Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra supieran

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra supieran en el contexto de una oración.

Término supieran: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "supieran" aquí tienes una selección de 10 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra supieran para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡si supieran!
  • Que lo supieran sus tías difuntas.
  • Si fuera cierto, ahora mismo ponía en planta a toda la familia para que lo supieran.
  • Y al fin, un año después de abandonar la tienda, murió sin que los médicos supieran con certeza su enfermedad.
  • Habría deseado tener una campanilla para ir tocando por aquellos corredores a fin de que supieran todos qué gran visita venía a la casa.
  • Después de esta conversación, fue Jacinta a la casa de su hermana a quien también confió su secreto, concertando con ella el depositar el niño allí hasta que Juan y Don Baldomero lo supieran.
  • Y si estos curas de misa y olla que ahora se usan, supieran algo de algo, sabrían que la Economía política me autoriza para cobrar el anticipo, el riesgo y, cuando hay caso, la prima del seguro.
  • Yo me ofrecí mucho a su cuñado y hermana, y ellos, no persuadiéndose a otra cosa sino a que yo venía convidado por venir a tal hora, comenzaron a decir que si lo supieran que habían de tener tan buen huésped que hubieran prevenido algo.
  • Enganchaba la charrette e iba con Teresa, muy emperejilada, a pasear su nuevo lujo por la Alameda, entre los brillantes trenes, para que supieran más de cuatro que él también, aunque le estuviera mal el decirlo, era de la aristocracia, de la del dinero, que es la que más vale en estos tiempos.
  • ¡Y si las gentes supieran! ¿Quién era un embozado que de noche, a la hora de las criadas, como dicen en Vetusta, salía muy recatadamente por la calle del Rosario, torcía entre las sombras por la de Quintana y de una en otra llegaba a los porches de la plaza del Pan y dejaba la Encimada aventurándose por la Colonia, solitaria a tales horas?