Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra soportar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra soportar en el contexto de una oración.

Término soportar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "soportar" aquí tienes una selección de 13 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra soportar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Hoy no puedo soportar a la gente que juega con las caderas y con el vocablo.
  • Yo no puedo soportar más este dolor que me abruma y no me deja reposar un momento.
  • Piensa ahora en tu mujer, que no sé si podrá soportar el trance en que la pusiste.
  • No le podía soportar, le encontraba petulante, egoísta, necio, pagado de sí mismo.
  • Su naturaleza, violenta y orgullosa, no podía soportar la humillación de ser vencido.
  • Todo esto sería muy bueno si usted tuviera fuerzas para soportar ese teje maneje del pensamiento.
  • Decidido, audaz, acostumbrado a mandar como se manda en un barco, no podía soportar que nadie le contrariase.
  • Y su convicción era tan profunda, que de ella tomaba fuerza para soportar aquella vida solitaria y tristísima.
  • Hurtado no podía soportar la bestialidad de aquel idiota de las patillas blancas, Aracil se reía de las indignaciones de su amigo.
  • La indiferencia que sentía por todo, unida a una filosofía estoica que iba adquiriendo, me ayudaban a soportar las penalidades tranquilo y sin cólera.
  • Isabel era tan feliz que, de vuelta ya en Madrid, decía que le iba a dar algo, y que seguramente su empobrecida naturaleza no podría soportar tanta felicidad.
  • El Delfín no tenía paciencia para soportar las molestias de un simple catarro, y se desesperaba cuando le venía uno de esos rosarios de estornudos que no se acaban nunca.
  • Hoy no debe pasar esto, no porque las mujeres se hayan hecho más humildes, sino porque apenas quedan en Lúzaro marinos de altura, con lo cual las mujeres tendrán, de grado o por fuerza, que soportar a sus respectivos esposos, todos los días del año.