Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra tendría

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra tendría en el contexto de una oración.

Término tendría: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tendría" aquí tienes una selección de 82 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tendría para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Tendría usted.
  • ¿Tendría algo en la ropa?
  • Pero además tendría otro.
  • Y entonces tendría yo tiempo.
  • Tendría que ser por una casualidad.
  • Tendría mucho gusto en conocer a usted.
  • Así doña Lupe tendría compasión de él.
  • Y él tendría que sonreír, y besar y callar.
  • Moriría antes seco, la familia no tendría pan.
  • La muchacha tendría quince o diez y seis años.
  • ¿Tendría ella tan reprensible condescendencia?
  • Él no tendría criterio, pero lo que es piernas.
  • Si usted me viera por dentro me tendría lástima.
  • Si yo hubiera nacido en Francia, ya tendría hotel.
  • Tendría que hacer mayor la casa, y no me conviene.
  • Yo no tendría inconveniente en quedarme alguna noche.
  • Ni seguir a este animal, porque eso no tendría mérito.
  • Y por último él, Guimarán, tendría que levantarse a.
  • Si hiciera un pozo y pusiera artes, sí que la tendría.
  • Ya estaba acordado que tendría plaza en el establecimiento.
  • Vaya, que ni Job tendría paciencia para aguantarle a usted.
  • Y si Redondo se incomodaba, tendría que batirse con Mesía.
  • En suma, que ella tendría todas las cualidades que quisiera.
  • Si la otra le hablaba, no tendría más remedio que responderle.
  • Ella estaba tranquila, pensaba que tendría que trabajar pronto.
  • In illo tempore, me tendría yo por desgraciada sin más que esto.
  • Ocurriole si no tendría ella pecho alguna vez, quería decir iniciativa.
  • La señora Venancia tendría unos sesenta años, y trabajaba constantemente.
  • , por estos montes no debe de los haber, que si no, ya los tendría matados.
  • Y, créalo usted, no tendría escrúpulo de conciencia en robar uno, si pudiera.
  • No tendría nada de particular que lo dijera, porque a primera vista es absurdo.
  • Esta compañía tendría la misión de enseñar el valor, la serenidad, el reposo.
  • ¡Adiós, compañero de grandeza! La familia sólo tendría para ti grato recuerdo.
  • Si mi madre me viera por dentro, no tendría esos temores con que ahora me mortifica.
  • No, no tendría valor ni hoy ni mañana, ni nunca, ¿para qué engañarse a sí mismo?
  • Sin saber por qué, había supuesto los primeros días que tendría continuos disgustos.
  • Su niño tiene, con diferencia de tres meses, la misma edad que tendría el mío si viviese.
  • Mejor cuenta le tendría a usted, so bruja, no ser tapadera de las tunanterías de su niña.
  • Por una bestia tan hermosa como Brillante sólo tendría que desembolsar unos tres mil reales.
  • ¿No comprende usted que para Ana tendría que ser un golpe terrible cualquier revelación de esa.
  • El Magistral estaba pensando en la manera de solicitar a sus penitentes que tendría aquel salvaje.
  • Yo me figuraba antes, recordando las exageraciones de mi abuela, que este cuadro tendría algún valor.
  • Una contra tendría esto si llegaba a realizarse, y era que no había más remedio que dar algo de guano.
  • Pero podría ser el remedio peor que la enfermedad, y al fin tendría usted que llorar para que me marchase.
  • Pero dentro de ella jamás tendría la justicia quehacer alguno mientras estuviese él detrás del mostrador.
  • Llegó Nicolás Rubín a la mañanita siguiente, y Maxi le vio entrar como un enemigo más con quien tendría que batirse.
  • Le dije que no me hacía falta su dinero para nada, y que tendría miedo de tomarlo en mis manos, por ser dinero de Satanás.
  • La Marquesa también había puesto empeño en que Ana asistiera al baile y a la cena, que tendría la élite en petit comité.
  • Ella, entonces, daría pruebas de ser tan ángel como otra cualquiera, y tendría alma, paciencia, valor y estómago para todo.
  • Le dije que la derrota de mi barco era tan larga, que tendría que estar dos o tres años sin venir a Lúzaro y sin ver a Mary.
  • Tendría cerca de cincuenta años, y un hombre de cincuenta años que se enamora es como el caballo de un coche simón que se desboca.
  • Desplazaría de seiscientas a setecientas toneladas, tendría unos ciento sesenta o ciento ochenta pies de largo y más de treinta de ancho.
  • ¡Dios sobre todo! murmuró, suspirando al pensar que tendría que habitar un pueblo de calles angostas y encontrarse con gente a cada paso.
  • ¡Este telegrama está puesto hace dos días! ¡Sarrió está en Madrid! Aquí no tendría que poner un solo signo admirativo, sino seis u ocho.
  • Pero en seguida se pondría con los gatillos de la señora, y los tendría, los tendría por encima de la cabeza de Cristo para el día señalado.
  • Reconozco que si encontrase un hombre honrado, trabajador y humilde como yo, que quisiera admitir a mi desgraciada amiga, me tendría por muy feliz.
  • Si esta pavisosa pensó Santa Cruz mirándola también, viera con qué donaire se sienta en un puff Sofía la Ferrolana, tendría mucho que aprender.
  • Y a la vuelta, a la vuelta acaso tendría ya formado su plan, y consultaría con Tomás y le mandaría a desafiar al otro, si era esto lo que procedía.
  • Que mientras su devoción fuese callejera, ostentosa y distraída, ella misma la tendría en poco, y cualquier pasión mala, pero fuerte, la haría polvo.
  • Si yo no tratara de enseñar a esta gente la buena crianza, vendría usted luego con el Santísimo y tendría que entrar pisando lodo, y cuanta inmundicia hay.
  • Tendría cerca de sesenta años, la cara curtida, la expresión simpática, la nariz roja, que brillaba entre la barba, inculta, como una rosa entre el follaje.
  • Porque pasó un mes y otro y algunos más, y al no notar señal ni indicio de que hubiese fructificado aquel amor, ¿tendría razón decíase entonces Gertrudis?
  • Y él, un poco asustado, con una emoción como creía que la tendría entrando en la alcoba de un muerto, se retiraba, de puntillas, con un respeto supersticioso.
  • Encadenando ideas, se daba a pensar en el gusto que tendría de ver a doña Guillermina, presumiendo al mismo tiempo que si la viera había de sentir mucha vergüenza.
  • Nicolás se había llevado todo el cabello de la familia, y por esta usurpación pilosa, la cabeza de Maximiliano anunciaba que tendría calva antes de los treinta años.
  • Tal vez algún día, con más vergüenza que aquellas infelices, tendría que tender la mano a las gentes, sintiendo calor en el rostro y en el estómago el cruel arañazo del hambre.
  • Se convino entre doña Casta Moreno y doña Lupe que cuando el chico tomara el grado, se le fijaría sueldo, y que pasado un año de práctica, tendría participación en las ganancias.
  • Y además, si no fuera por don Víctor, el Magistral no tendría por qué defenderla, ni aquella lucha entre dos hombres distinguidos que comenzaba aquella tarde tendría razón de ser.
  • Porque aquel señor Mesía se había vuelto a pegar a las faldas de la Regenta, y ya empezaba don Fermín a sospechar si tendría propósitos non sanctos el célebre don Juan de Vetusta.
  • No me preguntes, porque para explicártelo, tendría que ser sabia como tú, y yo no sé jota, ni aprendo nada, aunque doña Lupe y las monjas, frota que frota, me hayan sacado algún lustre.
  • Había millonario que le había dicho que él no podía exponer dinero sin base, que después de hechas las pruebas con éxito, no tendría inconveniente en dar dinero al cincuenta por ciento.
  • Desde luego entraría de practicante en la botica de Samaniego, el cual estaba gravemente enfermo, y si se moría, la viuda tendría que confiar a dos licenciados la explotación de la farmacia.
  • Probablemente Manolita no tendría ni la más remota idea de la existencia del héroe de Austerlitz, pero esto no era obstáculo para que la canción en boca de Tellagorri tuviese muchísima gracia.
  • Tal era su miedo de que la señora le viese, que bajó la escalera a escape, y se le erizaba el cabello pensando en que si Guillermina subía cuando él bajaba, no tendría dónde meterse para evitar su encuentro.
  • El Gobernador decía en su casa que no se le hablase de aquello, que su deber de autoridad estaba en abierta contradicción con su deber de caballero, que debía tener oídos de mercader, ojos de topo, y los tendría.
  • Ilustración Ilustración XI EL NAUFRAGIO DEL STELLA MARIS Una mañana de otoño, tendría yo entonces catorce o quince años, vino Recalde, antes de entrar en clase en la Escuela de Náutica, y nos llamó a Zelayeta y a mí.
  • Hablaría primero don Álvaro, haría un elogio de la constancia con que él, don Pompeyo, había sostenido la idea santa de la libertad de pensamiento, y prometería en nombre de la Junta que el Casino jamás tendría religión, como no debía tenerla el Estado.
  • Y él, puesto ya en el camino de la suerte, aseguraba a su dependiente que antes de un año tendría millones, sí señor, millones no nominales ni de mentirijillas como los que compraba y vendía en la Bolsa, sino reales y efectivos, prontos a convertirse en fincas o en acciones.
  • Sin embargo, el Rector del Seminario, hombre excesivamente timorato, según frase de la marquesa de Vegallana, no pasaba por aquellas mescolanzas de curas y mujeres paseando todos revueltos, en un recinto que no tenía un tiro de piedra de largo, y que tendría cinco varas escasas de ancho.
  • Oh, si le fuera lícito vestir su traje de cazador, su zamarra ceñida, su pantalón fuerte y apretado al muslo, sus botas de montar, su chambergo, entonces sí, iría de paisano, y la vanidad le decía que en tal caso no tendría que temer el parangón con el arrogante mozo a quien aborrecía.
  • ¡Oh de qué manera tan terrible acababa aquel día que había tenido por feliz, aquel día en que se presentaba un compañero del alma, el Magistral, el confesor que le decía que era tan fácil la virtud! Sí, era fácil, bien lo sabía ella, pero si le quitaban la tentación no tendría mérito, sería prosa pura, una cosa vetustense, lo que ella más aborrecía.
  • ¡Bueno se iba a poner Feijoo, al saber que la chulita había hecho mangas y capirotes de la doctrina práctica expuesta con tanto ardor y cariño por el simpático anciano, cuando dispuso la separación! ¡Cuánto mejor no haberse separado de aquel hombre sin igual! ¡Ella le habría soportado en su vejez caduca, y habría sido feliz cuidándole como se cuida a un niño inocente! Al llegar a la Plaza de los Carros, y al ver la calle de Don Pedro, pensó que no tendría valor para contarle a su amigo sus últimas calaveradas.