Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra sucede

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sucede en el contexto de una oración.

Término sucede: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sucede" aquí tienes una selección de 25 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sucede para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Qué sucede?
  • ¿Qué sucede?
  • ¿Qué sucede?
  • ¿pero qué sucede?
  • ¿Qué sucede aquí?
  • Siempre sucede lo mismo.
  • ¿Pero qué sucede, señor?
  • ¿Qué sucede, señorita querida?
  • Con las drogas sucede lo contrario.
  • Esto me sucede a mí ahora, querido Sarrió.
  • Lo que me sucede, querido Antonio, es muy extraordinario.
  • ¡Qué hipócrita! Lo que sucede es que no la quieres a mamá.
  • A mí también piensa Azorín me sucede lo que a este hombre de Burdeos.
  • Así sucede entre los hombres, entre el obrero y el militar, entre el rico y el pobre.
  • Lo que no sucede en un año sucede en un día, Sabel advirtió gravemente el capellán.
  • , mirando a lo futuro, y para el caso de que lo que ahora no sucede, sucediera mañana o pasado.
  • Por eso sucede que los matrimonios de amor producen más dolores y desilusiones que los de conveniencia.
  • Es decir, son explotadoras, lo cual sucede, por ejemplo, con las orobancas, que crecen sobre ajenas raíces.
  • Así sucede que Bilbao o Buenos Aires, Manila o Barcelona, tienen más prejuicios de casta que Toledo, Burgos o León.
  • Lo mismo que aquel albañil de la albañilería celeste, me sucede a mí con el mérito de mi familia de haber vivido mucho tiempo en Lúzaro.
  • Iii Como lo que debe suceder sucede, y no hay bromas con la realidad, las cosas vinieron y ocurrieron conforme a los deseos de Don Evaristo González Feijoo.
  • A Jacinta se le clavó esta frase en el corazón, y estuvo temblando un rato en él y agrandando la herida, como sucede con las flechas que no se han clavado bien.
  • Hace siete años, la friolera de siete años tartamudeó el arcipreste calmándose un poco, pero respirando trabajosamente a causa del mucho viento, siete añitos que en los Pazos sucede.
  • Sucede, sin embargo, que del mismo modo que los campesinos no logran hacerse nunca por completo a la vida de las ciudades, en las cuales parece que les falta sol y aire, y en las que se encuentran molestos por sus mil triquiñuelas, hasta el punto de que enflaquecen y se opilan, del mismo modo estas plantas selváticas que vienen a los huertos, crecen en ellos desmedradas y acaban por perecer si no se las acorre oportunamente.
  • No olvida en Santiago, donde su llegada se glosa, donde su historia en los Pazos adquiere proporciones leyendarias, donde el éxito de las elecciones, la partida del capellán, el asesinato del mayordomo, se comentan, se adornan, entretienen al pueblo casi todo un mes, y donde las gentes le paran en la calle preguntándole qué ocurre por allá, qué sucede con Nucha Pardo, si es cierto que su marido la maltrata y que está muy enferma, y que las elecciones de Cebre han sido un escándalo gordo.