Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vascuence" aquí tienes una selección de 32 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vascuence para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Nos dijo en vascuence.
- Le decía Catalina en vascuence.
- Buenas noches dijo Zalacaín en vascuence.
- ¿Y quiere decir algo en vascuence, ese nombre?
- Me chocó que Mary hablase el vascuence tan bien.
- Es que la indicación está en vascuence, y no comprendo bien el sentido.
- En inglés, el Viejo de a bordo, y en vascuence, Gure Zarra (nuestro viejo).
- Las dos canciones favoritas suyas eran dos híbridas de vascuence y castellano.
- Es la puerta del infierno dijo en vascuence, en voz baja, y se santiguó varias veces.
- Sin embargo, a instancias de los dos, el campesino contó esta anécdota en vascuence.
- Hablé yo con un hombre joven que nos salió al encuentro, y que no comprendía el vascuence.
- Tú le dijo a Zalacaín en vascuence tenemos un caballo aspeado, si pudieras cambiarlo aquí.
- Tomé un papel, fuí uniendo las letras y apareció al final esta serie de palabras en vascuence.
- El capitán lo era, lo mismo que su camarilla o guardia negra, con quien se entendía en vascuence.
- Pero, en cambio, se expresaba en vascuence con una rapidez vertiginosa, en tono de persona que reza.
- Toda la torpeza de Tellagorri hablando castellano se trocaba en facilidad, en rapidez y en gracia cuando peroraba en vascuence.
- Se cantaba también en Guipúzcoa una canción en vascuence, que aludía a la guerra y que se llamaba Gu guerá (Nosotros somos).
- Ilustración La casa de mi abuela se llamaba Aguirreche, en vascuence, Casa de Aguirre, y era, y sigue siendo, de las mejores del pueblo.
- Alguna vez logramos ver ese molusco, que nosotros llamábamos en vascuence deituba y que no sé por qué decíamos que solía estrangularse.
- Tellagorri lo comprendió así y se puso serio, hizo una confesión rápida, arregló sus cosas y, llamando a Martín, le dijo en vascuence.
- Casi siempre, al hablar de las piraterías y de las brutalidades de los barcos negreros, Yurrumendi solía recordar una canción en vascuence.
- IX YURRUMENDI, EL FANTÁSTICO En mi tiempo, el muelle largo de Lúzaro, que en vascuence se llama Cay luce, no era tan ancho ni tan bien empedrado como ahora.
- El capitán Zaldumbide le conocía, y como mandaba en dueño absoluto y allí no se guardaban más jerarquías que la suya, nos dijo varias veces en vascuence delante del piloto.
- Con su rápido instinto de comprender la situación, Martín se dió cuenta de que no había más remedio que someterse y dijo a Bautista, en vascuence, aparentando gran jovialidad.
- La barriada vieja, la calle, como se le llama por antonomasia en vascuence, está formada, principalmente, por dos callejuelas estrechas, sinuosas y en cuesta que se unen en la plaza.
- Oigo, riendo, las riñas en vascuence de las mujeres a los chicos, porque todas estas mujeres de mar tratan a la prole a fuerza de chillidos, como si imitaran a las gaviotas, y cambio algunas palabras con los pescadores.
- Los padres de Bautista, dos viejecitos arrugados, que hablaban solo vascuence, cantaron una canción monótona de su tiempo, y Bautista lució su voz y su repertorio completo y cantó una canción en honor de los novios.
- Uno de los hombres del patache y el grumete echaron sus aparejos de pesca, mientras los demás marineros sostenían una larga conversación en vascuence acerca de las divisiones de las cofradías de pescadores de Lúzaro.
- Y yo oía la charla continua, en vascuence, de las amigas de mi abuela, y veía con desesperación el caer de la lluvia continua y monótona, y escuchaba el ruido de los chorros de agua que caían de los canalones a chocar en las aceras.
- Odiaba el vascuence como a un enemigo personal, y creía que hablar como en Burgos o como en Miranda de Ebro constituía tal superioridad, que toda persona de buen sentido, antes de aprender a ganar o a vivir, debía aprender a pronunciar correctamente.
- En el camino mi capitán me explicó en vascuence que la visita la hacíamos principalmente a la señora de Cepeda, una vascongada, paisana nuestra, casada primero con Fermín Menchaca y después con don Matías Cepeda, un almacenista, socio del primer marido.
- Fijé el lugar, y como era muy posible que nos dieran caza y encontrándonos un papel así nos lo quitaran, traduje la indicación al vascuence, y, mientras esperábamos que acabaran de enterrar el tesoro, Allen, por mi consejo, fue marcando en un devocionario las letras que componían los datos puestos en vasco.