Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra traerle

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra traerle en el contexto de una oración.

Término traerle: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "traerle" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra traerle para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Tengo que traerle a usted un confesor.
  • No se te pase por la cabeza traerle aquí.
  • La otra estaba tan sofocada, que su tía tuvo que traerle un vaso de agua.
  • Quiso despedirse primero de ésta, a solas, y aprovechó un momento en que vino a traerle la medicina.
  • Doña Lupe, hágame el favor de traerle la ropita, porque no está bien que salga a la calle con esa facha.
  • Quería ir a reconciliar, se lo había dicho así en una carta al Provisor, no era cosa de traerle y llevarle.
  • En ningún tiempo fue preciso ponerle la mano encima, porque un fruncimiento de cejas bastaba para traerle a la obediencia.
  • A medida que la chiquilla atendía más, Perucho se ingeniaba en traerle juguetes inventados por él, que la divertían infinito.
  • Doña Casta no estaba tranquila el día en que no iba a meter las narices en la tienda y taller, para traerle luego el cuento a doña Lupe de los encargos que había, y de lo que se estaba haciendo para la Casa Real y otras que sin ser reales tienen mucho dinero.
  • Además, la vista de su familia parecía traerle algo de los esplendores de la fiesta, el perfume de las mujeres, los ecos de la orquesta, el voluptuoso desmayo de las amarteladas parejas, el ambiente del salón, caldeado por mil luces, y el apasionamiento de los diálogos.
  • Y después de aspirar ese perfume fantástico de un mundo desconocido que su familia parecía traerle entre los pliegues de sus ropas, el pobre muchacho volvía a la cama, para dormir tres horas más y emprender después el camino de la tienda, mientras la mamá y los hermanos roncaban su primer sueño con la fatiga propia de las noches de baile.