Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra vencedor

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra vencedor en el contexto de una oración.

Término vencedor: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vencedor" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vencedor para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • En todas partes le veía enfrente, pero vencedor.
  • Pero Pimentó intervino bondadosamente, como un vencedor magnánimo.
  • A Glocester le disgustaba figurarse al Magistral vencedor de la Regenta.
  • ¡y ahora delante de don Álvaro! Aceptó la cena y el papel de vencedor.
  • Trampeta, unionista bajo O Donnell, avanzaba hacia el último confín del liberalismo vencedor.
  • Se ha acordado por el elemento vencedor, por los que solicitan la presencia de usted, obsequiarle con un banquete.
  • Nunca se le olvidaría a don Álvaro un combate de amor que duró tres noches, y fue más glorioso para la vencida que para el vencedor.
  • Renunciaron al enlace los padres del herido, y en cambio el del vencedor se presentó en casa a pedir para su hijo la mano de mi querida amita.
  • Se le figuraba que todos los presentes les miraban a los dos y los comparaban, y encontraban más fuerte, más hábil, más airoso al vencedor, al cura.
  • Claro, llamamos a todos los conflictos lucha, porque es la idea humana que más se aproxima a esa relación que para nosotros produce un vencedor y un vencido.
  • La única defensa del que estaba debajo era clavar sus uñas, afilándolas con el pensamiento, en los brazos, en las piernas, en todo lo que alcanzaba del vencedor.
  • Encontrábase en la calle, por ejemplo, con Trifón Cármenes, el poeta de más alientos de Vetusta, el eterno vencedor en las justas incruentas, de la gaya ciencia.
  • Las primeras palabras de amor que Ana, ya vencida, se atrevió a murmurar con voz apasionada y tierna al oído de su vencedor, no el día de la rendición, mucho después, fueron para pedirle el juramento de la constancia.
  • ¡Zurriágame la melunga! gritó entusiasmada la madre, ¡castañas de catalunga! Y todos corrieron, mientras el vencedor iba detrás con piernas vacilantes, sin gran deseo de azotar a sus amigos, contento con el triunfo, pero sin deseos de venganza.