Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra triste

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra triste en el contexto de una oración.

Término triste: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "triste" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra triste para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La cena fue triste.
  • Es triste todo eso.
  • La tarde fué triste.
  • Todo esto era triste.
  • Azorín está triste.
  • Estaba triste, y decía.
  • Todo me parecía triste.
  • Ahora, que no era triste.
  • Yo también estaba triste.
  • No tengo un ichavo triste.
  • La vieja está muy triste.
  • Y además, no estoy triste.
  • Esta era otra triste gracia.
  • Y después se puso muy triste.
  • Y allá voy a estar muy triste.
  • Esa cara tan triste y tan seria.
  • Yo me veo solo, yo me veo triste.
  • Muy triste está usted desde ayer.
  • Guimarán estaba triste sin cesar.
  • El viejo calla en un silencio triste.
  • Y lo más triste había sido después.
  • ¡triste de mí! Calma, hombre, calma.
  • Yo no quiero estar sola, triste de mí.
  • Probablemente sería mezquino y triste.
  • Como ves, es lóbrega, triste, obscura.
  • El segundo, estaba pálida y algo triste.
  • Parecía, sí, un poco sombrío y triste.
  • Vetusta se pone muy triste por el verano.
  • Don Víctor estaba cada día más triste.
  • El lujo fue majestuoso, triste, fúnebre.
  • ¿Y qué hago yo con un triste estipendio?
  • Le dió la triste noticia, y ella le dijo.
  • La vida, de todas maneras, es bien triste.
  • Sólo el corazón de Cecilia estaba triste.
  • No quiero que te pongas tú también triste.
  • Tengamos misericordia y consolemos al triste.
  • Estaba cansado, triste, con la cabeza pesada.
  • La encuentro más pálida y triste que antes.
  • En invierno, la playa de las Ánimas es triste.
  • De burlona y alegre, la hizo triste y sentimental.
  • Tónica estaba seria y decía con triste ingenuidad.
  • Cuando él tardaba, yo la veía impaciente y triste.
  • Ya la fundadora había entregado el triste estipendio.
  • Teresa estaba tan triste como al morir el pequeñuelo.
  • La única delicia de su triste existencia era el café.
  • Y con otra sonrisa fría, triste, contestaba el médico.
  • Todo triste, todo negro, todo desmañado, sin expresión.
  • Salía, cruzando el estrado triste, pasillos y galerías.
  • Asaltó entonces el pensamiento de Rubín una idea triste.
  • El hombre que quise, ¿por qué no era un triste albañil?
  • Toda la estancia se llenó de una negrura triste y severa.
  • De noche, sobre todo, el tal paraje es triste y siniestro.
  • El crepúsculo cernía sobre la vega una luz gris y triste.
  • En la calle, un farol de gas parpadeaba triste y soñoliento.
  • Además ya podía salir de su caserón triste para ir a misa.
  • Ahora sí que Juanito sentía a su alrededor un triste vacío.
  • Y Roseta, ¡pobre muchacha! era la que se mostraba más triste.
  • Porque yo, yo misma, ¿qué te parezco, Carita, triste o alegre?
  • Siempre que pensaba en el porvenir de sus hijas se ponía triste.
  • Es triste cosa vivir de esta manera, aborreciendo y agradeciendo.
  • Había en casa de la viuda un ambiente de miseria bastante triste.
  • ¿Y seré yo quien lleve tan triste noticia a su afligida familia?
  • Mi profecía de hace doce años acerca de mi triste fin se cumple.
  • Pues no sé si eres triste o alegre, pero a mí me pareces alegre.
  • Pues Azorín, mirando a este viejo, ha puesto también cara triste.
  • Era una escena triste, daba una idea bien miserable de la humanidad.
  • Esta conversación ocurría durante la cena, la cual fue muy triste.
  • Sí, anda triste, y la tristeza no es señal de vocación religiosa.
  • Conste que ellos la ofrecían de buena voluntad, al verle tan triste.
  • Este triste proletariado de la vida sexual tenía su honor de cuerpo.
  • Entre el agua y los jesuitas la tenían triste, aprensiva, cabizbaja.
  • Es muy triste que el rencor de las personas alcance hasta los muertos.
  • Entró un joven alto, tonsurado, pálido y triste, tísico probablemente.
  • Oh, bien decía aquel bendito, dulce, triste y tierno fray Luis de León.
  • Deshonrarle a ella y hacerle a él la vida triste, era lo que le encantaba.
  • Era un adiós triste de verdad, era la despedida de la maravilla del pueblo.
  • Pues si no fuera porque el lance es bastante triste, te diría que te rieras.
  • Lo mismo Maximiliano que su tía habían notado que Juan Pablo estaba triste.
  • Mary y yo fuimos los encargados de comunicar a la muchacha la triste noticia.
  • ¿No es triste considerar que sólo la desgracia hace a los hombres hermanos?
  • Debe haber rincones en la tierra en que no haya nada feo, ni pobre ni triste.
  • Pero en fin, para que usted no esté triste, le prometo encargarme del asunto.
  • Y, ya ve usted, es triste hacer siempre gorritos para los hijos de los demás.
  • Ilustración Por todas partes, alrededor, dominaba igual color neutro, triste.
  • Esta visita fue de tan poca sustancia, que la dama volvió muy triste a su casa.
  • Procuraba mostrarse a dos dedos de romper en llanto, y ponía una cara muy triste.
  • El doctor Cornelius era un hombre rechoncho, algo jorobado, triste y desagradable.
  • Aquellas campanadas fijaron en la cabeza aturdida de Quintanar la triste realidad.
  • Por no echar la soga tras el caldero, la triste se esforzó y cumplió la sentencia.
  • La pobre labradora caminaba triste y pensativa bajo la impresión de aquel encuentro.
  • Estos juguetes que pasan de generación en generación, tienen un aspecto muy triste.
  • Pero él, moviendo la cabeza con triste ademán, parecía presagiar alguna desgracia.
  • Invisible ya, hundido en las sombras, Batiste escuchó todavía su voz lenta y triste.
  • Hasta era capaz de hacerse artista de veras don Víctor a fuerza de triste y aburrido.
  • Parece que estás triste, moñuca le dijo Rubín, que solía darle este cariñoso mote.
  • La verdad es que es triste que por ese estúpido hombre guapo se mate esta pobre gente.
  • Así, así replicó Jacinta muy triste, un poco aturdida por las paradojas de su marido.
  • ¡Y basta! IX Y empezó una vida de triste desasosiego, de interna lucha en aquel hogar.
  • Mejor todavía la triste sentencia podría estar escrita en el reloj de la torre de Zaro.
  • De institutos para clérigos sólo hay uno, grandón, vulgar y triste como un falansterio.