Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra tardanza

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra tardanza en el contexto de una oración.

Término tardanza: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tardanza" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tardanza para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Y por la tardanza de la cena, no merece.
  • A veces se entristecían con la tardanza.
  • ¡La tardanza de la cena! pronunció el señorito.
  • Pensé que me quería reñir la tardanza, mas mejor lo hizo Dios.
  • El vozarrón ó el señor de la leche podían darle algo malo por su tardanza.
  • Pero la señora estaba preocupada por la tardanza de su hijo menor y no podía contestar.
  • Repartidas las limosnas, fue al 17, donde ya estaba Guillermina, impaciente por su tardanza.
  • Bajaba ya, decidida a abreviar la tardanza del acto de justicia, cuando se oyó un gran tumulto.
  • Los más gustaban de que se les sirviera el café sin ninguna tardanza, y daban palmadas si el chico no venía pronto.
  • Al mismo tiempo lanzaba ojeadas de sobresalto en derredor, porque le iba sabiendo mal la tardanza de su mujer en presentarse.
  • ¡La tardanza! A ningún cristiano le gusta pasarse el día en el monte comiendo frío y llegar a casa y no encontrar bocado caliente.
  • El domador iba a seguir, pero viendo que el efecto de curiosidad en el público estaba conseguido y que la multitud pretendía pasar sin tardanza al interior del circo, gritó.
  • La madre, con su fino oído de mujer inquieta y alarmada por la tardanza del marido, había oído lejos, muy lejos, los cuatro tiros, y el corazón le dió un vuelco, como ella decía.
  • Después de visitar varias casas, saliendo de ellas con el corazón desgarrado, hallábase otra vez en el corredor, ya muy intranquila por la tardanza de su amiga, cuando sintió que le tiraban suavemente de la cachemira.
  • Llegada la noche, inquietó a Barbarita la tardanza de Jacinta, y cuando la vio entrar fatigadísima, el vestido mojado y toda hecha una lástima, se encerró un instante con ella, mientras se mudaba, y le dijo con severidad.