Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "tuvimos" aquí tienes una selección de 20 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra tuvimos para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Pero no tuvimos suerte.
- Tuvimos que llamar al médico.
- Al fin, tuvimos nuestro merecido.
- Tuvimos que aguardar todo el invierno.
- No tuvimos tiempo de andar con palabreo.
- Ana y yo nos casamos y tuvimos una niña, Mary.
- Como este año no tuvimos cordonazo de San Francisco.
- Nosotros tuvimos en la tripulación varias defunciones por fiebres.
- No tuvimos tiempo de hacer uso de nuestras armas, y quedamos prisioneros.
- También tuvimos que dar una buena lección a unos moros ladrones de la isla de Joló.
- En cambio, nosotros tuvimos el gusto de tumbar una docena lo menos de aquellos sarnosos.
- Y sobre si le viene muy ancho o no (como si me hubieran tomado la medida con el bacín), tuvimos palabras.
- El viaje fue muy bueno, y no tuvimos más percance que unas calenturillas, que no mataron ni tanto así de hombre.
- Pero esta cadena se hallaba tan iluminada por la luz del fanal de popa, que tuvimos miedo de que nos viese la guardia.
- Un día, sobre todo, nos trajeron sidra dijo el francés y entre la sidra y las habichuelas se nos armó una, que tuvimos que hacer cola delante del confesionario.
- Como hace días nos quiso usted morder, cuando le quitamos el revólver, y daba mordiscos y patadas, y quería matar a todo el género humano, tuvimos que encerrarle.
- Por exigencias comerciales, en vez de volver a Europa directamente, tuvimos que atravesar el Estrecho de San Bernardino y dirigirnos por el Pacífico a buscar el de Magallanes.
- Sobre todo hacia el nordeste de Borneo, cerca de las islas de Serasán y del Archipiélago de los Piratas, tuvimos batallas navales furibundas contra dos y tres de esos barcos armados que llaman praos.
- Creíamos que había de despertar para mandamos de nuevo, y tuvimos para llorarle menos entereza que él para morir, pues al expirar se llevó todo el valor, todo el entusiasmo que nos había infundido.
- La maldita fragata inglesa nos daba caza, y como era más velera que la nuestra, no pudimos zafarnos y tuvimos también que arriar el trapo a las tres de la tarde, cuando ya nos habían matado mucha gente, y yo estaba medio muerto sobre el sollao porque a una bala le dio la gana de quitarme la pierna.