oro, alumbrándole el camino.
  • La sonrisa de la Regenta se le presentó unida a la boca, a las mejillas, a los ojos que la dieran vida.
  • Estas palabras de Teresa debieron halagar mucho a la señora, pues correspondió a ellas con una sonrisa.
  • Su sonrisa levantaba las comisuras de los labios para arriba, y su cara tomaba un aire satírico y agudo.
  • Aquél con su cara de metal, enigmática y dura, éste con el rostro dilatado por afectuosísima sonrisa.
  • Y Julio Aracil sonrió, remedando a la madre de Niní, con su sonrisa de hombre mal intencionado y canalla.
  • Varias veces el joven, que contemplaba todo con una sonrisa irónica y piadosa, invitó a Hurtado a discutir.
  • La bondad extremada hasta la estupidez retratábase en su eterna sonrisa y en la mirada de sus ojos claruchos.
  • Tenía bigote blanco y marcial arrogancia, continente reposado, ojos vivos, sonrisa entre picaresca y bondadosa.
  • ¡Encanto, cielo, cielito, monadita mía, ríete, ríete! Por entonces la sonrisa no se dignó presentarse más.
  • Benítez escupió un pedazo del puro, que había roto con los dientes, y contestó con la misma sonrisa de antes.
  • Pues esta señorita dijo Manolita intentando, sin conseguirlo, teñir de una sonrisa estas palabras no es neutra.
  • Lo dijo con la cabeza, con su sonrisa de desprecio, con una mirada de firmeza y de reto que fijó en todo el corro.
  • Al despertar todas las mañanas se sorprendía Anita con una sonrisa en el alma y una plácida pereza en el cuerpo.
  • Volvió don Víctor y la sonrisa dulce, cristiana de su esposa, le restituyó la calma, ya que la perdiz no podía.
  • Cuando Benítez la sorprendía en estas horas de calma triste y muda, le preguntaba Ana con una sonrisa de moribunda.
  • Don Baldomero, acentuando más su sonrisa paternal, abrió una gaveta de su mesa y sacó un objeto envuelto en papeles.
  • Su mirada que sembraba paz, su sonrisa, su aire de vida, eran encarnación de un ánimo sedante, sosegado y doméstico.
  • Entonces vio una sonrisa de brutal ironía en los labios de la desconocida, y oyó una voz asesina que le dijo claramente.
  • Parecía aquella sonrisa con que siempre le veía el público, un efecto extraño de la luz en los músculos de su rostro.
  • Pero, al mismo tiempo, la sonrisa con que lucía la desigual dentadura era suave e irónica protesta contra tanta rigidez.
  • Le saludó con una sonrisa de su boca obscura y desdentada, y como de costumbre, no preguntó por su mamá ni sus hermanas.
  • Por el camino preocupábanle las palabras de don Eugenio, la triste sonrisa con que había acompañado su última pregunta.
  • Mire usted murmuró con asomos de amarga sonrisa que siempre me suceden a mí desgracias por cosas de que no tengo la culpa.
  • Si crees que eso te vale, gran miserable, usurero, recocho en dinero repitió Guillermina con tono y sonrisa de chanza benévola.
  • Agregó en alta voz, volviendo hacia Maxi su cara de caimán, en la cual la sonrisa venía a ser como una expresión de ferocidad.
  • Y él erguido como gigantesco fantasma, el ensangrentado acero en la mano, y en el rostro una sonrisa desesperada, infernal, loca.
  • Frígilis, si veía a su querida Ana detrás de los cristales, la saludaba con una sonrisa y volvía a inclinarse sobre la tierra.
  • Estas palabras rompieron el sello a la seriedad de Juanín, porque lo mismo fue oírlas que desplegar su boca en una sonrisa angelical.
  • Y Teresa enviaba una sonrisa sin expresión a su antigua señora, como suplicando que no abandonase la tarea de catequizar a su esposo.
  • Con aquella sonrisa, que parecía la que les queda a algunas caras después que se han muerto, contestaba Don Evaristo mejor que con palabras.
  • Pues, hija mía, usando o tal vez abusando de ese poder discrecional (sonrisa e inclinación de cabeza) voy a permitirme reñir a usted un poco.
  • En la puerta de la escalera la recibió con afable sonrisa Teresina y se despidieron con sendos besos en las mejillas, como las señoritas de Vetusta.
  • Contempló el bulto con una sonrisa, luego subió a la reja, ató un cabo de la cuerda a los dos barrotes y el otro extremo lo echó fuera poco a poco.
  • Ahora comprendía las palabras de don Eugenio, su sonrisa triste, la mirada de conmiseración con que había acompañado su rápida salida de la tienda.
  • Esforzábase en sostener la conversación, pero su sonrisa tenía la contracción de una mueca, y su ojo severo se volvía hacia la puerta muy a menudo.
  • En medio de la jovial algazara que estas bromas producían, salió Guillermina, esparciendo sobre todos una sonrisa inefable que parecía una bendición.
  • Saltaban en las sendas los pardos conejos, con su sonrisa marrullera, enseñando, al huir, las rosadas posaderas partidas por el rabo en forma de botón.
  • ¡Qué a tiempo aparecía el galán! Algo sospechó él de tal oportunidad al ver en los ojos y en los labios de Ana, dulce, franca y persistente sonrisa.
  • Y entonces este hombre sonrió con una sonrisa divina, y los miró con una mirada dulce, y cogió sus manos, y las estrechaba blandamente contra su pecho.
  • Muy elegante, muy chulo, con los bigotes retorcidos, los dedos llenos de alhajas y la sonrisa de hombre satisfecho, hacía estragos en los corazones femeninos.
  • Y don Juan, abandonando la ratonera, rué hacia su sobrino con la sonrisa paternal, bondadosa, que reservaba para Juanito aquel hombre duro y malhumorado con todos.
  • Con sonrisa sarcástica y un expresivo alzar de hombros, dio a entender Fortunata que por ella no había inconveniente en que la sociedad volviera al estado salvaje.
  • La mujercita saludó con una dulce sonrisa a Juan, y dejando sobre su mismo banco el pequeño y la cesta, encorvóse penosamente para atar el zapato de su hijo mayor.
  • Doña Lupe entró al fin haciendo violentísimas contorsiones con los músculos de su cara para poder brindarles una sonrisa en el momento de decir que ya podían pasar.
  • La sirviente clavaba en la señora sus ojos de gato, y su irónica sonrisa podría ser lo mismo el único aspecto cómico de la escena que el más terrible y dramático.
  • Otras se quedaba embelesada mirándola con dulce e inefable sonrisa, y entonces Julián recordaba siempre las imágenes de la Virgen Madre, atónita de su milagrosa maternidad.
  • Pero a pesar de esto, el bebé le había recibido con una sonrisa maligna, burlona, y antes de que hablara, se agarró del brazo de sus amigas, dejándole con la palabra en la boca.
  • Durante algún tiempo, tuvo como una mujer extraña, a una buscona de la calle del Candil, con unos ojos negros sombreados de obscuro, y una sonrisa que mostraba sus dientes blancos.
  • Maximiliano estaba encantado, y no atreviéndose a desplegar los labios, daba su asentimiento con una sonrisa, sin quitar los extáticos ojos de aquel semblante que le parecía angelical.
  • El júbilo que le causaba la cobranza de aquel dinero que creía perdido era tan grande, que sus ojos pardos le lucían como dos carbones encendidos, y su boca traía bosquejada una sonrisa.
  • Petra se presentó sola en el despacho, vestida de negro, con el pelo de azafrán sobre la frente, sin rizos ni ondas, con los ojos humillados, y con sonrisa dulce y candorosa en los labios.
  • Don Saturnino Bermúdez, pálido y ojeroso, con una sonrisa cortés que le llegaba de oreja a oreja, venía detrás, solo, también hecho un loquillo de la manera más desgraciada del mundo.
  • Volviose, saludó a su esposa con una sonrisa, y con majestuoso paso, no obstante calzar bordadas zapatillas, se restituyó a su habitación que estaba al otro extremo del caserón de los Ozores.