Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "subió" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra subió para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Subió a su cuarto.
- Maxi subió a su casa.
- Subió la joven a su casa.
- Subió el letrado y fuese.
- El mal subió de los pies a la cabeza.
- Edelmira subió al columpio sin atarse.
- Le dejaron solo y Andrés subió con el juez.
- Jacinta echó a correr hacia la casa y subió.
- Subió en el asno sin poner pie en el estribo.
- Subió al altar, puso los pies en el ara santa.
- Bautista subió al pescante y el demandadero con él.
- La temperatura subió en seguida por encima de la normal.
- Subió Martín por su calle a ver la casa en donde nació.
- Visita subió entonces al columpio, pero con las piernas atadas.
- Cuando Juanito subió al piso alto, el baile estaba en su apogeo.
- Lo veo aquí contestó el viajero algo molesto, y subió al vagón.
- Subió Ana por la escalera principal y salió al portal don Fermín.
- Vamos, que no era pecado muy gordo, se me subió la hiel a la cabeza.
- Ezguerra subió al alcázar y mandó disparar la andanada de estribor.
- Subió don Pedro a su habitación y volvió con la escopeta al hombro.
- Petra subió y se presentó en el tocador de doña Ana sin ser llamada.
- Sintió que palidecía, por un frío de muerte que le subió al rostro.
- Se deslizó sin ser visto por la cocina, y subió la escalera a escape.
- Don Víctor, que se aburría abajo, oyó cantar el Spirto gentil y subió.
- V Despidiose Guillermina a la puerta de la casa, para ir al asilo, y él subió.
- Sentóse Julián avergonzado, y su confusión subió de punto durante la comida.
- Subió al trote la escalera de su casa, dando un vigoroso tirón a la campanilla.
- Cuando subió a acostarse no tenía ya el rostro encendido, sino de color de cola.
- X Aquella noche, cuando Maxi subió a comer, encontró a su mujer un poco enferma.
- El chico se subió por el palo del patache, como una ardilla, a arreglar una polea.
- Subió a su cuarto, y empapando la toalla en agua fresca, se la aplicó a las sienes.
- La ola de la indignación subió al rostro de la Regenta y lo cubrió de llamas rojas.
- Subió Andrés y la tartana cruzó varias calles de Valencia y tomó por una carretera.
- Subió una escalera cuyo primer tramo era de piedra y los demás de castaño casi podrido.
- Doña Lupe subió y Fortunata fue a la botica, donde Maxi estaba solo, haciendo un emplasto.
- Juraría que todo el aguardiente que ha bebido en su vida se le subió a la cabeza esta noche.
- Desde la noche que subió a casa de Tónica, fue estrechando su intimidad con las dos mujeres.
- Según lo convenido, subió a Naya la víspera, rehusando la montura que le ofrecía don Pedro.
- El Chafandín comenzó a envalentonarse al ver que no le contestaban, y subió el tono de la voz.
- Nelet el cochero subió muy alarmado a dar cuenta a sus señoras de que el caballo estaba enfermo.
- Obedeciendo a esta subió al dormitorio en busca de pruebas del nefando crimen imputado a su amiga.
- Subió por la calle de la Paz, pasando a cada instante de una acera a otra sin saber lo que hacía.
- Subió el joven farmacéutico tan rápidamente la escalera, que al llegar arriba no podía respirar.
- Ella apoyó la cabeza en el hombro de su novio y, viendo que la volvían a llamar subió la escalera.
- Salió del teatro, subió por la calle de Roma, atravesó la Plaza del Pan y entró en la del Águila.
- Pero aún estaba en la cama cuando su marido, después de dar una vuelta por la botica, subió a verla.
- Chorreando barro y agua, salió de la acequia, subió la pendiente por el mismo sitio que su adversario.
- Andrés se puso el gabán y subió a la diligencia, que comenzó a marchar por la carretera polvorienta.
- El alcaide, sospechando que se le iban algunos vasallos, subió corriendo, armado, con toda su cuadrilla.
- Subió por la calle del Comercio, por la plaza del Pan, y al llegar a la plaza Nueva miró a la Rinconada.
- Subió al principal, y de puerta en puerta exhortaba a los grupos de mujeres que allí estaban peinándose.
- Empujó demasiado fuerte, para que se cayera Saturno y, ¡zas! subió la barquilla allá arriba y al bajar.
- Subió el pobre chico, y doña Desdémona le hizo esperar un ratito, pues estaba ayudando a su marido a desnudarse.
- Subió más gente, y el obrador, con tanto vocear y las pisadas de los que entraban y salían, parecía un infierno.
- Subió Don León Pintado al púlpito y echó un sermonazo lleno de los amaneramientos que el tal usaba en su oratoria.
- Andrés se embozó en la capa hasta los ojos, se subió el cuello y se metió las manos en los bolsillos del pantalón.
- Cargóse el cántaro y subió los peldaños, pero en el postrero le detuvo la vocecita mimosa de la sobrina de Pimentó.
- Llevábamos una gran cesta, que Genoveva subió hasta la cumbre del monte en la cabeza sin permitir que nadie le ayudara.
- Arrimó el banco a la pared, se subió a él, se agarró a los barrotes y a pulso se levantó hasta poder mirar por la reja.
- Un oficial que mandaba en la primera batería subió a tomar órdenes, y antes de hablar cayó muerto a los pies de su jefe.
- Llamó al comandante de la primera batería, y éste, aunque gravemente herido, subió al alcázar y tomó posesión del mando.
- A la mañana siguiente, subió Estupiñá a preguntar por toda la familia con un interés del cual Segunda sabía sacar partido.
- Pero sintiéndose molesta por las preguntas impertinentes de las amigas de su tía, subió al cuarto que debía de ser su albergue.
- Apeose en la subida a Santa Cruz, y subió al obrador de Samaniego, entrando por el portal, que estaba en la calle de Vicario Viejo.
- Sujetó Bautista la cuerda con un lazo corredizo en un ángulo de un torreón, v subió Martín a pulso, con el palo en los dientes.
- Sin reparar en nadie ni en nada, entró en la casa, subió las escaleras, y pasando de un corredor a otro, llegó pronto a su puerta.
- Pero cuando les vio entrar subió con ellos, deseando presenciar la escena del reconocimiento, que esperaba fuera patética y teatral.
- Y con esto se subió y me dijo que si me quería levantar vería la treta tan famosa que había hallado contra el turco y sus alfanjes.
- Tomó el amado director agua bendita, y después de santiguarse, subió, radiante de alegría evangélica, las gradas de la plataforma.
- La viuda de Fenelón llegó a la hora de costumbre, y a poco subió el mozo de la botica con la bandeja de dulces que mandaba Ballester.
- Entonces, en cuanto se vio solo, De Pas subió corriendo cuanto podía, tropezando con troncos y zarzas, ramas caídas y ramas pendientes.
- Ya sabes que una bala me entró por el antebrazo, subió hacia el hombro, dio la vuelta por toda la espalda, y vino a salir por la cintura.
- Díjole la chiquilla que la señá Segunda había bajado al mercado, y que subió con la leche para el niño, y después se volvió a marchar.
- El Magistral olvidado de las estrellas dejó el Espolón y subió a buen paso por la calle principal de la Colonia, en pos de los coches de Vegallana.
- Y en seguida se le subió la champaña a las narices, tosió, se puso casi negro, medio asfixiado y la Marquesa tuvo que darle palmadas en la espalda.
- Y subió veloz por la escalerilla, después de recomendar mucho á Pepeta que pasase alguna vez por allí, para recordar juntas las cosas de la huerta.
- Contempló el bulto con una sonrisa, luego subió a la reja, ató un cabo de la cuerda a los dos barrotes y el otro extremo lo echó fuera poco a poco.
- Subió Nones, y la dama, después de recomendar al sillero y a otros vecinos que barrieran la delantera de las respectivas puertas, iba a subir también.
- Subió por él deslizándose, se agarró con la mano izquierda a un barrote y con la derecha armada del cortaplumas, comenzó a roer la madera del marco.
- CAPÍTULO IV LA BATALLA CERCA DEL MONTE AQUELARRE Martín llegó al alto de Maya al amanecer, subió un poco por la carretera y vió que venía la tropa.
- El señor comisario se subió al púlpito y comienza su sermón, y a animar la gente a que no quedasen sin tanto bien e indulgencia como la santa bula traía.
- Andrés subió una escalera hasta el piso principal, y entró detrás del molinero en un cuarto en donde estaba una muchacha en la cama y su madre cuidándola.
- Pasó Machín, subió las escaleras conmigo, entró en mi cuarto y se quedó mirando los libros de mi armario y los cuadros de las paredes, con gran curiosidad.
- Recogió Batiste los manojos de pájaros, colgándolos de su faja, y con sólo dos saltos subió el ribazo, emprendiendo por las sendas el regreso á su barraca.
- Pero cuando su alegría subió de punto fue al ver que algunos chicuelos, escondidos entre los biombos, tiraban de cuerdas, poniendo en movimiento a los monigotes.
- No sólo se turbó, pero subió de nuevo a su dormitorio, notando una sensación extraña, como si le hubiesen descargado un fuerte golpe en las piernas quebrándoselas.
- Y sin perder un ápice de su dignidad, de su gravedad ni de su gracia, subió como una ardilla al travesaño más alto, mientras el manteo flotaba ondulante a su espalda.
- Subió la enana a su celda, y la algazara de las recogidas le anunciaba por el camino las diabluras de Mauricia, que tenía el ratón vivo en la mano y asustaba con él a sus compañeras.
- Y aluego jui con el propio Don Pascual a Palacio, y Don Pascual subió a pleticar con la Reina, y pronto bajó con aquel papé firmado por la Reina en que les daba la gran patá a los moderaos.
- Y don Fermín de Pas llegó al caserón de los Ozores, vio a don Tomás Crespo desaparecer por la plaza, entró en el portal y se decidió a saludar a don Víctor, que abría la puerta, y subió con él.
- Ana, durante las horas del calor, que ya era respetable, subió a su gabinete, y después de leer un poco, tendida sobre el lecho blanco, se acercó al escritorio de palisandro, y hojeó su libro de memorias.
- Llegó a la N de palo, puso el un pie en la escalera, no subió a gatas ni despacio y viendo un escalón hendido, volvióse a la justicia y dijo que mandase aderezar aquel para otro, que no todos tenían su hígado.
- Subió temblando por la ancha escalera, que estaba aquel día alfombrada y con muchos tiestos, porque la noche antes se había celebrado en la legación, con gran comistraje y mucha fiesta, el aniversario del Emperador.
- La escena tomó aún peor carácter con la aparición de doña Casta, que hubo de llegar a la tienda en aquel instante, y enterada de la zaragata, subió renqueando, y entró en el teatro del dramático suceso, dando gritos.
- Andando así discurriendo de puerta en puerta, con harto poco remedio, porque ya la caridad se subió al cielo, topóme Dios con un escudero que iba por la calle con razonable vestido, bien peinado, su paso y compás en orden.
- Llegó por fin y subió los dos, tres, cuatro escalones, y le causaba tanta extrañeza verse en aquel sitio mirando de cerca la mesa aquella cubierta con finísimo y albo lienzo, que un rato estuvo sin poder dar el último paso.
- Entró don Santos en la tienda, que era como el Magistral se la había representado, y dejándose alumbrar por el sereno atravesó el triste almacén donde retumbaban los pasos como bajo una bóveda, y subió la escalera lentamente, respirando con fatiga.
- Después de entrar en ella e informarse de que la señorita no estaba, subió lentamente hacia la iglesia, y al pasar por delante de ella y ver una cruz de hierro que hay en el atrio, vínole al pensamiento la idea de que debía haberse traído el revólver.
- La techumbre se vino abajo estruendosamente, aquella erguida techumbre que los vecinos miraban como un insulto, y del enorme brasero subió una columna espantosa de chispas, á cuya incierta y vacilante luz parecía gesticular la huerta con fantásticas muecas.
- Y delirante, sin conciencia de sí mismo ni del mundo ambiente, tropezando en todo, subió a su cuarto, buscó la cama a tientas, se desnudó por máquina, se envolvió entre las sábanas y se quedó dormido en un sopor de fiebre lleno de fantasmas ardientes, de monstruos dolorosos.