Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra tardó

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra tardó en el contexto de una oración.

Término tardó: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tardó" aquí tienes una selección de 47 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tardó para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No tardó mucho en venir.
  • Mesía tardó en contestar.
  • Ana tardó un mes en dejar el lecho.
  • Llamó al sereno que tardó en venir.
  • No tardó en averiguar que había muerto.
  • Él es torpe de dedos y tardo de ingenio.
  • Tardó bastante el capellán en dormirse.
  • No tardó en oír cuchicheos en la puerta.
  • Y no tardó en volver, trayendo un plato de pescado.
  • Salimos de casa con paso tardo, los rosarios en la mano.
  • Ido tardó mucho tiempo en apoyar esto, por ser quien era.
  • Pero Juanito, como enamorado, tardó en cumplir sus promesas.
  • Vii Santa Cruz tardó algún tiempo en dar la debida respuesta.
  • Jacinta hubo de pensar esto mismo, y no tardó en manifestárselo.
  • No tardó, sin embargo, en bajar al sollado, diciendo que se sentía muy mal.
  • Tardó éste algo en obedecer, deteniéndose en doblar la toalla del lavatorio.
  • Más de media hora tardó la Regenta en cansarse de aquella locuacidad nerviosa.
  • No tardó en ver por sus ojos que la donna è movile, como cantaba él a menudo.
  • Doña Ana tardó mucho en dormirse, pero su vigilia ya no fue impaciente, desabrida.
  • Volvió Julián con el ama, pero la criatura tardó bastante en consolarse al pecho.
  • Mas su vena inagotable no tardó en sugerirle nuevas ideas, y contestó con mal humor.
  • Pero me estoy aquí ensimismada, y si tardo, quizás no encuentre en su casa a Don Francisco.
  • Quintanar tardó en conocer que su Anita, su querida Anita quería convertirle a la piedad verdadera.
  • No tardó en asociar al chico a sus operaciones, enseñándole a distribuir el alpiste a toda la familia.
  • No tardó en recibir un nuevo golpe, pues cuando soñaba con un ascenso le limpiaron otra vez el comedero.
  • Rosita tardó mucho en traer el agua, y Nicanora se había dado la inmensa satisfacción de ir a la compra.
  • Pensó en dirigirle alguna pregunta, pero tardó varios días, porque el señor Soraberri era tardo en todo.
  • Tal vez el día en que dejé la puerta abierta a los celos la asusté y por eso tardó en volver a buscarme.
  • No tardó, pues, en aflojar la cuerda a la manía de las lecturas, hasta llegar a no leer absolutamente nada.
  • Juanito tardó en ver a su tío, agachado entre dos telares, en mangas de camisa, ocupado en armar una ratonera.
  • La conversación tardó en volver al pecado de Ana, a la vergüenza de que les hablaba la carta de doña Camila.
  • La supeditación amorosa de doña Manuela le hacía ser dueño absoluto de la casa, y no tardó en hacer sentir su tiranía.
  • Y como encontró a su amigo más atento que nunca, más cordial, más afectuoso, no tardó en abrirle el alma de par en par.
  • El Delfín, que fue desmejoradillo, no tardó en reponerse, recobrando su buen color, su palabra jovial y la plenitud de sus carnes.
  • No tardó en caer en penoso letargo, lleno de visiones disparatadas y horribles, sin darse cuenta del tiempo que estuvo en tal disposición.
  • Lo mismo fue verle Patricia en aquel lastimoso estado, que correr a dar aviso a doña Lupe, la cual no tardó en presentarse alborotada y afligida.
  • Tardó un rato en darse cuenta de dónde estaba y de los disparates que había soñado, y se echó mano al pecho con un movimiento de pudor y miedo.
  • VI LA TIENDA DE CONFECCIONES CERCA de un mes tardó Hurtado en ir a ver a Lulú, y cuando fué se encontró un poco sorprendido al entrar en la tienda.
  • No tardó en aparecer otra madre furiosa, que más que mujer parecía una loba, y la emprendió con otro de los mandingas a bofetada sucia, sin miedo a mancharse ella también.
  • Fue un segundo, menos que un segundo tal vez, un espacio de tiempo inapreciable, lo que tardó en reponerse, y en echarse a la cara su arma, apuntando a su vez al enemigo emboscado.
  • No tardó en venir Izquierdo, y echose fuera la estantigua aquella gitanesca, a quien Rafaela miraba con verdadero espanto, rezando mentalmente un Padre nuestro porque se marchara pronto.
  • Y, en efecto, poco tardó el niño en ver asomar, gateando entre los matorrales, a un hombre cuya descripción acaso había oído mil veces en las veladas, en las deshojas, acompañada de exclamaciones de terror.
  • Tardó aún cosa de dos minutos en recobrar la expedición de la lengua y en poder escupir al ventarrón, cada vez más desencadenado y furioso, una retahíla de injurias contra los infames calumniadores del partido de Trampeta.
  • ¡Y cómo se hacía el nene, cuando su mujer, con deliciosa gentileza materna, le cogía entre sus brazos y le apretaba contra sí para agasajarle, prestándole su propio calor! No tardó Juan en aletargarse con la virtud de estos melindres.
  • Pero diré también en descargo mío que aquella pena fue una sensación momentánea y fugaz como un relámpago, verdadero relámpago negro que obscureció mi alma, o mejor dicho, leve eclipse de la luz de mi conciencia, que no tardó en brillar con esplendorosa claridad.
  • Voy por el tintero y no tardó cinco minutos en volver, y al entrar de nuevo en la alcoba, vio que Fortunata se había incorporado en su cama con el chiquillo en brazos, y que después, entre ella y Encarnación, le ponían bien abrigadito en su cuna de mimbres, la cual venía a ser como un canasto.
  • ¡Para legua y media escasa! ¡Y con una tarde hermosísima! Apoyándose en un palo, dando tiempo a que anocheciese, deteniéndose a cada rato para recrearse mirando el paisaje, no tardó mucho en llegar al cerro que domina el caserío de Naya, tan oportunamente que vino a caer en medio del baile que, al son de la gaita, bombo y tamboril, a la luz de los fachones de paja de centeno encendidos y agitados alegremente, preludiaba a los regocijos patronales.