Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "trayendo" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra trayendo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Poco después apareció Jacinta trayendo platos.
- Una hora después volvían, trayendo a Zelayeta.
- Y no tardó en volver, trayendo un plato de pescado.
- Dos horas después entró, trayendo un paquete en la mano.
- Por fortuna, el ama se acercaba ya trayendo a la pequeña en brazos.
- Y vuelvo trayendo el matrimonio cristiano, las virtudes del hogar consagrado por ti.
- En esto llegó Fortunata trayendo una botella, que al punto le arrebató Sor Marcela.
- Hizo un esfuerzo y trayendo hacia la barba el embozo sucio de la sábana rota, continuó.
- A no ser que venga el cruzamiento con alguna casta del Norte, trayendo aquí madres sajonas.
- Un martirio que añadía a los que la vida le había traído y seguía trayendo sin buscarlos.
- Bajaron los equipajes, y Primitivo se adelantó trayendo a don Pedro su lucia y viva yegua castaña.
- Y volvió cerca de anochecido trayendo un ramo de flores, y poco después fue un mozo de cuerda con dos o tres tiestos.
- Se veía correr a Filomena y a Sabel por los salones adelante, llevando y trayendo bandejas con tostado jerez y bizcochos.
- La comandanta entró trayendo un cuadrote que representaba a Pío IX echando la bendición a las tropas españolas en Gaeta.
- Poco después apareció Estupiñá, de capa verde, trayendo bajo los pliegues de ella una cosa que abultaba mucho y que guardaba con respeto.
- Durante todo el día 22 la mar se revolvía con frenesí, llevando y trayendo el casco del navío cual si fuera endeble lancha de pescadores.
- El hijo mayor hacía continuos viajes á Valencia con la espuerta al hombro, trayendo estiércol y escombros, que colocaba en dos montones, como columnas de honor, á la entrada de la barraca.
- Volvió al fin Jacinta, trayendo de la mano al delincuente ya lavado y vestido de limpio, y a poco entró Benigna, completamente aplacada, y encarándose con su cuñado, le dijo con la mayor severidad.
- Las galeras aceleradas iban trayendo a Madrid cada día con más presteza las novedades parisienses, y se apuntaba la invasión lenta y tiránica de los medios colores, que pretenden ser signo de cultura.
- Menudeóse sobre dos jarros, y era de suerte lo que hicieron el corchete y el de las ánimas, que se pusieron las suyas tales, que trayendo un plato de salchichas que parecía de dedos de negro, dijo uno.
- Aquí fue ella, que se levantó el soldado con la espada tras el huésped, en camisa, jurando que le había de matar porque hacía burla de él, que se había hallado en la Naval San Quintín y otras, trayendo servicios en lugar de papeles que le había dado.