Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "temiera" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra temiera para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Yo estoy volada, y aquí mismo me pondría a dar chillidos, si no temiera escandalizar.
- Llevaba éste la boina negra inclinada sobre la frente, como si temiera que le mirasen a los ojos.
- En general parecía como que la criada le temiera, como avergonzada o amedrentada en su presencia.
- De repente, el labriego, dominado por el terror, echó á correr, como si temiera que el riachuelo de sangre le ahogase al desbordarse.
- ¡Gracias a mis botes! Y si no temiera que me habían de oír en la calle, yo dijera lo de cuando entré por la chimenea y os saqué por el tejado.
- Y abrumado por la sorpresa, permaneció erguido, con los ojos desmesuradamente abiertos, apoyando su espalda en la pared, como si temiera desplomarse.
- Aquí Don Evaristo se acercó más a ella, como si temiera que alguien le pudiese oír, y con el dedo índice muy tieso iba marcando bien lo que le decía.
- Y a pesar de que nadie en la casa se preocupaba de sus amoríos pues cuando más, merecían alguna burla de Amparito, siguió recatándose, como si temiera las maternales censuras.
- Lo único que pudo recordar fue que el instinto de precaución le dominaba aún, y que al bajar la escalera lo hizo de puntillas, evitando roces, como si fuera un delincuente y temiera ser descubierto.
- Si no temiera cansar al lector, le referiría la explicación que éste dio de las causas diplomáticas y políticas de la guerra, parafraseando del modo más cómico posible lo que había oído algunas noches antes de boca de Malespina en casa de mis amos.
- El padre, siempre sentado en una silleta de esparto bajo el emparrado de la puerta, fumaba cigarro tras cigarro, impasible como un oriental, volviendo la espalda á su vivienda, cual si temiera ver el blanco catafalco que servía de altar al cadáver de su hijo.