Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra suyas

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra suyas en el contexto de una oración.

Término suyas: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "suyas" aquí tienes una selección de 43 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra suyas para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Somos hijas suyas.
  • Ella le tomó las manos entre las suyas, que ardían.
  • Yo me comí las uñas y el fraile ocupaba las suyas en mi moneda.
  • No volverá a hacer de las suyas, y otras groserías del mismo jaez.
  • Eso no sirve allá, como no le sirva al demonio para hacer de las suyas.
  • Las facciones del heredado niño no eran las de la otra, eran las suyas.
  • Andrés tomó la mano de Lulú entre las suyas y las llevó a sus labios.
  • Si se hubiera ido a otra parte, alguna vez recibiría mi tía cartas suyas.
  • Las dos canciones favoritas suyas eran dos híbridas de vascuence y castellano.
  • Meses después pude recoger en Cádiz dos cartas suyas en contestación a la mía.
  • Si ha salido de Cádiz, hasta dentro de un año no vamos a poder tener noticias suyas.
  • Todas las casas suyas estaban alquiladas menos una de un pueblecito inmediato a Valencia.
  • Los familiares, gente devota de doña Paula, hechuras suyas, obedecían a la misma consigna.
  • Cuando Andrés se despidió, le estrechó la mano entre las suyas con más fuerza que de ordinario.
  • Don Víctor oprimía entre las suyas las manos de aquella esposa que le envidiaba un pueblo entero.
  • No se puede saber si fueron espontaneidad aturdida o bien reflexión deliberada estas palabras suyas.
  • Hay presentimientos gritó la del Banco, que se disponía a narrar tres o cuatro adivinaciones suyas.
  • A estos militares pensó Martín no les gusta que un paisano haga cosas más difíciles que las suyas.
  • Contestó muy fino en una esquela perfumada, como todas las suyas, que parecen de cocotte de sacristía.
  • Y ahora los revolucionarios, que de todo sacan raja, aprovechan la ocasión para hacer una de las suyas.
  • ¡Pícara, malvada! Reparó el capellán que estas palabras suyas produjeron singular efecto en el marqués.
  • Sus manos chorreaban betún, y en el traje se habían limpiado las suyas asquerosísimas los otros muchachos.
  • ¡Bah! Tolstoi es un apóstol y los apóstoles dicen las verdades suyas, que, generalmente, son tonterías para los demás.
  • Sólo que las suyas no eran baratas, sino de oro macizo, gruesas, pesadas y con cada pedrusco que quitaba la luz de los ojos.
  • No veía, le estallaban chispas de brasero en los párpados y en el cerebro, se le enfriaban las manos, y de pesadas no le parecían suyas.
  • Fortunata volvió a sentir terror, y al ver que Maxi alargaba las manos hacia donde estaba el pequeñuelo, las apartó con las suyas, diciendo.
  • Luego, Linda contó las suyas, su existencia bohemia de volatinera, hasta que un señor rico le sacó del circo y le brindó con su protección.
  • Era un forastero, palabra de sentido especial en Vetusta, para las señoritas de Ozores, que no le habían visto aún en ninguna casa de las suyas.
  • El día de Carnaval, Joshé Cracasch tuvo una idea de las suyas y fué convencer a su discípulo para que sacara los trajes de su madre y de una hermana.
  • Ballester no se saciaba de contemplarla, observando la serenidad de aquellas facciones que la muerte tenía ya por suyas, pero que no había devorado aún.
  • Holgué mucho de ver tantos hombres de bien en mi pueblo, cuando, estando en esto, oí al precursor de la penca hacer de garganta y a mi tío de las suyas.
  • Don Fermín, sin pensar en contenerse, cogió una mano de la Regenta que estaba apoyada en un almohadón de crochet, y la oprimió entre las suyas sacudiéndola.
  • Algunas amigas suyas aseguraron que estaba loca, porque demencia era pensar en la fundación de un asilo para huerfanitos, y mayor locura dotarle de recursos permanentes.
  • Hasta las acciones más triviales y comunes, si eran suyas, quería que pasasen por actos deliberadamente admirables y que en nada se parecían a lo que hace todo el mundo.
  • Empezó por unirse a unas cuantas señoras nobles amigas suyas que habían establecido asociaciones para socorros domiciliarios, y al poco tiempo Guillermina sobrepujó a sus compañeras.
  • El Magistral, como el pez en el agua, entre aquellas rosas que eran suyas y no del Ayuntamiento como las del Paseo grande, se recreaba en los ojos de las que ya los tenían transparentes de malicia.
  • Azorín se ha ruborizado, pero ha convenido interiormente en que algo benévolo debe de ser cuando se apresta a oír la lectura que el viejo va a hacerle de tres zarzuelas suyas, cada una en un acto.
  • Menudeóse sobre dos jarros, y era de suerte lo que hicieron el corchete y el de las ánimas, que se pusieron las suyas tales, que trayendo un plato de salchichas que parecía de dedos de negro, dijo uno.
  • Recomponía las facciones de este, atribuyéndole las suyas propias, mezcladas y confundidas con las de un ser ideal, que bien podría tener la cara de Santa Cruz, pero cuyo corazón era seguramente el de Moreno.
  • Los viernes solía inviar unos güevos, con tantas barbas fuerza de pelos y canas suyas que pudieran pretender corregimiento u abogacía Pues meter el badil por el cucharón y inviar una escudilla de caldo empedrada era ordinario.
  • Envié los amigos delante, entraron en la pieza, y dijeron si gustarían de jugar con un fraile que acababa de llegar a curarse en casa de unas primas suyas, que venía enfermo y traía talegos como el brazo y una calza de doblones.
  • Durante bastantes años estuvo, con relación al médico antiguo, en una situación de inferioridad, y cuando el otro murió, el hombre comenzó a crecerse y a pensar que ya que él tuvo que sufrir las chinchorrerías del médico anterior, era lógico que el que viniera sufriera las suyas.
  • Y las personas, los personajes en quien más arraigadas están ciertas ideas venerables al fin, porque son profesadas con sinceridad y vienen hasta cierto punto de abolengo, obligan por la raza, esos mismos personajes, entre los cuales cuento al papá de este joven ilustrado, a mi buen amigo y condiscípulo el excelentísimo señor marqués de Vegallana, respetaban mis opiniones, como yo las suyas.