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Ejemplos de oraciones con la palabra supe

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra supe en el contexto de una oración.

Término supe: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "supe" aquí tienes una selección de 43 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra supe para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Lo supe, sí.
  • Y yo que lo supe.
  • Supe que en efecto había.
  • También supe que me buscaste.
  • Me cegué, no supe lo que hice.
  • No la vi más, no supe más de ella.
  • No supe si alegrarme o entristecerme.
  • En el barco supe que se había casado.
  • De la suerte de los demás ya no supe nada.
  • Ni entonces lo supe ni lo he sabido después.
  • A mí también me dio lástima cuando lo supe.
  • Lo supe hoy por mamá dijo ella por decir algo.
  • Al fin se cumplió mi deseo y supe lo que deseaba.
  • Yo lo supe en el Bolsín a las diez dijo Villalonga.
  • No supe más lo que Dios dél hizo, ni curé de lo saber.
  • Después supe que era el Victory y que lo mandaba Nelson.
  • Cuando supe que habías venido a Madrid, ¡me entró un delirio.
  • Por él supe que el novio de mi amita se había embarcado en el.
  • En el mismo instante perdí toda sensación, y no supe lo que ocurrió.
  • En un instante también supe acallarla, acorralándola en el fondo de mi ser.
  • Yo me enteré, y supe que estaba haciendo el amor a una señorita de buena posición.
  • Un navío inglés, que después supe se llamaba Prince, trató de remolcar al Trinidad.
  • Supe dónde se alquilaban caballos y espetéme en uno el primer día, y no hallé lacayo.
  • Y, sin embargo, según después supe, aquel hombre tenía tanto corazón como inteligencia.
  • Después supe que la maquinación de Machín no se había limitado a llevarme a mí a Frayburu.
  • Según después supe, iba en busca de mi primo Moreno Rubio, que vive en la calle de Bordadores.
  • Me perdone, que por Dios que le tenía, hasta que supe su nombre, por bien diferente de lo que es.
  • ¡ay, doña Manuela, qué cosas supe! Parece imposible que se consienta la vida de unas mujeres así.
  • También supe que en la travesía del barco naufragado a la costa habían perecido algunos infelices.
  • Casi no me quedaba duda de tu muerte, mayormente desde que supe el gran número de bajas ocurridas en tu navío.
  • Ansí estuvimos hasta la noche, hablando en cosas que me preguntaba, a las cuales yo le respondí lo mejor que supe.
  • Supe que no era yo el único que hablaba con Dolorcitas por la reja y que un joven guardia marina iba muchas noches a charlar con ella.
  • Marcial (nunca supe su apellido), llamado entre los marineros Medio hombre, había sido contramaestre en barcos de guerra durante cuarenta años.
  • Cuando supe esto, me figuré que, como dice todo el mundo, las mujeres son volubles e ingratas, y pensé que la Shele me había olvidado con la ausencia.
  • Con todo eso, yo le satisfice de mi persona lo mejor que mentir supe, diciendo mis bienes y callando lo demás, porque me parecía no ser para en cámara.
  • Según lo que supe después al ir a Sanlúcar acompañando a la familia, Don José María había forjado una novela de heroísmo y habilidad por parte suya.
  • En cuanto lo supe y me enteré de que había llegado en retirada Gravina con unos cuantos navíos, fui a ver si entre ellos venía el San Juan, donde estabas tú.
  • Nelson, herido mortalmente en mitad del combate, según después supe, por una bala de fusil que le atravesó el pecho y se fijó en la espina dorsal, dijo al capitán Hardy.
  • No supe al principio qué contestar, porque, a decir verdad, en mis catorce años de vida no se me habíapresentado aún ocasión de asombrar al 1 mundo con ningún hecho heroico.
  • Me explicó cómo se la amputaron, a consecuencia de haberle destrozado el pie una barrica, y no supe si horrorizarme o reírme cuando contaba que al operarle, como el muñón que le quedaba se le gangrenaba, le tuvieron que cortar la pierna dos o tres veces en rodajas, como si fuera una merluza.
  • No volví a acordarme más del formidable buque imaginario, hasta que treinta años más tarde supe la aplicación del vapor a la navegación, y más aún, cuando al cabo de medio siglo vi en nuestra gloriosa fragata Numancia la acabada realización de los estrafalarios proyectos del mentiroso de Trafalgar.
  • Después supe que se había portado heroicamente en el combate, sin que por esto alcanzara las simpatías de sus compañeros, quienes, reputándole como el más bellaco de los hombres, no tuvieron para él una palabra de afecto o conmiseración, ni aun en el momento supremo en que toda falta se perdona, porque se supone al criminal dando cuenta de sus actos ante Dios.
  • Lo primero que se me ocurrió fue averiguar quién era la tal Clarita, y como en su carta le encargaba al mío que fuese a ver al dueño de su casa para pagarle un trimestre, indicándole dónde vive ese señor, fui allá esta mañana, después de oír misa, y supe que la tal inquilina está en la calle del Puerto, en un entresuelito que le han ido pagando en diferentes épocas otros señores de la Bolsa tan imbéciles como mi Antonio.