Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra sucedió

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sucedió en el contexto de una oración.

Término sucedió: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sucedió" aquí tienes una selección de 31 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sucedió para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Acostado Maxi, sucedió lo que se temía.
  • De cómo fue a la escuela y lo que en ella le sucedió.
  • Nos vimos, y sucedió lo que no era raro que sucediera.
  • Pero le sucedió con ella lo mismo que con las solteras.
  • De lo que le sucedió hasta llegar a Madrid, con un poeta.
  • De lo que le sucedió en Sevilla hasta embarcarse a Indias.
  • De cómo tomó posada, y la desgracia que le sucedió en ella.
  • Sucedió además una cosa que aumentó la dificultad de la barredura.
  • ¿A que no saben ustedes lo que me sucedió a mí en Madrid una noche?
  • De lo que le sucedió en la Corte luego que llegó hasta que amaneció.
  • Sucedió que un día entraron dos puercos del mejor garbo que vi en mi vida.
  • De lo que hizo en Madrid, y lo que le sucedió hasta llegar a Cercedilla, donde durmió.
  • Día dramático entre todos los de su existencia, en que le sucedió lo que no pudo imaginar jamás.
  • Yo, cuando vi a los unos convidados y a los otros que se convidaban, afligíme y temí lo que sucedió.
  • Del camino de Alcalá para Segovia, y de lo que le sucedió en él hasta Rejas, donde durmió aquella noche.
  • De lo que sucedió en aquellos tres días siguientes ninguna fe daré, porque los tuve en el vientre de la ballena.
  • Sucedió, pues, que vio desde lejos un hombre que le sacaba los ojos, según dijo, por una deuda, mas no podía el dinero.
  • Yo no hacía a solas sino considerar cómo casi era peor lo que había pasado en Alcalá en un día que todo lo que me sucedió con Cabra.
  • Después Moreno advirtió el profundísimo silencio que le envolvía, y la idea de la soledad sucedió en su mente a las impresiones musicales.
  • Por supuesto que van los barcos españoles mezclados con los gabachos, para que no nos dejen en las astas del toro, como sucedió en Finisterre.
  • Sucedió que el carcelero (se llamaba tal Blandones de San Pablo, y la mujer doña Ana Moráez) vino a comer, estando yo allí, muy enojado y bufando.
  • Durante aquellas largas horas de cama, con la debilidad que sucedió a la calentura vinieron accesos de melancolía, y meditaciones filosófico religiosas.
  • Pero se salvó, pues de repente, las nubes rojas que la envolvían se rasgaron, al furor sucedió la debilidad, y viendo toda su desgracia, se sintió anonadado.
  • La línea de la escuadra combinada se hallaba rota por varios puntos, y al orden imperfecto con que se había formado después de la vira en redondo sucedió el más terrible desorden.
  • Sucedió, pues, uno de los primeros que hubo escuela por Navidad, que viniendo por la calle un hombre que se llamaba Poncio de Aguirre, el cual tenía fama de confeso, que el don Dieguito me dijo.
  • Vinieron, y advirtiendo ellos que estaban las cajas dentro la tienda y que no las podía tomar con la mano, tuviéronlo por imposible, y más por estar el confitero, por lo que sucedió al otro de las pasas, alerta.
  • CAPÍTULO VI DE CÓMO LLEGARON UNOS TITIRITEROS Y DE LO QUE SUCEDIÓ DESPUÉS Un día de Mayo, al anochecer, se presentaron en el camino real tres carros, tirados por caballos flacos, llenos de mataduras y de esparavanes.
  • Sucedió, pues, que a mi autor (que siempre paran en esto), sabiendo que en Toledo le había ido bien, le ejecutaron no sé por qué deudas y le pusieron en la cárcel, con lo cual nos desmembramos todos y echó cada uno por su parte.
  • Después una viva alegría sucedió a la anterior tristeza, y, por último, cuando la fuerte emoción les permitió reflexionar sobre el engaño, me interpelaron con severidad, reprendiéndome por el gran susto que les había ocasionado.
  • Sucedió que el Arcipreste de Loiro, que había conocido y tratado mucho a la señora doña Micaela, madre de don Pedro, quiso ver otra vez toda la casa, y también la capilla, donde algunas veces había dicho misa en vida de la difunta, que esté en gloria.
  • Ripamilán se dormía sobre el recuerdo de Cirino, pero al llegar al empadronamiento de José se animó el Arcipreste, figurándose a los santos esposos camino de Bethlehem (o mejor Belén.) Y sucedió que hallándose allí le llegó a María la hora de su alumbramiento.