Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "temprano" aquí tienes una selección de 79 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra temprano para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Es temprano.
- ¿Tan temprano?
- ¿tan temprano?
- Mañana temprano.
- Recógete temprano.
- Hombre, tan temprano no.
- Sobre todo tan temprano.
- Mañana vendré temprano.
- Se había comido temprano.
- No me levanto muy temprano.
- No hay duda, es muy temprano.
- ¡qué tarde! Di qué temprano.
- Se recogió temprano aquella noche.
- Si tarde o temprano había de venir.
- Si quieres llamarme temprano, hazlo.
- ¿Te parece que es temprano todavía?
- Yo le tenía que ver, tarde o temprano.
- Me levanto todos los días muy temprano.
- Se vuelve de allá pasado mañana temprano.
- Era demasiado temprano para ir a ver a Mary.
- Desde muy temprano calentaba y picaba el sol.
- Levantose temprano porque tenía que trabajar.
- Y don Álvaro sonreía y se acostaba temprano.
- Ya sabes que en la aldea nos recogemos temprano.
- Saldremos muy temprano al amanecer si usted quiere.
- Era gran madrugador y salía temprano para su visita.
- Tarde o temprano, Manolo me habría dado esos cuartos.
- Que qué tenías tú que hacer en la calle tan temprano.
- ¿Fue temprano fruto de las lecciones de Julián y Nucha?
- Habíamos quedado en que mañana temprano iría a confesar.
- La verdad era que don Víctor había querido volver temprano.
- Y con todo, debía de ser más temprano de lo que allí decía.
- Eran encierros, ayunos y el castigo peor, el de acostarse temprano.
- Debía de ser en efecto bastante más temprano de lo que decía el reloj.
- Algo avergonzadas, sin conciencia clara de ello, de su desarrollo temprano.
- Le voy a pagar a usted le dije a la muchacha, porque voy a salir de casa muy temprano.
- Era temprano para cenar, otras noches no se extendía el mantel hasta las nueve y media.
- Como le convenía retirarse temprano, no fue Don Evaristo aquella noche al indicado café.
- Cena lo bastante para pasar la vida esta vida que al fin, tarde o temprano, se ha de acabar.
- Que a él había de venir a parar aquello, tarde o temprano, pero temía que iba a ser tarde.
- El Magistral muy temprano, en cuanto fue de día, se asomó al balcón a consultar las nubes.
- Nos levantamos muy temprano y fuimos al muelle, donde esperaba un bote que nos condujo a bordo.
- Pero aquel día, al llamarle por la mañana temprano, dijeron en casa del médico que no estaba.
- Al día siguiente, muy temprano, se levantó Martín y con Ospitalech tomó el tren para Bayona.
- Y cerrando puertas con estrépito salió, no sin despedirse hasta mañana temprano, desde lejos.
- Pues dile que mañana muy temprano tiene que volver a la ciudad, con un recado para el señor Crespo.
- El día de la Concepción, muy temprano, el médico Somoza dijo que don Santos moriría al obscurecer.
- Las piezas del alcacel temprano ensamblan, en mosaico infinito, con los cuadros de los barbechos hoscos.
- ¡Adiós, adiós, hasta mañana temprano! dijo Frígilis librándose de la mano trémula que le sujetaba un brazo.
- La Marquesa había escrito muy temprano a los Quintanar convidándoles a comer y anunciándoles el programa del día.
- Algunos se iban al teatro, y las peñas de estudiantes se disolvían, porque hay muchos que se van a estudiar temprano.
- Aquel día, que fue el 25, hubo gran comida, y Juanito se retiró temprano de la mesa muy fatigado y con dolor de cabeza.
- Quedaron en que a la mañana siguiente, muy temprano, don Fermín esperaría en su capilla a la Regenta para reconciliar.
- Y allá seguía yendo, a las veces desde muy temprano, encontrándose con el niño ya levantado, pero no así sus padres.
- Muchas mañanas, con el buen tiempo, me levanto muy temprano y sigo el camino abandonado, escuchando el rumor de los campos.
- Sí, iría a misa en adelante, muy temprano, muy tapada, con velo espeso, a la capilla de la Victoria que estaba allí cerca.
- Parece ser que muy temprano don Víctor llamó a Frígilis y le obligó a buscar a Trabuco para ir juntos a desafiar al burlador.
- Vi Ballester fue temprano, y a ella le faltó tiempo para hablarle de la visita de Maxi y de la historia que este le había llevado.
- Sí, señora añadió dirigiéndose a Visita que lo diga este, no sé por qué se me figuró que debía volver más temprano a casa.
- Pues lo que es mañana temprano se dijo volviendo a la alcoba, mañana tempranito, antes de que salga para el obrador, voy y la acogoto.
- Más valía despreciarle, dejándole entregado a su conciencia, sí, a su conciencia, que buen jaleo le había de armar tarde o temprano.
- La luna nueva se puso temprano, bajando al horizonte como una hoz, rodeada de aureola blanquecina que anunciaba más calor para el día siguiente.
- Sacáronla del encierro al día siguiente temprano, y al punto se puso a trabajar en la cocina, sumisa, callada y desplegando maravillosas actividades.
- Don Martín, el humano, como le llamaba Andrés, salía muy temprano de su casa y estaba en la trastienda de su establecimiento, siempre de vigilancia.
- Me encargó que huyese de los sitios de peligro, y no dijo una palabra más contraria a mi embarque, que se verificó a la mañana siguiente muy temprano.
- Se levantaba muy temprano, con la aurora, y paseaba por aquellos campos llanos, por los viñedos, hasta un olivar que él llamaba el trágico por su aspecto.
- Al día siguiente de recibir la carta, muy temprano, el Magistral salió de casa, fue al Paseo Grande, buscó un lugar retirado en los jardines que lo rodean.
- Él era soldado fiel de don Ramón y le seguía a ciegas, convencido de que con un hombre así, de tropezón en tropezón, más tarde o más temprano se llegaba a la victoria.
- Tan temprano, y ya había andado aquella mujer medio mundo, oído tres misas y visitado el asilo viejo y el que estaba en construcción, despachando de paso algunas diligencias.
- Vino doña Lupe muy temprano, y enterada que Maxi estaba bien, empezó a dar órdenes y más órdenes, y a incomodarse porque ciertas cosas no se habían hecho como ella mandara.
- Levantábase ella muy temprano, y se ponía a dar golpes con el almirez junto a la misma cabeza del durmiente, que las más de las veces no se daba por entendido de tal estruendo.
- Don Álvaro sabía, porque don Víctor se lo había confesado, que el ex regente y Frígilis, en cuanto llegaba el tiempo, salían de caza mucho más temprano de lo que Ana creía.
- El sueño y la pereza le decían que parecía más temprano que otros días, que el despertador mentía como un deslenguado, que no debía de ser ni con mucho la hora que la esfera rezaba.
- Pero la víspera de San José, impulsadas por la curiosidad, se asomaron al balcón muy temprano y experimentaron una agradable sorpresa, pese a su anterior indiferencia de muchachas distinguidas.
- Cuando oía, desde su despacho, muy temprano, el Santo Dios, Santo Fuerte, que cantaba como si fueran malagueñas, Teresina, que hacía la limpieza allá fuera, tentaciones sentía de cantar él también.
- Al levantarse, por la mañana temprano, preveía todos los sucesos y acciones del día que empezaba, y se preparaba para ellos con una evocación mental de su energía, y con la distribución metódica de las horas para todo lo previsto y probable.
- Como entonces ya no había motivo para no madrugar y el trabajo la reclamaba en aquella casa desde muy temprano, procuraba despertar mucho antes de lo necesario para gozar de aquellos sueños de la mañana, rebozada con el dulce calor de las sábanas.
- A la hora de los postres y del café, habiéndose retirado Nucha, que por el ansia de su niña se recogía temprano, subieron de la cocina Primitivo y el ratón, y los futuros compañeros de glorias y fatigas comenzaron a fraternizar fumando y trincando a competencia.
- Y así pasa el tiempo, uniformemente, sin dichas ni amarguras, y la placidez de la naturaleza penetra en el alma de Julián, y se acostumbra a vivir como los paisanos, pendiente de la cosecha, deseando la lluvia o el buen tiempo como el mayor beneficio que Dios puede otorgar al hombre, calentándose en el lar, diciendo misa muy temprano y acostándose antes de encender luz, conociendo por las estrellas si se prepara agua o sol, recogiendo castaña y patata, entrando en el ritmo acompasado, narcótico y perenne de la vida agrícola, tan inflexible como la vuelta de las golondrinas en primavera y el girar eterno de nuestro globo, describiendo la misma elipse, al través del espacio.