Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "vengo" aquí tienes una selección de 53 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra vengo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Vengo a despedirme.
- ¿Que de dónde vengo?
- No vengo a molestarte.
- Vengo de en ca Bicerra.
- Vengo de dar mi paseíto.
- De aquella pocilga vengo.
- Vengo por los ladrillos, etc.
- Vengo por mi propia voluntad.
- Ahora vengo de la redacción.
- ¿Yo no vengo de traer el vino?
- ¡pobrecilla! Vengo horrorizada.
- Espera, Nuchiña, vengo volando.
- ¿Se figura usted a lo que vengo?
- Yo vengo a hacer dos cosas dije yo.
- Vengo a despedirme, dijo Malespina.
- Vengo para encargarte que le hables.
- ¿qué tal vengo yo señor Benítez?
- Vengo a por la lámpara para aviarla.
- Déjame sentar que vengo sofocadísima.
- Vengo por la rimpuesta, como dice el payo.
- Vengo por los ladrillos de doña Guillermina.
- Señor de Pi, aquí vengo sobre una colocación.
- Estás equivocada si piensas que vengo de malas.
- ¿Qué dirá el mundo si sabe que yo vengo aquí.
- A satisfacer la fama que me habéis hurtado vengo.
- El hacía como que no se incomodaba, pero se vengó.
- Ya lo suponía, hija mía, pero vengo muerto de sed y.
- Y a eso vengo yo, don Víctor, a impedirlos si es tiempo.
- De cualquier manera parece que vengo muy a tiempo todavía.
- Vengo de hablar con la mismísima doña Lupe la de los Pavos.
- Señor de Torquemada me dice muy serio, vengo a pagarle a usted.
- ¡Pues es claro! Pues si es lo que yo vengo diciendo hace un siglo.
- ¡Cuidado que lo vengo demostrando como tres y dos son cinco! Pero nada.
- Es que vengo de casa de Moreno Vallejo a quien le han cortado hoy la pierna.
- Yo soy moro de paz, amiga mía, y vengo aquí a tratar la cosa por las buenas.
- Lo he sabido por mi propia razón, y vengo a compadecerte y a hacerte un gran bien.
- Vengo con Sam Cooper, el contramaestre, y con Tommy, que quieren hablar con el piloto.
- No aguarda a sus criados, yo no puedo socorrerle, porque vengo también atacado únicamente.
- ¡Qué trabajadora es tu mujer! Siempre que vengo aquí me la encuentro planchando o lavando.
- Apenas se reirían si porque vengo de los Pazos me diesen de buenas a primeras gato por liebre.
- Y cuando yo vengo aquí te pones la batita de lana, que unos días apesta a canela y otros a petróleo.
- Yo dijo mi buen amigo vengo del camino con mal de calzas, y así me habré menester recoger a remendar.
- Vengo tan sólo a presenciarlo, por pura afición y por el entusiasmo que me inspiran nuestras queridas banderas.
- ¡Si iremos a ver lo que yo vengo predicando desde que se hicieron esos malditos tratados de sursillos, y es que.
- Yo pretendo ser uno de mi linaje, que dos es imposible, si no vengo a sus manos, y trinchándome, como hace a otros.
- Hace días que vengo pensando en cuál es la mejor manera de hacerle al alma el gran favor de mandarla para el otro barrio.
- ¡Buena tiene ella la cabeza para acordarse de anunciarme! ¿Sabe usted que cada vez que vengo a España me la encuentro más tocada?
- No vengo a hacerte daño, sino a anunciarte la buena nueva de la lección, porque estas pedradas que vienen de arriba sanan, curan y fortalecen.
- Esta es mi idea, la idea que vengo criando aquí, desde hace tantísimo tiempo, empollándola hasta que ha salido, como sale el pajarito del cascarón.
- Yo también vengo a hablarle a usted de lo que sé como sacerdote, pero la conciencia de quien me lo comunicó exige precisamente que yo dé este paso.
- En el momento que hablaban apareció corriendo el domador, pensó sin duda en abalanzarse sobre Martín, pero comprendiendo que no le alcanzaría se vengó en la niña y le dió una bofetada brutal.
- Como Guzmán reconviniera a Lope por su inútil crueldad, el feroz vasco, que no admitía reconvenciones, se vengó de él, asesinándolo y cometiendo después una serie de atropellos y de crímenes.
- Md., vengo a decir que cobré y embolsé mi dinero, el cual mi tío no había bebido ni gastado, que fue harto para ser hombre de tan poca razón, porque pensaba que yo me graduaría con este, y que estudiando, podría ser cardenal, que como estaba en su mano hacerlos, no lo tenía por dificultoso.