Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra vea

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra vea en el contexto de una oración.

Término vea: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vea" aquí tienes una selección de 85 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vea para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Vea usted.
  • Vea usted.
  • Que yo no la vea.
  • Y porque vea V.M.
  • Vea aquí un doblón.
  • Para que nadie le vea.
  • ¡Que no te vea yo entrar!
  • ¡Que no vea yo esto, Dios!
  • Vea usted, la tengo de sobra.
  • ¡Que no lo vea el mundo entero.
  • Como yo vea el momento de tirar.
  • Eso no se dice hasta que se vea.
  • Tú sales para que te vea el pie.
  • Por Dios, vea usted de reducirla.
  • Déjeme usted que le vea otra vez.
  • Lo digo para que se vea lo que son.
  • Vea usted la receta y fíjese bien.
  • Que no lo vea nadie cuando entremos.
  • Se esconde para que no la vea nadie.
  • Vea usted por qué está tan avispado.
  • Vea usted al marquesito de Casa Bojío.
  • Vea usted qué bonito papel hemos hecho.
  • ¡qué capital! Y vea usted, es soltero.
  • Vea usted los procedimientos agrícolas.
  • Vaya y vea quién gruñe en nuestra casa.
  • Vea usted, vea usted, el zócalo se mueve.
  • Para que lo vea, señora, para que lo vea.
  • Como yo vea rezumos de agua, la echo a usted.
  • Estas simplezas no son para que las vea nadie.
  • Que no vea yo aquí estos corrillos, ¿estamos?
  • Su padre fue un tronera y vea usted adonde llegó.
  • Mesía me desprecia, me escupirá en cuanto me vea.
  • Y mientras no la vea, no creeré en la metamorfosis.
  • Verá usted mi abismo, y cuando lo vea me empujará.
  • Y vea el lector cómo en los pueblos siempre es tarde.
  • Seguramente, cuando la vea me quedaré como si tal cosa.
  • (para que se vea si era juicioso) conviene empezar por poco.
  • ¡Vaya un cuidado que tiene usted! Vea lo que llevó a casa.
  • Si sigue así, traeré esta tarde a la niña, para que la vea.
  • Amigo, desde que está usted en candelero, no hay quien le vea.
  • He jurado no tenderle la mano aunque la vea con agua al cuello.
  • ¡Ca! Cualquiera de la partida del Cura que te vea te denuncia.
  • Vea usted, si se pudieran realizar la igualdad y la fraternidad.
  • Yo quiero que entre y vea esta estrella que se ha caído del Cielo.
  • Se lo enseñaré a usted desnudo, para que vea qué hermosura de hijo.
  • ¡Monote! Sácalo de paseo, para que vea el señor con qué garbo bracea.
  • En cuanto vea que es un cobarde y que la abandona antes que pelear por ella.
  • Lo que ella quiere es lucirse, y como vea ocasiones de lucimiento, es un oro.
  • ¡Qué cara va a poner mamá cuando la vea entrar en el salón con esa facha.
  • Pues cuando vea usted su alma, se derretirá como ese caramelo puesto al sol.
  • Pero entre ellas corren, a veces sin que se las vea, joyas de inestimable precio.
  • Estará con su papá pensó ella, y aunque al volver me vea, no ha de decirme nada.
  • ¿Usted cree que hay que afirmar las ideas hasta que uno se vea las plumas y la cola?
  • Y cuando vea que es su retrato vivo ¡Cristo! ¡Pues digo, si doña Bárbara le viera.
  • Vea usted, señora, ¡qué cosas hace la Virgen! Ella se sabrá lo que le conviene, tonta.
  • Ya le llamará la sangre, y en cuantito que vea a este retrato suyo, se le caerá la baba.
  • Le diré a usted cómo fue, señora Doña Francisca, para que vea las mañas de esa gente.
  • Quiero entrar antes, para que vea usted si comprendo perfectamente que todas son necedades.
  • Si está don Víctor, que no lo quiera Dios, basta con que Ana me mire, con que me vea allí.
  • Si nos come delante de algunas damas, tenemos traza para rascarnos en público sin que se vea.
  • Para que vea que le quiero y deseo que esa joya sea suya, voy á hacer lo que no haría por nadie.
  • Estoy otra vez corriendo prendas, y aquí traigo unos mantones para que los vea esa tía pastelera.
  • Vea usted una cosa que a mí me gustaría, edificar un establecimiento, pidiéndole dinero al Verbo.
  • Haga usted eso, pero claro, que se vea, que se palpe, y el día en que usted sea como le propongo, yo.
  • ¡Claro! Y que no rabiará poco la otra cuando vea que lo que ella no puede, para ti es coser y cantar.
  • Quiero que vea usted cómo está la casa, para que se convenza de que aquí no pueden vivir cristianos.
  • Déjame un año de plazo para que vea claro en mí, para que veas claro en ti mismo, para que te convenzas.
  • Mañana, si a mano viene, se mudan ustedes, y el que tome el cuarto, como vea la cal fresca, pide más obras.
  • Yo le prometo a usted que el día en que la vea fuera de todo cuidado, sana y salva, le diré, si usted quiere.
  • Y vea usted cómo le pruebo que mi cabeza da quince y raya hoy a las cabezas mejor organizadas, incluso la de usted.
  • Dile que se alegrará cuando me vea, y que de seguro mis compañeros me habrían echado de menos si no hubiera venido.
  • Que no deje usted de mandar recado hoy a ese señor de Quevedo, para que la vea y nos diga si traemos el ama o no traemos el ama.
  • Puedes hacer rabiar al chico de Santa Cruz, porque en cuanto te vea hecha una persona decente se ha de ir a ti como el gato a la carne.
  • Adoptado un partido se dijo, lo mejor será que no la vea más en carne y hueso, porque lo que es en idea, viéndola estoy a todas horas.
  • Y vea aquí novecientos y un sonetos y doce redondillas (que parecía que contaba escudos por maravedís) hechos a las piernas de mi dama.
  • Y le he cogido tal miedo, que cuando la veo venir por la calle, se me sube toda la color a la cara, y me voy por otro lado para que no me vea.
  • Cuando entre en ella y cierre tras sí la puerta y se vea otra vez solo, lanzará un suspiro y pensará que hoy se le ha disipado una esperanza.
  • Yo no le impido ni le impediré a usted que le siga queriendo, ni aun que le vea alguna vez dijo la señora, contemplando a Juanín como una tonta.
  • Vea cuál está aquella sotana y manteo, que ha servido de pañizuelo a las mayores narices que se han visto jamás en paso, y mire estas costillas.
  • Excúseme el lector si las encuentra deficientes, y vea sólo en estas líneas un modesto intento de contribuir al estudio de la sociología comparada.
  • Vea usted por qué yo profeso el principio de que no debemos reírnos de nada, y que todo lo que pasa, por el hecho de pasar, ya merece algo de respeto.
  • Atienda a su sobrina, y vea si la puede salvar dijo Estupiñá cogiéndola por un brazo, y déjese de asesinatos, y de robos de hijos, y no sea usted mamarracho.
  • En cuanto vea que el perro se para explicábale don Eugenio al novel cazador, que apenas sabía por dónde coger el arma mortífera, se prepara usted y le anima para que entre.
  • Pero cuando lo vea otra vez, tengo la certeza de que me abrazará agradecido y me llamará ¡tiíto!, como cuando era pequeño y pasaba los domingos jugando en los porches de mi casa.
  • Qué tan doctos, que habiendo más de catorce años que hago yo en Majalahonda, donde he sido sacristán, las chanzonetas al Corpus y al Nacimiento, no me premiaron en el cartel unos cantarcicos, y porque vea V.