Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "total" aquí tienes una selección de 36 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra total para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Total, tres pesetas.
- Y total, ¿para qué?
- Total, que yo digo siempre.
- Más adelante, silencio total.
- Total, que estos inglesones lo entienden.
- Total, cambiar un nene chico por el nene grande.
- Era un total de diez y siete o diez y ocho bocas.
- Total, que estoy empeñado, embargado, desvalijado.
- Total, que doña Manuela necesitaba tres mil pesetas.
- No, yo no soy más que un accidente del concierto total.
- Total, que por fin me soltaron, y aquí me vine corriendo.
- Total, que por poco la mata el condenado pintor de árboles.
- Total, que llegó hasta la calle de Segovia, muy cerca del puente.
- Santo Domingo solo, tomaba una quinta parte del área total de la Encimada.
- Total, que tuvieron que llevársela, porque aquel espectáculo no podía prolongarse.
- Total, que con caseras como la mía, estos bribones de inquilinos están como quieren.
- Total, que de los monumentos de Santiago se atenía el marqués a uno de fábrica muy reciente.
- Total, diez y siete partos, que recordaba asociándolos a fechas célebres del reinado de Isabel II.
- Total, que cuando la vi representar, pensé que me tragaba todos los eméticos que hay en mi farmacia.
- ¡Figúrate! Total, que ella bajaba para Palomares, donde ha comprado una especie de chalet o demonios.
- Estudiando bien la vida total, el entendimiento se limpia de las telarañas que en él han tejido los siglos.
- En la lenta convalecencia y total soledad de Nucha, falta le hacía que alguien se consagrase a tan piadoso oficio.
- En aquel acto, todo lo que constituye la entidad moral había desaparecido con total eclipse del alma de la infortunada mujer.
- Total, que la noticia llegó a la sutil oreja de doña Lupe a los tres días de haber salido del labio tímido de Rubinius vulgaris.
- Total, que tuvieron una fuerte pelotera, y desde entonces no se hablaban tía y sobrino, y este se había ido a vivir con una querida.
- Total, que la pobre tuvo que empeñar todos sus trapos y se quedó con lo puesto, nada más que con lo puesto, cuando lo tiene puesto se entiende.
- La total inocencia, que se pintaba en sus ojos vagos y como perdidos en contemplaciones de un mundo interior, no había menguado con el matrimonio.
- Obtuvo también que se hiciese la vista gorda en muchas cosas, que se cerrasen los ojos en otras, y que respecto a algunas sobreviniese ceguera total.
- Yo siento como si hubieran pasado tres o cuatro horas en este ambiente de soledad, de aburrimiento, de inercia, de ausencia total de vida y de alegría.
- Total, que si por desgracia llegaba a faltar Don Basilio del Ministerio de Hacienda, este se venía abajo de golpe como un edificio al cual falta el cimiento.
- Total, que el piano tuvo que salir pitando, y sus arpegios y trinos se oían después perdidos y revueltos, como si alguien estuviera barriendo sus notas por la calle de Toledo abajo.
- Doña Paula con su hábito negro de Santa Rita, total estameña, su mantón apretado a la espalda, y su pañuelo de seda para la cabeza, bien pegado a las sienes, ya está vestida para todo el año.
- Dio también en pensar que maldito lo que le importaba que la conciencia fuera la intimidad total del ser racional consigo mismo, o bien otra cosa semejante, como quería probar, hinchándose de convicción airada, Joaquinito Pez.
- En esto era la de no acabar, y de la cuenta total salían a siete aventuras por año, con la particularidad de que eran en las cinco partes del mundo, porque Feijoo, que también había estado en Filipinas, tuvo algo que ver con chinas, javanesas y hasta con joloanas.
- Y no fue esto la única conquista, pues también prendió en ella la idea de la resignación y el convencimiento de que debemos tomar las cosas de la vida como vienen, recibir con alegría lo que se nos da, y no aspirar a la realización cumplida y total de nuestros deseos.
- También ella tenía su idea respecto a los vínculos establecidos por la ley, y los rompía con el pensamiento, realizando la imposible obra de volver el tiempo atrás, de mudar y trastocar las calidades de las personas, poniendo a este el corazón de aquel, y a tal otro la cabeza del de más allá, haciendo, en fin, unas correcciones tan extravagantes a la obra total del mundo, que se reiría de ellas Dios, si las supiera, y su vicario con faldas, Guillermina Pacheco.