Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra urgente

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra urgente en el contexto de una oración.

Término urgente: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "urgente" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra urgente para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Nada urgente.
  • No será urgente.
  • ¿es urgente el asunto?
  • Dice que es cosa urgente.
  • Yo averiguaré la enfermedad y si no es urgente bajará al cepo.
  • Es necesario, y urgente, muy urgente, aprovechar esas buenas tendencias, esa predisposición piadosa.
  • La señora me ha dicho que entregara a Usía mismo esta carta, que era urgente y los criados podrían perderla.
  • Además, don Álvaro comprendía que ya no podía pagar a Petra sus servicios con amor, porque cada día era más urgente economizarlo.
  • Ilustración A principios de febrero, una mañana, Mary me mandó un recado urgente diciéndome que fuera a Bisusalde lo más pronto posible.
  • De todo lo que el enamorado pensaba hacer para la redención de su querida, nada le parecía tan urgente como enseñarla a escribir y a leer bien.
  • Cuando Batiste y su familia vieron henchidas de fecunda simiente las entrañas de sus tierras, pensaron en la vivienda, á falta de trabajo más urgente.
  • Si el capellán ideaba planes, censuraba abusos o insistía en la urgente necesidad de una reforma, Primitivo aprobaba, allanaba el camino, sugería medios, de palabra se entiende.
  • ¡su abuelo le había prometido otros dos si le avisaba cuando la señora se quedase en la capilla después de oída la misa! Raciocinando con sorprendente rigor matemático, calculó que pues perdía dos cuartos por un lado, era urgente ganarlos por otro.
  • Tomo II XII Quedaban migajas, no muy añejas aún, del pan de la boda, cuando don Pedro celebró con Julián una conferencia, conviniendo ambos en lo urgente de que el capellán se adelantase a salir a los Pazos para adoptar varias precauciones indispensables y civilizar algo la huronera, mientras no iban a vivirla sus dueños.