Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra sufrir

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra sufrir en el contexto de una oración.

Término sufrir: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "sufrir" aquí tienes una selección de 69 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra sufrir para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿sufrir en silencio?
  • Ya no la puedo sufrir.
  • ¡Cuánto me has hecho sufrir!
  • Mira que no te podemos sufrir.
  • Vamos, esto no se puede sufrir.
  • También tuvo que sufrir ataques.
  • No puedo sufrir tanta vergüenza.
  • Tendrá que sufrir las consecuencias.
  • ¡Proporciona tanto gusto hacer sufrir.
  • Que yo no puedo sufrir esta clase de vida.
  • Esto no se puede sufrir dijo Doña Francisca.
  • Ramiro sufría y Gertrudis le sentía sufrir.
  • Lo demás pamplinas, modas estúpidas y sufrir.
  • Esto no se podía sufrir sin cubrirse de baldón.
  • Todo el mundo me hizo sufrir cuando era un miserable.
  • Sólo una pobre como ella podía sufrir tantas exigencias.
  • ¡Pobre madre, lo que la hicieron sufrir! murmuró varias veces.
  • Porque, sin duda, sufrir tanto tiempo a Quintanar era un martirio.
  • Aquí no lo pudo sufrir el sacristán y levantándose en pie, dijo.
  • Md., que bien se le puede sufrir el ser bellaquillo por la fidelidad.
  • Yo he contestado haciendo sufrir a los demás cuando he sido poderoso.
  • Porque yo sé lo que es la debilidad de estómago y cuánto hace sufrir.
  • Si es preciso sufrir por bien de la fe una prueba terrible, se sufrirá.
  • Pero el herido no estaba para sufrir lamentaciones y protestó con rudeza.
  • Pasó la existencia creyendo que sufrir era el destino natural de la mujer.
  • Si dura mucho esto, ¿llegaré a cansarme y a no poder sufrir esta sosería?
  • No bastaba la fuerza de sufrir en silencio, ni el refugiarse en la vida interior.
  • ¿Y a usted qué le parece que vale más, engañarse y sufrir o no engañarse nunca?
  • , bien, paciencia, sería cuestión de tener paciencia, de sufrir, de dejarse morir.
  • Lo que él no podía sufrir era que se le tuviese por hombre vulgar, por uno de tantos.
  • En cambio, Chim era sanguinario y perverso y su mayor placer consistía en hacer sufrir a los demás.
  • ¡Largo inmediatamente! Retiróse la moza cabizbaja y mohína, como quien acaba de sufrir pesado chasco.
  • Pero me resisto a meterme en la fosa, a pesar de que ésta me reclama, y tengo que sufrir las consecuencias.
  • Y como si la ciudad acabase de sufrir una invasión, tropezábase en todas partes con gentes de la huerta y de los pueblos.
  • Ana, que tuvo valor para sufrir hasta la última palabra, comprendió que sus tías lo perdonaban todo menos las apariencias.
  • Y lo que más temía doña Paula era que el Magistral no pudiera sufrir sus celos, su ira, y cometiese algún delito escandaloso.
  • Y él, inerme, sin poder defenderse de aquel enemigo que se desvanecía apenas intentaba revolverse contra él, cansado de sufrir.
  • ¡Ah, qué desgracia! ¡Qué desgracia! y por primera vez se le vió a aquella mujer tener que sentarse y sufrir un desvanecimiento.
  • El método de vida, el no tener que sufrir el sol, ni subir escaleras, ni ver miserias, le daba una impresión de tranquilidad, de paz.
  • Algunos morían antes de llegar a ella, y otros tenían que sufrir dolorosas operaciones antes de poder reposar un momento su cuerpo fatigado.
  • Una pobre costurera que, acostumbrada a sufrir las impertinencias de las señoras, no podía permitirse el lujo de mostrar susceptibilidad ni amor propio.
  • Había trabajado en las fábricas, había servido á una familia como doméstica, pero al fin sus hermanas le dieron el ejemplo, cansadas de sufrir hambre.
  • Dios es testigo que hoy día, cuando topo con alguno de su hábito, con aquel paso y pompa, le he lástima, con pensar si padece lo que aquél le vi sufrir.
  • Quiso vengarse, atormentar al infame, aunque para eso tuviese ella que sufrir, y nada le pareció mejor que aceptar las pretensiones de aquel tendero que la adoraba.
  • Sí, también Ramiro hizo su travesía, aunque a remo y de espaldas a la estrella que le marcaba rumbo, y sufrió, pero con noble sufrir, y pecó y purgó su pecado.
  • Su Juanito, el paria de la casa, era el que valía algo, y ahora estaba allí, agitando su pecho para escapar del brazo de la muerte, cansado de sufrir desdenes y olvidos.
  • Demasiado comprendió que el comercio iba a sufrir profunda transformación, y que no era él el llamado a dirigirlo por los nuevos y más anchos caminos que se le abrían.
  • No creas, me vendría bien que esto matara, porque así me iba pronto de este mundo, que maldita la gracia que tiene, con las jaquecas que me das y lo mucho que nos haces sufrir.
  • Ya no se trataba de si Cristo había redimido a todas las Humanidades repartidas por los planetas, de una sola vez, o yendo de estrella en estrella a sufrir en todas muerte de cruz.
  • Y ansí, de aquél de mi tierra que me atestaba de mantenimiento nunca más le quise sufrir, ni sufriría ni sufriré a hombre del mundo, del rey abajo, que Manténgaos Dios me diga.
  • Tenía el propósito decidido de no protestar de nada, y eso me sirvió, porque algunos de nuestros compañeros, entre ellos Ugarte, además del despojo, tuvieron que sufrir el encierro.
  • Ana corría, corría sin poder avanzar cuanto anhelaba, buscando el agujero angosto, queriendo antes destrozar en él sus carnes que sufrir el olor y el contacto de las asquerosas carátulas.
  • El portugués no lo pudo sufrir, y tratóle algo mal de palabra, diciendo que él era un caballero fidalgo de casa du Rey, y que yo era un home muito fidalgo, y que era bellaquería tenerme atado.
  • Lo malo que tiene usted siguió diciendo Andrés es que está usted casada con un hombre que es un idiota, un imbécil petulante, que le hace sufrir a usted, y a quien yo como usted le engañaría con cualquiera.
  • Las hileras de frescas hortalizas, que la gente de la ciudad consumía con indiferencia, sin sospechar las angustias que su producción hace sufrir á un pobre padre en continua batalla con la tierra y la miseria.
  • La yegua recordará toda la vida, con temblor general de su cuerpo, aquella jornada memorable en que tuvo que sufrir a la vez el peso del actual representante de los Moscosos y el de la nodriza del Moscoso futuro.
  • ¡Vaya un negocio ruin el de la tienda! Trabajar rudamente, exponerse a pérdidas, sufrir la mala educación de los compradores, todo para juntar, céntimo tras céntimo, unos cuantos miles de reales a fin de año.
  • Iii Una tarde, doña Lupe vio entrar a su sobrina tan desolada, que no pudo menos de írsele encima, llena de irascibilidad, no pudiendo sufrir ya que no le confiase sus penas, cualquiera que fuese la causa de ellas.
  • Y el duro pan parecía más sabroso, el vino mejor, el trabajo menos pesado, imaginándose las rabietas de los dos avaros, que con todo su dinero habían de sufrir que los rústicos de la huerta se burlasen de ellos.
  • ¡Hubiera querido veros como yo, para que supierais lo que es sufrir! Y siempre que podía asegurar una docena de veces que nada debía a nadie y comparar su abandono con el de un perro, quedaba tranquilo y satisfecho.
  • ¡Efectos de la evolución educativa, paralela de la evolución política! Santa Cruz tenía muy presentes las ferocidades disciplinarias de su padre, los castigos que le imponía, y las privaciones que le había hecho sufrir.
  • El contraste del calorcillo y la inmovilidad que ella gozaba con los grandes fríos que habían de sufrir los héroes de sus libros, y con los largos paseos que se daban por el globo, era el mayor placer que gozaba al cabo del año doña Rufina.
  • Y en cambio, de aquel calavera que tanto la hizo sufrir habíase forjado después de muerto una figura ideal, y ya que no de sus virtudes, hablaba a todos de su talento, pintándolo como un sabio ilustre, cuya ciencia no había podido apreciar el mundo.
  • Y al día siguiente volvía á la fábrica, para sufrir los mismos temores al regreso, animada únicamente por la esperanza de que pronto vendría la primavera, con sus tardes más largas y los crepúsculos luminosos, que la permitirían volver á la barraca antes que obscureciese.
  • ¡Y verlos hablar quedito y de rezado! ¡Pues sufrir una vieja que riñe, una portera que manda y una tornera que miente! Y lo mejor es ver cómo nos piden celos de las de acá fuera, diciendo que el verdadero amor es el suyo, y las causas tan endemoniadas que hallan para probarlo.
  • La sangre se le requemaba por falta de esparcimiento y ejercicio, la piel le pedía con mucha necesidad baños de aire y sol, duchas de lluvia, friegas de espinos y escajos, ¡plena inmersión en la atmósfera montés! No podía sufrir la nivelación social que impone la vida urbana.
  • Durante bastantes años estuvo, con relación al médico antiguo, en una situación de inferioridad, y cuando el otro murió, el hombre comenzó a crecerse y a pensar que ya que él tuvo que sufrir las chinchorrerías del médico anterior, era lógico que el que viniera sufriera las suyas.
  • Les había hecho sufrir varios cambios, aunque siempre sobre la base del amarillo, cubriéndolos con damasco, primero, con seda brochada después, y últimamente con raso basteado, capitoné que ella decía, en almohadillas muy abultadas y menudas, que a don Saturnino se le antojaban impúdicas.
  • Doña Manuela estaba poseída de una embriaguez de compras, e iba de un punto a otro sin cansarse de derramar la plata ni de Henar la espuerta de Nelet, a cuyo fondo iban a parar el fresco solomillo, las ricas morcillas para la pantagruélica olla de Navidad, los legítimos garbanzos del Saúco comprados al choricero extremeño, y otros mil artículos para cuya adquisición era necesario sufrir los empellones y groserías de una muchedumbre famélica que parecía prepararse para las carestías de un largo sitio.