Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra telón

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra telón en el contexto de una oración.

Término telón: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "telón" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra telón para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • El telón se ha levantado.
  • Un tenue telón zarco cierra el horizonte.
  • Contemplábamos atentos el telón gris de la bruma.
  • En aquel telón había racimos de dátiles colgados de una percha.
  • La Marquesa dijo después de caer el telón que ella no aguantaba más Tenorio.
  • Cuando cayó el telón, quedó con gran curiosidad y deseó saber en qué paraba la apuesta de don Juan y Mejía.
  • Nubarrones morados cubrían el sol, y por bajo de ellos desplomábase la luz, cerrando el horizonte como un telón de oro pálido.
  • Al levantarse el telón pensaban los espectadores sensatos en la pulmonía, y algunos de las butacas se embozaban prescindiendo de la buena crianza.
  • Las cinco rayas parece que están grabadas con tinta negra sobre el cielo azul, y que el cielo es lo que se mueve como un telón de teatro no acabado de colgar.
  • Procuraba marearle con sus perfumes, con sus miradas de telón rápido y con cuantos recursos conocía y podían ser empleados contra semejante hombre y en tales circunstancias.
  • Pero cuando algún audaz la sufría, el Magistral la humillaba cubriéndola con el telón carnoso de unos párpados anchos, gruesos, insignificantes, como es siempre la carne informe.
  • Recibía tan sólo la imagen borrosa de los objetivos diversos que iban pasando, y lo digo así, porque era como si ella estuviese parada y la pintoresca vía se corriese delante de ella como un telón.
  • Luego el perro de Satanás me atormentaba por vengarse, y cuando empezaba la misa, a mí me parecía que alzaban el telón, y cuando yo rompía a cantar, se me venía a la boca aquello de El Siglo, que dice.
  • Si Ana, asustada, otra vez buscaba amparo en los ojos del Magistral, huyendo de los otros, no encontraba más que el telón de carne blanca que los cubría, aquellos párpados insignificantes, que ni discreción expresaban siquiera, al caer con la casta oportunidad de ordenanza.