Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra tuviera

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra tuviera en el contexto de una oración.

Término tuviera: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tuviera" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tuviera para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Si yo tuviera un hijo!
  • ¡Si al menos tuviera un hijo!
  • Yo le dije que no tuviera miedo.
  • Decíale Villalonga que tuviera paciencia.
  • Carambita, pues si yo tuviera una mujer así.
  • No creía que tuviera el corazón tan blando.
  • Si tuviera dinero para establecerme ya lo creo.
  • Si tuviera algún hijo me acompañaría con él.
  • Y aunque no la tuviera, vamos, aunque no la tuviera.
  • Pero que mientras menos trato tuviera con curas, mejor.
  • Mire usted decía si yo tuviera aquí una bomba Orsini.
  • Parece como que tuviera vergüenza hasta de presentarse.
  • Ya andaría por ahí, si tuviera una lancha decía Martín.
  • ¡Oh! Si no tuviera yo otras montañas que levantar en vilo.
  • Si usted no tuviera inconveniente, le trasladaríamos abajo.
  • Yo le dije que tuviera cuidado, porque se iba a cansar pronto.
  • Con tal claridad veía a Guillermina como si la tuviera delante.
  • ¡Ah!, si yo tuviera una hembra así, tan hermosa, tan virtuosa.
  • Si a lo menos tuviera una abertura lateral, como algunas túnicas.
  • La purísima hostia, con no tener cara, miraba cual si tuviera ojos.
  • ¡Pobrecilla! Si mañana tuviera tiempo, la buscaría para dársela.
  • El mantón sería una prenda vulgar si tuviera la ciencia del diseño.
  • Y porque la noble familia tuviera pronto sucesión, como él esperaba.
  • Figúrese usted que nuestra nación tuviera dos o tres barcos de esos.
  • Ojalá tuviera valor para faltar, para despreciaros, para olvidarlo todo.
  • Y al supuesto Juanín, bastara que le tuviera por mío, para que le adorara.
  • Si tuviera agua en abundancia, se pondría al instante a lavar toda la casa.
  • No era que allí no tuviera ninguna influencia, pero la tenía en los menos.
  • Pues cuando ella tuviera un chico, no permitiría a nadie ni siquiera mirarle.
  • Cualquier persona que tuviera alma estaría en tal caso llena de tribulación.
  • Mañana me voy, y me iría esta tarde, si tuviera tiempo de arreglar el viaje.
  • Se encontraba como un hombre desnudo que tuviera que andar atravesando zarzas.
  • Yo no he oído a nadie que tuviera la dulzura que tenía Martínez de la Rosa.
  • Yo no la perdono y si la tuviera entre mis manos, al alcance de ellas siquiera.
  • A ella misma le gustaban más las chicas, y no es que tuviera instintos viciosos.
  • Si alguna vez yo tuviera tiempo, escribiría un libro titulado Sarrió en Madrid.
  • Además don Carlos la trataba como si fuese ella el arte, como si no tuviera sexo.
  • ¡Si tuviera hijos le darían tanto que hacer! ¡Qué delicia! Pero no los había.
  • Aunque tuviera que perder mi colocación, aunque me quedara sin camisa que ponerme.
  • Sí, sí, nervioso afirmó Santa Cruz como si tuviera en el dedillo toda la medicina.
  • Pero cuando tuviera muchos miles de duros, ¡muchos! entonces podía volver Andresito.
  • El viejo capitán no quería que su hija se casara ni que tuviera amistades con nadie.
  • Si yo tuviera un niño, me entretendría mucho con él, y no pensaría en ciertas cosas.
  • Y naturalmente, si la señora tuviera unos pantaloncitos desechados del señor Don Juan.
  • Si no tuviera a tan buen recaudo esta arca, yo dijera que me habían tomado della panes.
  • Pero en cuanto tuviera más blanda a la señora del ministro, él volaría, él volaría.
  • Yo creo que me perdonaría también la quinta, si no tuviera esa cabeza como un campanario.
  • Yo, ahora mismo, si tuviera quinientos hombres tomaba Estella por asalto y le pegaba fuego.
  • Murmuró el otro despertándose, y rechupando luego como si tuviera una pastilla en la boca.
  • Yo, si él no tuviera ya hijos de mi hermana, acaso me habría casado con él para tenerlos.
  • De veras digo que si tuviera ocasión, le habría de decir a doña Guillermina que me perdonara.
  • Se exponía a hacer ruido, o que el otro tuviera tiempo de venir y escalar el balcón entre tanto.
  • Todo esto sería muy bueno si usted tuviera fuerzas para soportar ese teje maneje del pensamiento.
  • Esto no lo toleraría doña Lupe, aunque tuviera que dar, no sólo el dinero ajeno, sino el propio.
  • Me encargó que tuviera cuidado contigo, y que si te movías de la cocina, te diera dos coscorrones.
  • Y abrazaba y daba palmadas en la espalda también a su Frígilis para que no tuviera celos de Mesía.
  • Apenas daba acuerdo de sí, y gemía, al moverse, como si tuviera molido a palos su ruin y desdichado cuerpo.
  • Hablaba, pues, la viuda como si tuviera en el bolsillo las recetas para todos los casos patológicos del alma.
  • Ni siquiera reparó que su mujer se había alejado de él, y continuó hablando como si aún la tuviera al lado.
  • Si yo tuviera a mi lado una virgen como esa, la adoraría de rodillas y primero me apaleaban que darle un disgusto.
  • La trataba como si hubiera que consolarla de alguna desgracia de que en parte tuviera la misma doña Paula la culpa.
  • Estaba el amo de la casa en mangas de camisa, como solía en cuanto llegaba el verano, aunque no tuviera mucho calor.
  • Si lo tuviera malo y pensara mal, creería que a usted le pesa de mi buen humor, a juzgar por el tono con que lo dice.
  • La mayoría del cabildo absolvía de esa falta de formalidad al Arcipreste a condición de que se le tuviera por chocho.
  • Que quisiera yo me no tuviera tanta presunción, mas que abajara un poco su fantasía con lo mucho que subía su necesidad.
  • Sentía en la espalda como si tuviera una plancha que le sujetara los nervios y tenía temor de tocar con los pies el suelo.
  • Si yo tuviera la seguridad de que lo que me dice usted es cierto, inmediatamente dejaría libre a usted y a sus compañeros.
  • Pero mi desgracia quiso que él me tuviera en más de lo que yo valía, y la emprendió conmigo en los siguientes términos.
  • Parecían diamantes negros, y sin que nadie tuviera nada que decir, presenciaban las idas y venidas de las jóvenes elegantes.
  • Inmediatamente después, dió a la parturiente una inyección de ergotina, pero no pudo evitar que Lulú tuviera una hemorragia abundante.
  • Habíamos llegado al período álgido del incendio, como decía Aparisi, y pronto, muy pronto, el que tuviera una peseta la enseñaría como cosa rara.
  • Suspiró, arrojó aquella pluma, como si tuviera la culpa de tales pensamientos, que ya se le antojaban vanos, y sacudiendo la cabeza se puso a escribir.
  • ¿no estaba también determinado, no era fatal el que su cerebro tuviera una irritación que le hiciera protestar contra aquel estado de cosas violentamente?
  • ¡Como si ella no tuviera también su manía, y buena! Por cierto que llevaba a Jacinta la gran ventaja de poder satisfacerse y dar realidad a su pensamiento.
  • Y el señor Cuadros hablaba del dinero con expresión de desprecio echando atrás la cabeza y sacando el vientre como si lo tuviera forrado con billetes de Banco.
  • Doña Lupe solía encargarle que le arreglase alguna cuenta, y con esto se entretenía, y nadie le tuviera por dañado en la parte más fina de la máquina humana.
  • Su madre le preparó ropa limpia y le advirtió que tuviera cuidado con lo que decía y que fuera prudente, pues la colocación podía ser un modus vivendi para él.
  • Aquel día, desde que despertó, se le puso a Maxi la obstrucción en la boca del estómago, pero tan fuerte como si tuviera entre pecho y espalda atravesado un palo.
  • Mejor tuviera vergüenza de ponerse la teta de trapo para que crea la gente que tiene las dos de verdad, como las tienen todas y como las tendré yo el día de mañana.
  • Juan Evaristo Segismundo, después que le trajeron de San Ginés, estaba tan guapote y satisfecho, cual si tuviera conciencia de su dichoso ingreso en la familia cristiana.
  • O porque tuviera muy poca fuerza o porque su natural blando no fuese nunca vencido de la fiebre de aquella increíble desazón, ello es que sus manos apenas causaban ofensa.
  • Cuando la Venancia y el yerno disputaban, la mujer de Manolo siempre salía a la defensa del marido, como si este holgazán tuviera derecho a vivir del trabajo de los demás.
  • ¡ah! por ser valiente, ¡por empeñarse en salir en una descubierta! Era un hombre tan patriota, que por salvar a su querida Francia, habría dado él cien vidas que tuviera.
  • A no haber oído aquella conversación de las tías, la pobre huérfana no se hubiera atrevido a comer mucho, aunque tuviera apetito, por no aumentar el peso de aquella carga.
  • Pero también lo era que el señor Cuadros, que antes medía telas en su tienda sin ambición alguna, tuviera ahora carruaje y todo el empaque pretencioso de un aspirante a millonario.
  • Lo que más la irritaba era que el tunante, después de lo que había dicho, tuviera todavía humor de bromas y pusiera aquella cara de pillín, como si se tratara de una cosa de juego.
  • Si yo tuviera tiempo ahora, te contaría infinitos casos de pecadillos cometidos con una reserva absoluta, sin el menor escándalo, sin la menor ofensa del decoro que todos nos debemos.
  • Si todo reflejo tuviera para nosotros un fin, podríamos sospechar que la inteligencia no es sólo un aparato reflector, una luna indiferente para cuanto se coloca en su horizonte sensible.
  • ¡Ay, Dios mío, si tuviera aquí un revólver, ahora mismo, ahora mismo, sin titubear un instante, le pegaba un tiro por la espalda y le partía el corazón! No merece que se le mate por delante.
  • ¡Qué angustiosa situación! ¡Y que una persona distinguida como ella tuviera que verse en tal aprieto por unas cuantas pesetas, cuando tantos miles había arrojado por la ventana en otros tiempos.
  • Después de las nueve, cuando entró en la alcoba a ver si a su marido se le ofrecía alguna cosa, este se estaba vistiendo, y en una disposición de ánimo muy distinta de la que tuviera la noche anterior.
  • Lo que yo hago ahora, lo que la tiene a usted tan enojada es, según voy viendo, una acción noble, y mi conciencia me la aprueba, y estoy satisfecho de ella como si tuviera a Dios dentro de mí diciéndome.
  • Tan imposible que por otro camino tuviera ella lo suficiente para vivir, que la Regenta, después de llorar y rehusar cien veces, aceptó el dinero triste de la viudez y en adelante firmó ella los documentos.
  • De cuando en cuando la muchacha rubia se asomaba a la puerta y me miraba con sus ojos azules obscuros, con una expresión de temor y desconfianza, como si tuviera miedo de que yo le hiciera algún daño a su padre.
  • Yo no me atrevía a reprocharle su coquetería claramente, pero sí le dije varias veces que comprendía que no tuviera simpatía por mí, porque yo era más tosco que ella, y ella me contestó que yo le gutaba azí.
  • Pues, estando en esta afligida y hambrienta persecución un día, no sé por cual dicha o ventura, en el pobre poder de mi amo entró un real, con el cual él vino a casa tan ufano como si tuviera el tesoro de Venecia.
  • Frígilis, sereno, por dignidad, pero temiendo una casualidad, la de que Mesía tuviera valor para disparar y, por casualidad también, herir a Víctor, Frígilis apretó la mano a Quintanar al dejarle en su puesto de honor.
  • Pero entendámonos, aunque don Carlos tuviera razón, aunque Dios sea más grande, más bueno que todo lo que pudieran decir y pensar los libros de los hombres, no por eso perdona los pecados de que la conciencia acusa a todos.
  • Y cuando llegó el peligroso parto repitió Gertrudis las abnegaciones que en los partos de su hermana tuviera, y recojió al niño, una criatura menguada y debilísima, y fué quien lo enmantilló y quien se lo presentó a su padre.
  • Tenía el hueso de la nariz hundido y chafado, como si fuera de sustancia blanda y hubiese recibido un golpe, resultando de esto no sólo fealdad sino obstrucciones de respiración nasal, que eran sin duda la causa de que tuviera siempre la boca abierta.