Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra vengan

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra vengan en el contexto de una oración.

Término vengan: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vengan" aquí tienes una selección de 34 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vengan para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Vengan palos.
  • Vengan aquí V.
  • Vengan los cuartos.
  • Vamos, vengan ratas.
  • Señoras, vengan, miren.
  • Muchachos, vengan las hachas.
  • No me vengan a mí con cuentos.
  • Que no me vengan con tonterías.
  • Amigo Platón, vengan esos cinco.
  • ¡Vengan sermones! No me importa.
  • Los poetas se vengan de otro modo.
  • Y vengan copas de ron y marrasquino.
  • Pero vengan acá ustedes y díganme.
  • Pero a mí no me vengan ustedes con música.
  • Si cuando vengan ya estará ella en el otro barrio.
  • Pedradas de esas vengan todos los días, ilustre amigo mío.
  • Por de pronto vengan esos maderos que no te sirven para nada.
  • Que vengan ellos a disparar los cañones y a hacer la guerra.
  • Que les vengan a las mozas de por aquí con síncopes y desmayos.
  • ¡Ansí me vengan los buenos años como es ello! dije yo entre mí.
  • Mando al segundo una parte, otra la dejo aquí para los amigos que vengan.
  • Que vengan contestó don Juan, en quien reapareció la mortificante sonrisa.
  • No es cosa de aguardar a que esos incircuncisos vengan aquí a darle a uno tósigo.
  • Jormiguita para cuando vengan los malos tiempos dijo el Delfín con benévola ironía.
  • ¡Majaderos! Y milagro será que no vengan también con lo de ser natural de la diócesis.
  • Sin embargo, basta que vengan con este joven, al que aprecio, para que me decida a hacer algo por ustedes.
  • Vengan ustedes aquí y digan imparcialmente, con toda rectitud y libertad de juicio, si este chico se parece a mí.
  • ¡No sé para qué sirve la Santa Inquisición si no convierte en cenizas esos endiablados barcos de guerra! Pero vengan acá y díganme.
  • Pero lo del periespíritu no lo tragaba, ni la guasa de que vengan Sócrates y Cervantes a ponerse de cháchara con nosotros cuando nos place.
  • Una vida descansada, mi misita por las mañanas con la fresca, mi corito mañana y tarde, mi altar mayor cuando me toque, mi paseíto por las tardes, y vengan penas.
  • Pero nunca pudo aprender más que otro toro y vengan esos cinco, frase con que me saludaba todos los días cuando iba a almorzar con él pescadillas y unas cañitas de Jerez.
  • Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas, vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido, pues podría ser que alguno que las lea halle algo que le agrade, y a los que no ahondaren tanto los deleite.
  • Decía que entre estas dos maneras de vivir, observaba él la diferencia que hay entre comerse una chuleta y que le vengan a contar a uno cómo y cuándo se la ha comido otro, haciendo el cuento muy a lo vivo, se entiende, y describiendo la cara que ponía, el gusto que le daba la masticación, la gana con que tragaba y el reposo con que digería.
  • Cuando una está encerrada entre tanta cosa de religión, misa va y misa viene, sermón por arriba y sermón por abajo, mirando siempre a la custodia, respirando tufo de monjas, vengan luces y tira de incensario, paice que le salen a una de entre sí todas las cosas malas o buenas que ha pasado en el mundo, como las hormigas salen del agujero cuando se pone el Sol, y la religión lo que hace es refrescarle a una la entendedera y ponerle el corazón más tierno.