Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "traigo" aquí tienes una selección de 31 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra traigo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La noticia que te traigo.
- ¡Yo traigo buen calzado.
- Mira, mira lo que te traigo.
- Traigo unas cartas para él.
- Traigo una carta para Usía.
- Son éstas que aquí traigo.
- Por poco me traigo media cara.
- Aquí traigo otra antiespasmódica.
- Esta noche traigo los dulces de la boda.
- ¡Ay!, ¿por qué no traigo un revólver?
- Traigo una carta para usted de su hermano.
- Y supón que la traigo, supón que se queda viudo.
- ¿A que no me acierta usted la peripecia que le traigo?
- Por sí o por no, mañana te traigo las pastillas de Tolú.
- Me traigo a casa dos arrobas de aceite, y a los pocos días.
- No, sino juguemos hasta cien reales que yo traigo, en amistad.
- Aquí me tiene a mí, y me parece que sé lo que traigo entre manos.
- ¡Música celestial! Si hace ascos la traigo arrastrando por la trenza.
- Por eso yo te traigo aquí los medios tóxicos, que son callados y seguros.
- Yo apostaré que no sabe por qué traigo este sombrero con la falda presa arriba.
- Siempre que le traigo a la memoria, se me representa como le vi en aquella ocasión.
- La he hecho yo mismo, y traigo también el percloruro de hierro y la ergotina, por si acaso.
- Estoy otra vez corriendo prendas, y aquí traigo unos mantones para que los vea esa tía pastelera.
- Señores interrumpió el ateo el fondo de mi alma lo traigo en la superficie para que el mundo se entere.
- Cuando no tengo otro trabajo, me traigo a casa unas cuantas resmas, y las enluto mismamente como las señoras ven.
- Yo soy examinado y traigo la carta, y por el sol que calienta los panes, que haga pedazos a quien tratare mal a tanto buen hijo como profesa la destreza.
- Pues sepa usted que aquí traigo en la cabeza un proyecto grandioso, y tal que si algún día llega a ser realidad, no volverán a ocurrir desastres como éste del 21.
- Que si es verdad lo que aquél dice y que traigo maldad y falsedad, este púlpito se hunda conmigo y meta siete estados debajo de tierra, do él ni yo jamás parezcamos.
- Señora, suplico a vuestra alteza que me firme este negocio, que traigo quebrada la cabeza de las persuasiones que doña Teresa me ha hecho diciéndome que despache los negocios y que haga limosnas.
- Puedo asegurar a usted que yo no pienso más que en la otra mitad de mí mismo, que es la que traigo aquí, la que vive en la paz dulce de la fe, acompañada de almas nobles, santas, como la de una señora.
- Y yo, señoras, quiero más una mujer limpia en cueros que una judía poderosa, que por bondad de Dios, mi mayorazgo vale al pie de cuatro mil ducados de renta, y si salgo con un pleito que traigo en buenos puntos, no habré menester nada.