Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tengo" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tengo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Si tengo.
- No tengo.
- Tengo sed.
- Tengo miedo.
- Tengo muchas.
- Tengo que ir.
- No tengo nada.
- Tengo derecho.
- No tengo nada.
- Yo tengo guita.
- Sí, tengo uno.
- De eso no tengo.
- No tengo sueño.
- No tengo suelto.
- Tengo yo un ojo.
- Sí que la tengo.
- Sí que lo tengo.
- No tengo en casa.
- ¿Que qué tengo?
- Pues no la tengo.
- No tengo apetito.
- Pero no lo tengo.
- Sí que la tengo.
- Ya no tengo frío.
- Lo tengo guardado.
- Todo lo que tengo.
- Yo tengo una idea.
- Yo no tengo ganas.
- Yo no tengo hogar.
- Si lo tengo dicho.
- ¿tengo mala cara?
- Tengo poca suerte.
- , te tengo envidia.
- Tengo que hablarle.
- Es que tengo miedo.
- Yo no tengo sueño.
- No, yo no le tengo.
- Tengo algo que ver.
- Ya no tengo sueño.
- Sí, aquí le tengo.
- Yo na tengo que ver.
- No sé lo que tengo.
- Tengo que marcharme.
- Te tengo que hablar.
- Yo no tengo ya casa.
- Yo no tengo familia.
- Que si tengo cascote.
- Sí, tengo mis dudas.
- ¿Que yo tengo novio?
- Me tengo que marchar.
- No tengo sueño aún.
- No, si no tengo nada.
- Pero tengo mucha sed.
- Yo tengo unas amigas.
- ¿Qué culpa tengo yo?
- Tengo mucho que hacer.
- Ya la tengo, majadero.
- De que esto que tengo.
- Ahora no tengo tiempo.
- Y qué culpa tengo yo.
- Yo no tengo mis cosas.
- Yo tengo buena memoria.
- Es que no tengo muelas.
- Tengo una sed horrible.
- Qué sé yo qué tengo.
- ¿Tengo que verla o no?
- No tengo inconveniente.
- No tengo inconveniente.
- Creo que tengo derecho.
- No tengo nada, Julián.
- ¡bonito genio tengo yo.
- ¿Yo qué tengo que ver?
- ¡Ay, qué hambre tengo.
- Tengo que ser alfonsino.
- Tengo que estar en todo.
- ¿Tengo buenos abogados?
- ¿porque tengo una idea?
- Pero si no tengo dinero.
- No tengo nada que hacer.
- Tengo el pescuezo helado.
- No, tonto, si tengo más.
- No tengo que decir cosas.
- Tengo yo que averiguarlo.
- Ya lo tengo, ya lo tengo.
- Tengo un sueño espantoso.
- ¡Pues tengo yo un olfato.
- No tengo valor para tanto.
- Pero yo no tengo la culpa.
- Te digo que no tengo casa.
- Hoy tengo que hacer aquí.
- No tengo un ichavo triste.
- No tengo ilusión de nada.
- ¡Ah!, ya lo tengo pensado.
- No tengo yo gana de bromas.
- Tengo que declarar que soy.
- Dicen que tengo que salvar.
- Tengo que hablar con usted.
- Yo tengo costumbre, tú no.
- ¿Tengo otra familia acaso?
- Yo tengo confianza en ella.