Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tostada" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tostada para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No veo la tostada.
- Meneó el peón la tostada cabeza.
- Pero la tostada del parecido no la encontrábamos.
- Su almuerzo fue un café con media tostada de abajo.
- Era una mujer pequeña, de ojos vivos y tez tostada.
- La muchacha era muy bonita, rubia, tostada por el sol.
- A los nueve años era Paula una espiga tostada por el sol, larga y seca.
- Las mejillas moteadas de esas pecas que el sol hace surgir de la piel tostada.
- La gente, tostada, con las ropas humeantes, retirábase a las inmediatas calles.
- Desde lo alto del cerro se veía la llanura cerrada por lomas grises, tostada por el sol.
- Era fuerte, valiente, tímida, tostada por el sol y por el aire del mar, con las cejas un poco juntas.
- Y en no viendo él la tostada, condenaba al autor y hasta decía que defraudaba a los espectadores, haciéndoles perder un tiempo precioso.
- No veo la tostada, decía, refiriéndose a cualquier comedia en que no había una lección moral, o por lo menos no la había al alcance de Redondo.
- ¡No veo la tostada! decía Don Frutos, que había aprendido esta frase poco culta y poco inteligible en los artículos de fondo de un periódico serio.
- Pues, amigo mío replicó Don Basilio en el tono de un hombre superior que no quiere incomodarse, si usted no quiere ver la tostada, ¿yo qué le voy a hacer?
- No veía la tostada, ni sabía en rigor lo que era la filosofía, aunque sospechaba que fuese una cosa muy enrevesada, incomprensible y que vuelve gilís a los hombres.
- Allí estaba toda la aristocracia del Mercado, la sangre azul de la reventa, las mozas guapas y las matronas de tez tostada y espléndidas carnes, con su aderezo de perlas y pañuelo de seda de vivos colores.
- Pero a pesar de esto, era tan excelente la carne tierna y jugosa, con su corteza tostada crujiendo entre los dientes, que todos despacharon su ración, masticando con lentitud y emprendiéndola después con los huesos.