Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "útil" aquí tienes una selección de 30 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra útil para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- En la fonda puedes sernos útil.
- Luego la fe es útil, biológica.
- ¿Para qué cortar el miembro útil?
- No, no aceptaríamos más que lo útil.
- Y aquella leyenda era muy útil, para muchas cosas.
- La fe religiosa para un católico, además de ser verdad, es útil.
- Distracción útil, que se aprovecha como una medicina insípida, pero eficaz.
- Pero para lo útil no hay comprobación como para lo verdadero replicó Andrés.
- Y entró el tal con cara risueña y actitud oficiosa, como de persona que cree ser útil.
- Creyendo en algo más útil y grande que ser un loro, creo que hay que afirmar con fuerza.
- Para un irreligioso puede ser falsa y útil, y para otro irreligioso puede ser falsa e inútil.
- Y al mismo tiempo, ¿cómo oponerse al útil merodeo del ama de casa hacendosa por sus dominios?
- Ninguna innovación útil o bella se nota en su mueblaje, en su huerto, en sus tierras de cultivo.
- Por otra parte, Sabel, en realidad, no carecía de experiencia doméstica, ni dejaría de ser útil.
- Hay la esperanza de que la verdad, aun la que hoy es inútil, pueda ser útil mañana replicó Andrés.
- Tales fórmulas, tal especial manera de ver, constituye un pragmatismo útil, simplificador, sintetizador.
- Cada cual, además, sin darse cuenta de ello, estaba satisfecho de haber hecho algo útil, de haber trabajado.
- Don Fermín estaba pensando que aquella mujer podría serle útil, no sabía él cuándo, ni cómo, ni para qué.
- Ante el celo de Julián surgían montones de dificultades menudas, impidiéndole realizar ninguna modificación útil.
- Y tuvo sosiego y pan, fue útil y desempeñó un gran papel, y hasta se hizo célebre y se lo disputaban y le traían en palmitas.
- La vida de una monja puede caer en la rutina también, ser poco meritoria a los ojos de Dios, y nada útil para satisfacer las ansias de un alma ardiente.
- Pero al poco rato, descorazonado por tanta mezquina contrariedad, desesperando de ser útil jamás a la casa de Ulloa, se enfrascaba nuevamente en sus páginas místicas.
- El carbón, ese dios modesto, pero útil, ha reemplazado las alas del poético Ángel de la Guarda que llevábamos en nuestras velas, y ha cambiado las condiciones del mar.
- Tú sabes que los fisiólogos han demostrado que, en el uso de nuestros sentidos, tendemos a percibir, no de la manera más exacta, sino de la manera más económica, más ventajosa, más útil.
- Entró uno, el primero, preguntando por el señor don Ramiro de Guzmán, que así dije que era mi nombre (porque los amigos me habían dicho que no era de costa mudarse los nombres, y que era útil).
- Sobraba también un poco de sol, un poco de ignorancia y bastante de la protección del Santo Padre que, generalmente, es muy útil para el alma, pero muy perjudicial para la ciencia y para la industria.
- Salió, pues, Fortunata de la triste visita con la impresión de haber perdido para siempre aquel grande y útil amigo, el hombre mejor que ella tratara en su vida y seguramente también el más práctico, el más sabio y el que mejores consejos daba.
- Yo estaba tan orgulloso de encontrarme a bordo del Santísima Trinidad, que me llegué a figurar que iba a desempeñar algún papel importante en tan alta ocasión, y por eso no dejaba de gallardearme con los marineros, haciéndoles ver que yo estaba allí para alguna cosa útil.
- Más de una vez, sin embargo, al resolver una injusticia, un despojo, una crueldad útil, vaciló su ánimo (estaba nervioso, no sabía qué hierba había pisado), pero el recuerdo de su madre por un lado, la presencia de aquellos testigos ordinarios de su frescura, de su habilidad y firmeza, por otro, y en gran parte la fuerza de la inercia, la costumbre, le mantenían en su puesto.
- Y los que no vivían como yo, me parecían seres excepcionales del humano linaje, pues en mi infantil inocencia y desconocimiento del mundo yo tenía la creencia de que el hombre había sido criado para la mar, habiéndole asignado la Providencia, como supremo ejercicio de su cuerpo, la natación, y como constante empleo de su espíritu el buscar y coger, ya para arrancarles y vender sus estimadas bocas, que llaman de la Isla, ya para propia satisfacción y regalo, mezclando así lo agradable con lo útil.