Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tanta" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tanta para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Tanta farsa.
- Tanta mentira.
- Con tanta agua.
- ¡hay tanta envidiosona.
- Que me tiene tanta tirria.
- No veo el motivo de tanta.
- La aburría tanta alabanza.
- ¡Le tengo tanta rabia a ésa.
- Y me daba tanta pena de Ramiro.
- Si no hay motivo para tanta bulla.
- No puedo sufrir tanta vergüenza.
- Quién es debiéndonos tanta voluntad?
- Yo no puedo vivir entre tanta suciedad.
- Era el único consuelo de tanta soledad.
- Me daba tanta lástima que le dije, digo.
- Juanito no tuvo tanta presencia de ánimo.
- Y después de tanta miseria, ¡multa encima!
- Mira, no comas tanta ensalada le decía él.
- Hice mal, muy mal en tomarle tanta afición.
- También le cargaba a ella tanta corrección.
- ¡Ah, si yo no hubiera tenido tanta confianza.
- Tanta y tanta lógica tenía que parar en eso.
- Y que habrá tanta gente añadió la Marquesa.
- Para eso creo que no necesitabas tanta soledad.
- Su actitud revelaba tanta dignidad como inocencia.
- No se ha visto en tanta vergüenza ningún azotado.
- Como tenía tanta confianza, iba a echar un cigarro.
- Ello era que se sentía desfallecer de tanta emoción.
- , ¡infeliz criatura! El niño me da tanta compasión.
- Como tiene conmigo tanta confianza, se pone muy pesado.
- Pero a pesar de todo durmió, rendido por tanta fatiga.
- Y a pesar de tanta felicidad, Mesía estaba intranquilo.
- La paja del trigo, escaso, amarilleaba entre tanta verdura.
- No quiere tanta pendiente, hagámosela parecida a lo llano.
- Ya lo veo dijo ésta admirada de tanta gracia y coquetería.
- Ya sabía quién le apretaba con tanta crueldad la garganta.
- Pero con tanta fiereza, que si coge al otro le arranca la piel.
- Aquí, entre tanta medicina, ¿no hay nada que le cure la cabeza?
- Lulú miraba con pena a Andrés cuando hablaba con tanta amargura.
- Y su semblante recién lavado despedía tanta frescura como regocijo.
- La responsabilidad de que tanta mujer se pierda recae sobre el hombre.
- ¿Se acuerda usted de aquellos estudiantes que nos dieron tanta guerra?
- Yo miraba a los ingleses, remando con tanta decisión como los nuestros.
- Doña Lupe abrió tanta boca, que por poco se le entra una mosca en ella.
- ¡Cuerpo de Dios replicó con vos! Pues dan agora las doce ¿y tanta prisa?
- No creo que sea ese, ni que haya en esta casa tanta desgracia como usted dice.
- Cantats, amics dijo el gascón, a quien tanta tristeza y tanto reposo imponían.
- Me canso horriblemente dijo Moreno, saludándola con tanta urbanidad como afecto.
- En el gasto, que en verdad que si se dan tanta prisa no baste la hacienda del Rey.
- Enseñólos, y dioles esto a todos tanta risa, que no querían salir de la posada.
- Molestia semejante sentía en los días de exámenes, pero no con tanta intensidad.
- Como en Gallo había tanta confianza, pronto se comunicaron los de una y otra mesa.
- ¿Señor, Señor, por qué ha de haber tanta maldad y tanta estupidez en la tierra?
- No era tan fácil encontrar esto, que los prestamistas pedían con tanta sencillez.
- Yo no tengo niños dijo la dama con tanta pena como el otro al decir no tengo camisa.
- Yo no sé de dónde saca el amo estas piernas de perro tan hermosas y con tanta carne.
- La sopa no había cristiano que la pasara de tanta sal como le echó aquella condenada.
- Tanta pachorra sacaba de quicio a doña Lupe, que poniendo el grito en el Cielo, decía.
- Ver tanta desdichada sin hogar, abandonada, en una sala negra, en un estercolero humano.
- Si he estado otras veces solo, ¿qué me va a pasar, yendo en compañía de tanta gente?
- Una sobre todo irreparable contestó el inglés con tanta congoja como la de Don Alonso.
- Un día le embargaron todo, y Estupiñá salió de la tienda con tanta pena como dignidad.
- No se conceptuaba, además, con bastante finura para recibir a sujetos de tanta autoridad.
- No puedo ver tanta tontería (exaltándose más a cada frase y llegando hasta la cólera).
- Sacarlo entero no es cosa conveniente, porque verá la falta el que en tanta me hace vivir.
- Por mal de sus pecados, aquella noche se había trabajado el pelo con tanta perfección, que.
- Y a tomar la bula hubo tanta priesa, que casi ánima viviente en el lugar no quedó sin ella.
- Tú que tienes ya el corazón como la puerta de Alcalá, de tanta gente como ha entrado por él.
- Sólo le pedían que pensase cómo se había de conservar aquel resto precioso de tanta nobleza.
- Aburrido de tanta superficialidad subía al cuarto del crimen, a ver a los partidarios del azar.
- Diole ella la palabra que con tanta necesidad le pedía el joven, y así concluyó la entrevista.
- Pasó tanta agua del puchero del agua caliente al puchero de la verdura, que esta quedó encharcada.
- Yo estaba absorto en la contemplación de tanta maravilla, cuando sentí un fuerte golpe en la nuca.
- ¡Soy tan feliz! ¡y debo en tanta parte a usted mi felicidad! Quise contener aquel impulso y no pude.
- Algunos lo hacía todo tan bien y con tanta diligencia y aseo, que doña Lupe decía que era una perla.
- Y al decir esto miró al vendedor con tanta indignación como si fuese un enemigo del sosiego público.
- Lo pronunció con tanta sumisión, que Julián a su vez quiso mostrarle un poco de caritativo interés.
- Y vine a tener tanta amistad con él, que me descubrió un secreto con que en dos días estuvimos ricos.
- Empezaron, por bienvenido, a beber a mi honra, que yo hasta que la vi beber no entendí que tenía tanta.
- Tanta papelería exhalaba un olor a humedad, a rancio, que cosquilleaba en la garganta desagradablemente.
- Tanta ingenuidad, ya conocida del incrédulo Delfín, era una de las cosas que más le encantaban en ella.
- Fortunata sentía en su alma tanta admiración por aquella mujer, que le habría besado la orla del vestido.
- Pero nunca, como en aquella temporada, vio desarrollarse la existencia material con tanta plenitud y lozanía.
- Esto lo decía con tanta naturalidad, que Guillermina, por un instante, no supo si indignarse o tomarlo a risa.
- No siendo así, no consentiría que me acompañase con tanta frecuencia, lo que puede dar lugar a suposiciones.
- Y no tenía tanta lástima de mí como del lastimado de mi amo, que en ocho días maldito el bocado que comió.
- Su dentadura había salido con tanta desigualdad que cada pieza estaba, como si dijéramos, donde le daba la gana.
- Doña Lupe, fatigada de lidiar con tanta insensatez de una y otra parte, se retiró, dejándoles solos y diciendo.
- Una lombriz tiene voluntad e inteligencia, voluntad de vivir tanta como el hombre, resiste a la muerte como puede.
- Pero ella no lo seguiría jamás al terreno de la controversia, porque no sabía desenvolverse con tanta palabra fina.
- Fue tanta, que considerando lo poco que había de entrar en mi cuerpo, no osé, aunque tenía gana, echar nada de él.
- A cabo de tres semanas que estuve con él, vine a tanta flaqueza que no me podía tener en las piernas de pura hambre.
- Daba tanta importancia al dinero, sobre todo al dinero ganado, que el comprobar lo difícil de conseguirlo le agradaba.
- Y el Arcipreste que manifestara poco antes tanta prisa por salir del templo, se empeñó en entrar en Santa Clementina.
- Entre tanta desolación, ante el espectáculo de tantos dolores, había en aquellos cadáveres no sé qué de envidiable.
- Pero, al mismo tiempo, la sonrisa con que lucía la desigual dentadura era suave e irónica protesta contra tanta rigidez.
- Pues bien, aquella noche, se le representó el pobre paralítico con tanta viveza, que casi casi creía verle en su alcoba.
- Que quisiera yo me no tuviera tanta presunción, mas que abajara un poco su fantasía con lo mucho que subía su necesidad.
- Bien podéis andar aquí con mucho pulso en eso de acuñar tanta plata, porque este metal va para abajo y ha de ir mucho más.
- Fue tanta la prisa que hubo en el tomar de la bula, que no bastaban dos escribanos ni los clérigos ni sacristanes a escribir.