Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "trampas" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra trampas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿No te ha metido Manuela en sus trampas?
- Dijo que quería salir de aquella vida de trampas.
- Su anhelo era cobrar pronto para pagar sus trampas.
- Ya me defenderé de cuantas trampas se me quieran armar.
- Inventaba mil tormentos armándole trampas para ver si caía o no caía.
- Que llena de trampas como estaba no debía permitirse tales despilfarres.
- Sabía hacer preguntas capciosas, verdaderas trampas cubiertas de follaje.
- Era el único individuo de la tertulia que no tenía trampas ni apuros de dinero.
- ¿Quieres hacerme creer que aún lo conservas todo libre de trampas, tal como yo te lo entregué?
- Cinco veces la echó de su casa y otras tantas volvió a admitirla, después de pagarle todas sus trampas.
- Era lo único que al capitán Bedoya le parecía digno de respeto en aquel museo de trampas, según su expresión.
- ¡pero qué de trampas tapa aquella obscuridad! ¿Quién nos dice que las sillas de damasco verde no tienen abiertas las entrañas?
- Vastísimos eran los planes de Glocester, llenos de vueltas y revueltas, emboscadas y laberintos, trampas y petardos y hasta máquinas infernales.
- Murió con gloria el artillero, pero su viuda se encontró abrumada de trampas, de deudas y para sarcasmo de la suerte, dueña de créditos sin fin que no se cobrarían jamás.
- Mucho sabía el artillero de las trampas del mundo, de las doncellas falsas, pero él se fue a su casa al alba persuadido de que había vencido, bien o mal, una honra verdadera.
- Una de las más puras satisfacciones de los señores de Santa Cruz era saber a ciencia cierta que su hijo no tenía trampas, como la mayoría de los hijos de familia en estos depravados tiempos.
- Pero él echaba la culpa de todo a la maldita ambición, que la sumía en los enredos y trampas, donde dejaba a jirones poco a poco, por sostener el boato de familia, aquella altivez que tan bien le sentaba.
- No quería más que hundir el alma en aquella pasión innominada que le hacía olvidar el mundo entero, su ambición de clérigo, las trampas sórdidas de su madre de que él era ejecutor, las calumnias, las cábalas de los enemigos, los recuerdos vergonzosos, todo, todo, menos aquel lazo de dos almas, aquella intimidad con Ana Ozores.
- A menudo se juntaban ambas mesas, la de abajo y la de arriba, y se discutía, y se reía y se contaban cuentos subidos de color, y se despellejaba a azadonazos porque no cabe nombrar el escalpelo a Trampeta y a los de su bando, removiendo entre risotadas, cigarros e interjecciones, el inmenso detritus de trampas mayores y menores en que descansaba la fortuna del secretario de Cebre.