Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra tirón

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra tirón en el contexto de una oración.

Término tirón: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tirón" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tirón para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Pero van de un tirón.
  • La Delfina bajó los ojos, y dando un tirón se soltó.
  • Acuéstate prontito, y duérmete de un tirón siete horas.
  • No pensaban detenerse ya en ninguna parte, y llegarían a Madrid de un tirón.
  • Subió al trote la escalera de su casa, dando un vigoroso tirón a la campanilla.
  • Del primer tirón me planté en casa de una duquesa extranjera, a quien no había visto en mi vida.
  • En la puerta de la escalera sonó un campanillazo, que denotaba el tirón brutal de una mano burda.
  • Dio aquel tirón enérgico que él siempre daba, siguiendo la moda que en Madrid empezaba entonces.
  • Maridos conozco que cuando ponen el pie en la calle, del tirón se están tres días sin parecer por la casa.
  • ¡Demonio de neurosis o lo que sea! Yo, que después de darle la vuelta a la Serpentine me iba del tirón a Cromwell road.
  • ¡Naranjas, rediós! aulló el pillastre y dio un tirón al pañuelo, preparándose a emprenderla a latigazos con sus compañeros.
  • Una nochecita me escurrí, y del tirón me jui a Barcelona, donde la carpanta fue tan grande, maestro, que por poco doy las boqueás.
  • Pasada la taberna, la muchacha corría y corría, creyendo que alguien iba á sus alcances, esperando sentir en su falda el tirón de una zarpa poderosa.
  • Y ahora, repentinamente, después de la dulce flojedad de diez años de triunfo, con la rienda á la espalda y el amo á los pies, venía el cruel tirón, la vuelta á otros tiempos, el encontrar amargo el pan y el vino más áspero pensando en el maldito semestre, y todo por culpa de un forastero, de un piojoso que ni siquiera había nacido en la huerta, descolgándose entre ellos para embrollar su negocio y hacerles más difícil la vida.