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Ejemplos de oraciones con la palabra tercero

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra tercero en el contexto de una oración.

Término tercero: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tercero" aquí tienes una selección de 44 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tercero para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Libro Tercero.
  • Un tercero agrega.
  • El tercero, de dos.
  • La uva ya está en su punto dice un tercero.
  • Donde no, a tercero día hacíamos Sant Juan.
  • Es verdad gritó un tercero yo también los vi.
  • Hágame el favor de llamar en el tercero y ver si está Plácido.
  • Un tercero, gravemente herido, se esforzaba en seguir sirviendo la pieza.
  • A ver si llueve antes de la vendimia replica un tercero y la uva reverdece.
  • No tardaron en presentarse el señor y la señora del tercero de la derecha.
  • El uno era descuidero, el otro tomador, y el tercero hacía a pelo y a pluma.
  • Entre el acto tercero y el cuarto don Álvaro vino al palco de los marqueses.
  • En uno de los segundos exteriores vivía Feliciana, y Fortunata en un tercero interior.
  • ¡Qué hermosotes iban esta mañana los del tercero de fusileros con sus pompones nuevos!
  • Era de mañana cuando este mi tercero amo topé, y llevóme tras sí gran parte de la ciudad.
  • Otro era delgado y con la barba rubia, y el tercero, que no era grueso ni delgado, no tenía barba.
  • Luchamos durante dos días con la lluvia, y a la mañana del tercero vimos la isla de Lanzarote como una nube.
  • En la casa, en uno de los cuartos del piso tercero, vivían dos ex bailarinas, protegidas por un viejo senador.
  • LIBRO TERCERO Las últimas aventuras CAPÍTULO PRIMERO LOS RECIÉN CASADOS ESTÁN CONTENTOS Catalina no fué inflexible.
  • Ella, principalmente, tenía que pensar un poco para averiguar si tal día era el tercero o el cuarto de tan feliz existencia.
  • Cuando hay una visita del médico o de la autoridad, a todas las mujeres no matriculadas las esconden en el piso tercero de la otra casa.
  • Y un tercero se le había subido a un hombro y allí seguía con vivaracha atención los brincos de la bola del bilboquet, marcándolos con la pata en el aire.
  • Daría yo cualquier cosa exclamaba invocando al Cielo, por saber esa verdad que ahora no saben más que Dios y ella, pues el tercero que la sabía se ha muerto.
  • De esta manera estuve con mi tercero y pobre amo, que fue este escudero, algunos días, y en todos deseando saber la intención de su venida y estada en esta tierra.
  • El segundo era cura de tropa, echado del servicio por no sé qué desafueros, y el tercero ex capellán de un vapor correo expulsado porque le cogieron contrabando de tabaco.
  • Las del tercero, que eran las amas o sobrinas del ecónomo de San Andrés, que allí vivía, se pusieron a bailar, y al poco rato hicieron lo propio de los del segundo de la derecha.
  • En el segundo vivía Zalamero, casado con la hija de Ruiz Ochoa, y en el tercero, dos señoras ancianas, también de la familia, hermanas del obispo de Plasencia, Fray Luis Moreno Isla y Bonilla.
  • Pasaron a un tercero en el cual había sepulturas abiertas, recién ocupadas, y paráronse delante de una en la cual estaban aún los albañiles, que acababan de poner una lápida y recogían las herramientas.
  • Uno representaba varios perros lanzándose sobre un oso, el otro una lucha entre un león y un búfalo y el tercero unos indios atacando con lanzas a un tigre que les esperaba en la rama de un árbol como si fuera un jilguero.
  • Ilustración LIBRO TERCERO LA VUELTA AL HOGAR I LA HERIDA Por las mañanas, al asomarme al balcón, veo el pueblo con sus tejados rojos, negruzcos, sus chimeneas cuadradas y el humo que sale por ellas en hebras muy tenues en el cielo gris del otoño.
  • Mas no estaba en mi dicha que me durase mucho aquel descanso, porque luego al tercero día me vino la terciana derecha, y fue que veo a deshora al que me mataba de hambre sobre nuestro arcaz volviendo y revolviendo, contando y tornando a contar los panes.
  • Así, como he contado, me dejó mi pobre tercero amo, do acabé de conocer mi ruin dicha, pues, señalándose todo lo que podría contra mí, hacía mis negocios tan al revés, que los amos, que suelen ser dejados de los mozos, en mí no fuese ansí, mas que mi amo me dejase y huyese de mí.
  • Tratado Tercero Cómo Lázaro se asentó con un escudero, y de lo que le acaeció con él Desta manera me fue forzado sacar fuerzas de flaqueza y, poco a poco, con ayuda de las buenas gentes di comigo en esta insigne ciudad de Toledo, adonde con la merced de Dios dende a quince días se me cerró la herida.
  • Tónica así la llamaban sus parroquianas comía en casa de éstas, cosía once horas, cuando no tenía que salir para comprar tela, hilo o botones, y por la noche regresaba a su habitación de la calle de Gracia, un piso tercero de una casa vieja y pequeña, que las dos mujeres tenían como taza de plata, según expresión de las vecinas.
  • Pero sin duda, el señor, no queriendo levantarse á tal hora, había dejado perder su turno, y á las cinco, cuando el agua era ya de otros, había alzado la compuerta sin permiso de nadie (primer delito), había robado el riego á los demás vecinos (segundo delito) é intentado regar sus campos, queriendo oponerse á viva fuerza á las órdenes del atandador, lo que constituía el tercero y último delito.