Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "traiga" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra traiga para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡Ama, ama! Traiga la niña.
- Que traiga la llave de la perrera.
- ¿Quiere usted que le traiga un médico?
- ¿Quiere usted, que traiga árnica, señora?
- No me traiga nunca el agua cuando esté así.
- Pero al primer imperceptible efluvio amoroso que les traiga la cortante brisa.
- En estas cosas de santidad hay que llamar al tío Paco para que traiga la rebaja.
- Que me haga el favor de venir, para que me traiga de las tiendas algunas cosillas.
- No me traiga usted a mí cuentos, que no me dan frío ni calor (con reprensión graciosa).
- Yo le reto a usted a que me traiga el texto, y si no lo trae, es prueba de que lo inventa usted.
- Le falta una criatura que chille y alborote, que haga diabluras, que nos traiga a todos mareados.
- Ah, bueno y el domador se tranquilizó, que las traiga, pero si te las comes te hartaré de palos.
- Recuérdenlo ustedes á sus señoras madres y háganlas saber que el que mañana no traiga los dos cuartos no entrará en la escuela.
- ¡Si me parece que le estoy viendo!, si está aquí, en los linderos de la vida, mirándome, diciéndome que le traiga, y no falta más que traerlo.
- Ya sabrá que si no es por usía no se represa el Santa Ana, y sabrá también que puede ser que a lo mejor nos traiga a Cádiz dos docenas de navíos.
- Si la mayoría vota por no salir, entonces es obligatorio permanecer en tierra, y al que no cumple el acuerdo se le condena a una multa y se le decomisa el pescado que traiga.
- Si fueren dos y miraren por los lados, saque pies, y para los de atrás traiga siempre el sombrero caído sobre el cogote, de suerte que la falda cubra el cuello y descubra toda la frente, y al que preguntare que por qué anda así respóndale que porque puede andar con la cara descubierta por todo el mundo.
- Viii Es cosa muy cargante para el historiador verse obligado a hacer mención de muchos pormenores y circunstancias enteramente pueriles, y que más bien han de excitar el desdén que la curiosidad del que lee, pues aunque luego resulte que estas nimiedades tienen su engranaje efectivo en la máquina de los acontecimientos, no por esto parecen dignas de que se las traiga a cuento en una relación verídica y grave.