Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "verano" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra verano para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- El verano fué sofocante.
- Para amoríos basta el verano.
- Allí dormía ella en el verano.
- El verano fué para él delicioso.
- El otoño todavía parecía verano.
- El verano le pareció largo y pesado.
- El primer verano lo pasó en la fonda.
- Estaba más delgado que por el verano.
- Vetusta se pone muy triste por el verano.
- Las excursiones a algún teatro de verano.
- En verano, las hojas lo cubrían por completo.
- En verano sobre todo, Andrés quedaba reventado.
- Vetusta en verano es una Andalucía en primavera.
- Nosotros dijo nos quedamos este verano en Vetusta.
- Las escogía ella cuando iba por el verano al campo.
- En el verano de 1883 tuve una ligera indisposición.
- El verano, salían casi todos los días al anochecer.
- Ni el verano le sofocaba, ni el invierno le encogía.
- Cuando aparece, ya la primavera y el verano son pasados.
- Andrés decidió estudiar con energía durante el verano.
- En estos días la arena no echa fuego, como en el verano.
- La soledad del verano parecía darles posesión del pueblo.
- Quiero volver a nuestro verano, al verano dulce, tranquilo.
- Este verano han fusilado a un periodista alemán amigo mío.
- El día siguiente fue uno de los más calurosos de aquel verano.
- Lleva unas botas blancas de verano, pero están muy estropeadas.
- Estos chicos vivían en Madrid y venían a Lúzaro durante el verano.
- La tarde era de verano, pesada, sofocante, de aire seco y lleno de polvo.
- Aquel verano en Palomares había hecho una especie de bancarrota de salud.
- Invierno y verano estaba en su cuartucho, sin cesar de planchar un momento.
- Así como así el verano siempre le tenía un poco lánguido y desmadejado.
- Yo sé que han pasado el verano en Biarritz, y después han ido todos a París.
- Si hubieras seguido los consejos que te di este verano, no te verías como te ves.
- ¡Ojalá fuera eterno el verano! Hasta sus enemigos habían cedido en la calumnia.
- ¿Quién, en verano, iba más mono con el trajecito de franela y la marinera de paja?
- El verano se presentó Carlos Ohando, que venía de vacaciones del colegio de Oñate.
- Era en efecto el mundo una lacería, como decía el texto, y sobre todo en el verano.
- En verano prefería los sombreros blancos, los chalecos claros y las corbatas alegres.
- Esta escena ocurría en el gabinete, hallándose las dos cosiendo sus trajes de verano.
- En verano, unos trajes de lienzo azul, que a fuerza de lavarlos estaban siempre desteñidos.
- Y en el verano gastan, cuanto más, percal de tres reales, con lo que creen ir tan elegantes.
- Al final del verano un amigo le dió a Montaner una entrada para los Jardines del Buen Retiro.
- El pescado no se podía llevar en el rigor del verano, porque no venía en buenas condiciones.
- A aquella hora, la plaza del Mercado estaba bañada por el ardiente sol de una tarde de verano.
- Creía que una villa para el verano es el complemento de una familia distinguida que tiene coche.
- Caminaba sin prisa, tranquilamente, gozándose en respirar la frescura de aquella noche de verano.
- Además, por los balcones entraba el sol y soplaba un aire cargado de perfume irritante del verano.
- Las tres, envueltas en sus batas de verano, destacábanse en la obscuridad como inmóviles estatuas.
- Don Álvaro había vencido la virtud de la ministra, había sido su amante todo el verano en Palomares.
- En el confesonario sonaba el cuchicheo de una beata como rumor de moscas en verano vagando por el aire.
- Por invierno de dos a cuatro o cinco de la tarde, y en verano poco antes de ponerse el sol hasta la noche.
- Ese verano ardiente no vendría, ni siquiera le consentiría hablarle claro, insistir en sus pretensiones.
- ¿Qué iba él a hacer mano sobre mano un verano entero sin baños, ni bromas en las aguas de Termasaltas?
- Había referido a la Regenta la historia de don Álvaro desde principios del verano pasado hasta la fecha.
- Los profesores no tienen más finalidad que cobrar su sueldo y luego pescar pensiones para pasar el verano.
- Cuando la estufa, encendida por los rayos solares en el verano, se extingue por completo, el mar está frío.
- ¡Y qué triste es un verano entero en Vetusta! El césped del paseo grande se pone como un ruedo de esparto.
- ¡A la novena, al sermón! y de Pascuas a Ramos un paseíto con la mamá por el Espolón o el Paseo de Verano.
- El primer disgustillo que tuvo De Pas aquel verano fue esta noticia, que le dieron en el coro, por la mañana.
- No había podido la Regenta resistir a la tentación de preguntarle si se había divertido mucho aquel verano.
- Salieron de los Pazos tempranito, porque bien necesitaban toda la larga tarde de verano para cumplir el programa.
- Por los balcones abiertos penetraba el hálito caliginoso de las neones de verano, cargado de enervantes perfumes.
- Estaba el amo de la casa en mangas de camisa, como solía en cuanto llegaba el verano, aunque no tuviera mucho calor.
- ¡Ah! y por el verano a Palomares, a bañarse y a vestir batas anchas que dejen entrar el aire del mar hasta el cuerpo.
- El traje es de verano también, y la chaqueta, abrochada y subida, oculta el cuello juntamente con un pañuelo de seda.
- Tenían tomada casa en Plencia para pasar la temporada de verano, fijando la fecha de la marcha para el 8 o el 10 de Julio.
- Llevaba gorra con galón, y de la bufanda para abajo toda la ropa era de purísimo verano, y además adelgazada por el uso.
- ¿No has visto nunca en el verano cómo desciende la lluvia en esos turbiones rápidos que refrescan y esponjan la verdura?
- Para llegar a él se pasa por un camino, en algunas partes muy hondo, al cual los arbustos frondosos forman en verano un túnel.
- Por entre el ramaje de los árboles veíase el cielo azul obscuro de las noches de verano, moteado por el luminoso polvo sideral.
- Cuando llegaba un forastero, se le enseñaba la torre de la catedral, el Paseo de Verano, y, si era posible, la sobrina de las de Ozores.
- De pronto, un verano no volví a aparecer más por Valencia, porque había vuelto a caer enfermo en Petrel, y aquí comenzó mi calvario.
- Pero en Octubre volvían algunas señoras que tenían miedo a la humedad y a la influencia del arbolado allá arriba en el paseo de Verano.
- En verano es de ver cómo no sólo se calientan al sol, sino se chamuscan, que es gran gusto verlas a ellas tan crudas y a ellos tan asados.
- Aquí, sobre todo en verano, no hay apenas enfermos, algunos cólicos, algunas enteritis, algún caso, poco frecuente, de fiebre tifoidea, nada.
- Desde aquel verano, desde que habían vivido juntos en la fonda de La Costa, don Víctor se había acostumbrado a la comensalía de don Álvaro.
- Esos albañiles de los dramas populares que se nos vienen a quejar de que sufren el frío del invierno y el calor del verano, no son los únicos.
- Las partes de por medio suelen quedarse en el pueblo y se les conoce porque les coge el invierno con ropa de verano, muy ajustada por lo general.
- En la música del órgano había recuerdos del verano, de las romerías alegres del campo, de los cánticos de los marineros a la orilla del mar.
- Me voy a Burdeos con mi marido, pasan meses y meses, llega el verano y nos vamos a pasar una corta temporada en Royan, un pueblo de baños de mar.
- El verano cruzan la carretera un sin fin de automóviles y casi todos se paran un momento en la casa de Ohando, convertido en Gran Hotel de Urbia.
- Instaláronse en su residencia de verano, que era como un palacio, y no hay palabras con qué ponderar lo contentos y saludables que todos estaban.
- Recordaba aquellas mañanas de un verano, entre flores y rocío, místicas esperanzas y sabrosa plática, felicidad presente comparable a la futura.
- Doña Camila y Ana se trasladaron a Madrid y allí vivían parte del año los tres juntos, pero el verano y el otoño los pasaban en la quinta de Loreto.
- Los sábados por la tarde, durante la primavera y el verano, Catalina y otras chicas del pueblo, en compañía de alguna buena mujer, iban al campo santo.
- Afortunadamente, después del curso con don Gregorio Azurmendi, que nos explicaba matemáticas vestido de frac y corbata blanca, llegaron las vacaciones de verano.
- El verano, durante las vacaciones, Andrés leyó en la Biblioteca Nacional algunos libros filosóficos nuevos de los profesores franceses e italianos y le sorprendieron.
- Sí, por desgracia, hacía meses ya, desde el verano, desde antes acaso, se murmuraba de la confianza y de la frecuencia con que don Álvaro entraba en el palacio de los Ozores.
- Lo último que oyó fue un trozo descriptivo en que la orquesta hacía un rumor semejante al de las trompetillas con que los mosquitos divierten al hombre en las noches de verano.
- El verano robaba gran parte del contingente de aquellos ejércitos piadosos del Corazón de Jesús, la Corte de María, el Catecismo, las Paulinas y demás instituciones análogas.
- Había salido de las calles y había paseado en el paseo de Verano, ahora triste con su arena húmeda bordada por las huellas del agua corriente, con sus árboles desnudos y helados.
- Arriba, sobre los tejados, cubriendo la plaza como un toldo de apelillado raso que transparentaba infinitos puntos de luz, el cielo del verano con su misteriosa y opaca transparencia.
- Una tarde de verano, con el cielo limpio de nubes, y en lo más alto, como un jirón de vapor tenue y apenas visible, la luna, esperando pacientemente que le llegase el turno para brillar.
- El Padre Eterno, con sus barbas de lino, mirando con torvo ceño a Adán y Eva, ligeritos de ropa como si presintiesen el verano, sin otra salvaguardia del pudor que el faldellín de hojas.
- Como en la comedia que representan en el bosque los personajes del Sueño de una noche de verano, la fantasía tenía que suplir en el teatro de Vetusta las deficiencias del lienzo y del cartón.
- Con su traje de verano, tenía el buen Don Francisco aspecto semejante al de los militares que vienen de Cuba, pues a más del trajecito azul, se había encasquetado un sombrero de paja de ala ancha.
- Y para que no se le antojase volar más en toda la tarde, se presentó en el parque Visitación Olías de Cuervo, a quien el verano sentaba bien, y dejaba lucir trajes de percal fantásticos y baratos.
- Barbarita era administradora general de puertas adentro, y su marido mismo, después que religiosamente le entregaba el dinero, no tenía que pensar en nada de la casa, como no fuese en los viajes de verano.
- Lo más gracioso es que el mismo Godoy se vio obligado a concluir la guerra en el verano del 95, cuando comprendió su ineficacia, y entonces se adjudicó a sí mismo el retumbante título de Príncipe de la Paz.
- En cuanto las lluvias de invierno se inauguraban, después del irónico verano de San Martín, a Frígilis se le caía encima Vetusta y sólo pasaba en su recinto los días en que le reclamaban sus árboles y sus flores.