Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tenían" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tenían para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Pero las tenían.
- Tenían carruaje.
- Rabia nos tenían.
- Ya tenían bastante.
- Que no tenían frac.
- ¿Que si tenían novio?
- Los dos se tenían miedo.
- ¿qué culpa tenían ellos?
- Tenían espíritu de esclavos.
- Porque ya no les tenían miedo.
- Sus confidencias no tenían fin.
- Las alas tenían que ser de oro.
- Los dos tenían muy buen apetito.
- ¿Y por qué no les tenían miedo?
- Primero tenían que ser libretistas.
- Veía si tenían hinchado el vientre.
- Tenían cuatro hijas los Carraspique.
- El baile y ella ¿qué tenían que ver?
- Los que le rodeaban le tenían lástima.
- Sólo tenían derecho a ello dos varones.
- No tenían ni uniformes para sus soldados.
- Pues allí tenían prueba de lo contrario.
- Pero la fe que tenían en él les reanimaba.
- Tú me dijiste que sí, y que tenían citas.
- ¡A callar! Algunas tenían un apetito voraz.
- Los jugadores vetustenses tenían una virtud.
- Los insultos no tenían jamás consecuencias.
- Pero la verdad es que los tenían en un puño.
- Ni tenían todos el mismo grado de aplicación.
- Eran hombres ocupados que tenían que madrugar.
- Bueno tenían ellas el espíritu para meriendas.
- Bastante requemada la tenían a ella los amores.
- Andrés y Lulú no tenían nunca la menor riña.
- Los verdes bancos no tenían ni un asiento libre.
- Tenían delante una botella de vino y tres vasos.
- Creo haber escrito que mis amos tenían una hija.
- Los cuatro tenían la cabeza echada hacia atrás.
- No tenían a nadie, sería una comida de familia.
- Por la tarde tenían también sus entretenimientos.
- ¿También los tontos tenían el arte de disimular?
- Tenían un salón algo anticuado, con tres balcones.
- Ganas tenían las dos recogidas de seguir charlando.
- Ellos eran dos ángeles puros que no tenían cuerpo.
- Tenían frases hechas, que las empleaban a cada paso.
- La de Páez y la del barón apenas se tenían en pie.
- ¡Que tenían los dioses por gruesas! Bueno, ¿y qué?
- Tía y sobrino tenían sobre esto altercados muy vivos.
- Pero ellas, las tías, no tenían qué poner a la mesa.
- ¡Qué hombres aquéllos! Tenían sus defectos, Juanito.
- Los republicanitos tenían en él un enemigo formidable.
- Los criados tenían orden de no decírselo a la señora.
- Don Baldomero II y Don Juan I tenían ropa para un siglo.
- Con nosotros no tenían gran cosa que hacer los tiburones.
- Y no sólo tenían ya casa y muebles, sino también criada.
- Para él no tenían secretos la vida humana ni la juventud.
- Creía que se podrían deshojar y también que tenían olor.
- Pero el servicio de la mesa y la mesa misma tenían que ver.
- Unos, viéndola tan sin pelo, la tenían por de cuero de rana.
- Leí las novelas de Fernán Caballero, que tenían mucha fama.
- A todos preguntaba Jacinta que qué tenían para aquella noche.
- No tenían una cultura común (no la tenían de ninguna clase).
- Este caballero y mi amigo Izquierdo se tenían muy mala voluntad.
- Ellos no tenían en la provincia de Vetusta una quinta de recreo.
- La ventaja que tenían era grande, pero las mujeres corrían poco.
- Tenían razón en este punto aquellos necios, llegó a pensar Ana.
- A ella la tenían asida otros dos tratándola de alcahueta y bruja.
- Había algunos viejos confinados que tenían una industria curiosa.
- Pero unas no tenían agua y otras no querían gastarla en tal objeto.
- La mayoría de estos libros no tenían más que el título sugestivo.
- Tenían unos para otros un tabú especial, como el de los polinesios.
- Las aberturas tenían fuertes hierros, las puertas, pesados cerrojos.
- Entre el agua y los jesuitas la tenían triste, aprensiva, cabizbaja.
- Sus aptitudes educativas tenían ya materia blanda en quien emplearse.
- Los otros, que habían perdido cuanto tenían, dábanse a mil diablos.
- Y las altas y airosas fabricadas en Colmenar tenían aire de gigantes.
- Dejaron esta cuestión y hablaron del recorrido que tenían que hacer.
- Eran indiferentes y tenían fama de herejes en los pueblos comarcanos.
- Tantas idas y venidas decía ella que le tenían revuelto el estómago.
- Los dos tenían una vida interior distinta al resto de los estudiantes.
- Tenían que encontrarse, iban uno enfrente del otro, por el mismo lado.
- Las madres no tenían queja de ella y alababan su humildad y obediencia.
- Si tenían hijos y mujer, no los presentaban ni hablaban de ellos nunca.
- Era un poco tarde y tenían que ir a otra parte antes de regresar a casa.
- Luego las buenas hermanas tenían lo mejor del hospital acotado para ellas.
- En los huecos de la muralla tenían sus nidos las lechuzas y los mochuelos.
- ¿Dónde tenían la cabeza aquellos hombres que adoraban tales inmundicias?
- No había en Vetusta sables así, o no querían darlos los que los tenían.
- Bien adivinaba ella el concepto en que ahora la tenían las familias amigas.
- Unas rocas tenían figura de tibias y metacarpos, de vértebras y esfenoides.
- Sus tías tenían costumbre de trabajar hacer calceta y colcha en el comedor.
- Pero ellos se aprovecharon de la ordenanza divina para fingir que la tenían.
- Mis compañeros no tenían qué dar, y así, quedaron remitidos para la noche.
- Muchos a las doce, después de bailar y cantar y alborotar, ya tenían apetito.
- Tenían caras de porcelana muy expresivas y estaban muy elegantes y peripuestos.
- Me hizo observar que las dos estaban blindadas y tenían las ventanas con rejas.
- De veras que no tenían por qué quejarse de su destino aquellas cuatro personas.
- La calva parecía mayor, y sus miradas tenían cierto reposo que la tranquilizó.
- Sí, yo, yo he sido le dijo Fortunata desde el rincón donde la tenían acorralada.
- Además, los señores de Cuadros tenían gran satisfacción en recibir a sus amigos.
- Y en el tallo tenían prendido con un alfiler un papelito con un letrero que decía.