Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra trago

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra trago en el contexto de una oración.

Término trago: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "trago" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra trago para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ya tragó el anzuelo.
  • El flamenco tragó saliva.
  • Y se bebió la taza de un trago.
  • Me lo trago, y me voy con Mauricia.
  • Me conviene hacerles creer que me lo trago.
  • Por eso me contengo y me trago todo el veneno.
  • No hay más remedio que pasar algún mal trago.
  • ¡Y qué trago estará pasando la otra pobre, oyendo tales lindezas!
  • Gracias que yo te conozco ya las marrullerías, y algunas bolas me trago.
  • Pero se contuvo y se tragó su ira, desahogándola después en agitado soliloquio.
  • Pero al fin, debió darle en la nariz el olorcillo, porque abriendo la bocaza, se lo atizó de un trago.
  • La Ignacia tuvo que guardar la botella del medicamento, para que el enfermo no se la bebiera de un trago.
  • Recordaba, como si hubiera sido el día anterior, la espantosa tragedia que se tragó al tío Barret con toda su familia.
  • Arrancose una vez a armar la gorda para que no crea pensaba que me trago sus mentiras y que estoy aquí haciendo el papamoscas.
  • La del otro ojo debió de brotar tan pequeña, que la sequedad de aquellos párpados, siempre enjutos, la tragó antes que asomara.
  • Por fin la techumbre de la iglesia se lo tragó todo, y sólo se pudo ver la claridad del crepúsculo, la cola del día arrastrada por el cielo.
  • Destacó, pues, un seide encargado de seducir al vigilante, convidándole a comer, a echar un trago, recurriendo a todo género de insinuaciones halagüeñas.
  • De noche, según le dijo a Andrés, cuando se acostaba ponía una botella de vino debajo de la cama, y si se despertaba cogía la botella y se bebía la mitad de un trago.
  • Rafael, en cuatro cucharadas, se tragó su ración, poniéndose al nivel de los demás cuando salió el cocido, dos fuentes magníficas, que exhalaban un vaho consolador, un tufillo alimenticio que se colaba hasta el fondo del estómago.
  • Se le antojó que bien podían ser las ocho, se vistió deprisa, cogió el frasco del anís, bebió un trago según acostumbraba cuando salía de caza aquel enemigo mortal del chocolate, y echándose al hombro el saco de las provisiones, repleto de ricos fiambres, bajó a la huerta por la escalera del corredor pisando de puntillas, como siempre, por no turbar el silencio de la casa.