Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tema" aquí tienes una selección de 55 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tema para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Ese es mi tema.
- No tema usted nada.
- Pero no tema usted.
- La razón es su tema.
- Era tema para muchas horas.
- Fortunata volvió a su tema.
- Cerrado el inciso, y otra vez al tema.
- Por aquí siguió en su ingenioso tema.
- De pronto el farmacéutico mudó el tema.
- Sobre este tema, se perdía en reflexiones.
- Salga usted, salga usted, y por mí no tema.
- El tema había sido también la infalibilidad.
- Su condena era un tema de regocijo para la huerta.
- Retirose la dueña, y Don Evaristo volvió a su tema.
- Mientras quitaba el polvo a los muebles, volvió al tema.
- Jacinta, anonadada, quería defender su tema a todo trance.
- La conversación volvió al tema por donde había empezado.
- No, no, no tema que Maximiliano descubra dónde usted está.
- No tema que vuelva la pereza a detenerme en casa olvidada de mi salvación.
- Eterno tema alrededor del cual giran todas las conversaciones de una tienda.
- La conversación giró sobre un tema muy socorrido y muy del gusto de Nucha.
- Ninguno de ellos se mordía la lengua fuera cual fuese el tema de que se tratara.
- Allí estaba la sinfonía, una verdadera pieza clásica con su tema fundamental.
- Amiga mía le dijo Ballester, no tema usted que la mortifique con consuelos vulgares.
- El tema, el color verde, crecía en intensidad al alejarse hacia las orillas del mar.
- Tú eres responsable de que se chifle por completo, porque le fomentas el tema del edificio.
- El paisaje entonaba una sinfonía clásica, en la que el tema se repetía hasta lo infinito.
- El pensamiento, recorriendo todas las caras del tema, iba de las cosas más sutiles a las más triviales.
- Feijoo se arrimaba a él y le daba conversación, por lástima, animándole y procurando distraerle de su tema.
- Hay mucha miseria observó la dama, tomando el tema por otro lado, y los que tenemos qué comer nos quejamos de vicio.
- La conversación del círculo, que empezaba casi siempre con el tema de la guerra, pasaba insensiblemente al de los empleos.
- Rara vez sacaba de su cabeza aquel viejo y maldecido tema de la liberación voluntaria y de la muerte de la bestia carcelera.
- En esto entró Ramón Villuendas, preguntando a cómo tomaban las libras, y la conversación vino a recaer sobre el mismo tema.
- Hablando ahora con toda seriedad dijo, después de apurar bien el tema de las comidas, y pasando a ciertas ideas de cultura general.
- Su proyecto llegó a dominarle de tal modo, que no sabía pensar en otra cosa, y de la mañana a la noche estaba dando vueltas al tema.
- La proyectada hoguera entusiasmaba a los vecinos, siendo el eterno tema de conversación en las porterías y establecimientos de la plazuela.
- Se despertó en mí la fiebre del raciocinar, y sobre aquel tema controvertía apasionadamente conmigo mismo en el silencio de mis insomnios.
- Pero una noche que llevó Rubín, bien fresquecito y pegado con saliva, el tema de la pluralidad de mundos habitados, Pedernero empezó a despabilarse.
- Feijoo expuso sobre aquel tema de la filantropía algunas consideraciones muy sesudas, y despidiose, dando a cada una de las señoras un fuerte apretón de manos.
- En tanto, el héroe se consumía tristemente en Vejer viendo sus laureles apolillados y roídos de, y meditaba y discurría a todas horas sobre un tema importante, es decir.
- A renglón seguido, sacó el joven a relucir el tema del casorio, y dijo tales cosas que Fortunata no pudo menos de rendir el espíritu a tanta generosidad y nobleza de alma.
- Leopoldo Montes, cesante eterno, Relimpio, y otros que tenían entre los dientes alguna piltrafa del presupuesto, se arrojaban con deleite famélico sobre aquel tema picante.
- Y este tema era la eterna nota verde, que tan pronto se abría y ensanchaba, tomando un tinte blanquecino, como se condensaba y obscurecía hasta convertirse en azul violáceo.
- Callose, pues, como en misa, y a cuanto la mamá le dijo aquel día y los subsiguientes sobre el mismo tema del casorio, respondía con signos y palabras de humilde aquiescencia.
- Hay que tener en cuenta dijo mi amo con placer, viendo mencionado su tema favorito, que si el almirante Córdova hubiera mandado virar a babor a los navíos San José y Mejicano, el Sr.
- Jacinta no podía ocultarle nada, y tenía un gusto particular en hacerle confianza hasta de las más vanas tonterías que por su cabeza pasaban referentes a aquel tema de la maternidad.
- Desde un día en que disputando con su sobrino sobre este tema, se amontonaron los dos y por poco se tiran los trastos a la cabeza, no quiso doña Lupe volver a mentar a los carcundas delante de Juan Pablo.
- En seguida, cebáronse todos con furia en el tema suculento de la partida del Rey, y cada cual exponía sus opiniones con ínfulas de profecía, como si en su vida hubieran hecho otra cosa que vaticinar acertando.
- Entre tanto los dos curas estaban en la sala, fumando cigarrillos, las canalejas sobre sillas, groseramente espatarrados ambos en los dos sillones principales, y hablando sin cesar del mismo tema de las oposiciones de Sigüenza.
- A veces, una palabra insignificante que en la calle o en su casa oyera o la vista de cualquier objeto le encendían de súbito en la mente la llama de aquel tema, produciéndole opresiones en el pecho y un sobresalto inexplicable.
- Aunque expuso estas ideas con mucha discreción, Fortunata se entristeció, porque se le había metido en la cabeza desde la noche antes aquel tema de recoger un niño huérfano, y encariñada con ella, le costaba mucho trabajo desecharla.
- Hablaron luego del tema ordinario en aquellos días, de si salía o no salía la escuadra, y el marino se expresó largamente con estas palabras, cuya substancia guardo en la memoria, y que después con datos y noticias históricas he podido restablecer con la posible exactitud.
- Comió en casa de los de Santa Cruz, y estos lo notaron sombrío, padeciendo chocantes distracciones, y tan indiferente a todo, que ni siquiera tomaba con calor la defensa de sus principios y gustos extranjeros, cuando Barbarita, por combatirle la murria, sacaba a relucir algún tema de entretenida polémica sobre este punto.
- Yo que vi que había acabado la plática y sermón en pedirme, que, con ser su tema, acabó en él y no comenzó, como todos hacen, no me espanté de la visita, que no me la había hecho otra vez mientras había sido su huésped, si no fue un día que me vino a dar satisfacciones de que había oído que me habían dicho no sé qué de hechizos y que la quisieron prender y escondió la calle.
- En los días que hacía buen tiempo paseaba por la Alameda con un par de curas tan viejos como él, y cuando llovía o el viento era fuerte, no salía de la plaza del Mercado e iba de tienda en tienda con su gorra de seda, su capita azul y su bastón muleta, para echar un párrafo con los veteranos del comercio reposado y a la antigua, cuyas excelencias eran el tema obligado de la conversación.