Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "verle" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra verle para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- El no verle.
- Quiero verle yo.
- ¿Necesitas verle?
- Daba lástima verle.
- ¿Quiere usted verle?
- ¿Quiere usted verle?
- Quería subir a verle.
- Ana acababa por verle.
- Tiempo tienes de verle.
- Ni una palabra al verle.
- Voy a verle ahora mismo.
- No había más que verle.
- No me gusta nada verle aquí.
- Juanito apenas si pudo verle.
- Le dijo a su sobrino al verle.
- Voy a verle, sí, voy a verle.
- ¡Ay qué chico! Da pena verle.
- Si tengo tiempo entraré a verle.
- Me da pena verle a usted marchar.
- Y volvió a verle todo el rostro.
- Ni siquiera habrá venido a verle.
- A Germán no había vuelto a verle.
- Estaba pálido y daba lástima verle.
- Por todo lo cual no quería ni verle.
- Ni verle, ni saber de él tan siquiera.
- Cosa natural, sus amigos fueron a verle.
- Pues quiero verle, quiero hablar con él.
- Mañana dijo ella, irás conmigo a verle.
- Verle expirar revolcándose en su sangre.
- Sentí cierta pena de verle sano y salvo.
- Quiso verle muerto, pero no pudo moverse.
- Muchísimo se alegraba de verle tan sereno.
- ¡si me iría al fin del mundo por no verle.
- Bueno, bueno dijo, iré a verle y se lo diré.
- Si compráramos un perrito, ¿no querrías verle?
- Si aquel verle en todas partes sería casualidad.
- Al verle como un bulto, Juan sintió algo de miedo.
- Dijo Don Evaristo inclinándose para verle la cara.
- Alguna que otra vez fué Hurtado a verle a su casa.
- Preguntó el de Naya al verle tan cabizbajo y mustio.
- Hoy, sí, me alegraría de verle y de estrechar su mano.
- No sabe usted lo mal que me sienta verle y hablar con él.
- A mí no me incomoda, pero mamá se pone furiosa al verle.
- ¡Cuánto sentirá no verle a usted para que le cuente eso!
- Le dio el olor, al verle entrar con un bulto entre papeles.
- ¿te parece fácil entrar a verle sin que se entere su madre?
- Ana se sentó a su lado, al verle dejarse caer en una butaca.
- Lo demás de la cara tan bien afeitadito, que daba gloria verle.
- Nada, que al verle entrar he creído que venía mi hermano Juan.
- Sí llega, sí llega gritó Paco, que quiso verle hacer títeres.
- ¡cuánto gusto de verle! le dijo Santa Cruz con fingida seriedad.
- Ella se empina sobre las puntas de los pies para verle y ser vista.
- Todo el toque estaba en observar la cara que pondría Juan al verle.
- Se ha santiguao con la mano derecha, y la Virgen ha salió á verle.
- Conste que ellos la ofrecían de buena voluntad, al verle tan triste.
- Los perros ladraban al verle de lejos, como si se aproximase la muerte.
- Me dan ganas de reír porque me hace gracia verle a usted tan sofocado.
- Iba Jacinta a verle muy a menudo, y su suegra la acompañaba casi siempre.
- Pues a lo que le conté el mismo día que fuimos a verle en este despacho.
- No le agradaba verle cada vez más enfrascado en el aguardiente y el cognac.
- Al medio día le anunció Celestina que quería verle el señor Carraspique.
- Doña Lupe mandó recado a Ballester, que fue a verle después de anochecido.
- Al verle don Víctor palideció, pero en nada más se pudo notar su emoción.
- Diga usted, marqués, que ojalá Dios se acordase de él, antes que verle así.
- Ella, al verle tan contento, nada resentido, rabiaba por atreverse a preguntar.
- Mesía se lo había dicho todo al Marquesito que había ido a verle a la fonda.
- ¡Me pasmo, caramelos! ¡Me pasmo de verle con esa flema! ¿O no sabe lo que pasa?
- Durante la convalecencia de aquel ataque, no permitió que Fortunata fuese a verle.
- Debía ser verdaderamente desagradable verle en la tienda en medio de sus ataúdes.
- Otras me daba lástima verle entregado sin defensa a la brutalidad de sus verdugos.
- Daba tristeza verle divertirse, saltar, imitar la alegría bulliciosa de los otros.
- Abrió Visanteta, y al verle comenzó a darle explicaciones antes que él preguntase.
- Y sintió vehementes deseos de verle, de besarle en realidad como al cuadro disolvente.
- Glocester, al verle tan alegre y decidor, amable con amigos y enemigos ocultos se dijo.
- Siguiole Fortunata con la vista hasta verle desaparecer, y poco después volvió a su acecho.
- Probablemente esta salidita, con pretexto de llevarle a Ballester los polvos, sería para verle.
- Pasó al comedor, y todos se maravillaron de verle a tal hora, pues jamás había venido de noche.
- La emoción que sintió al verle fue tan grande, que se quedó como yerta, sin saber dónde estaba.
- ¡Cuánto nos alegraríamos de verle a usted bueno y sano, y qué fácil sería con buena voluntad!
- Otras veces había estado días y días sin verle, y le parecía muy tolerable la ausencia y corta.
- No había más que verle para comprender que no respondía de la seguridad de quien en él se sentase.
- Cuando estábamos los dos estudiando en Madrid, fuimos un día a verle con una carta de recomendación.
- Plácido se inclinó para verle, y aunque se quería hacer el hombre terrible, se le escapó esta frase.
- En aquella casa todo se iba llenando de él, temía verle aparecer de pronto, como ante la verja del Parque.
- La muchacha, que no tenía gran inclinación por Carlos, al verle tan violento cobró por él desvío y miedo.
- Y hoy, cuando fui a verle me encontré al señor de Ronzal, que está presente, al lado del lecho de mi amigo.
- Pero se sorprendió mucho de verle risueño y de la mirada maliciosa y un tanto burlona que su marido le echó.
- Todos se pasmaron de verle risueño y de oírle afirmar que no le dolía nada y que se sentía bien y contento.
- Fue a verle una tarde Villalonga, y lo primero que le dijo Feijoo, mientras se dejaba abrazar por él, fue esto.
- Mi padre, que se encuentra enfermo, le suplica encarecidamente a usted que venga a verle lo más pronto posible.
- De vez en cuando iba a verle para que no se apagase aquel fuego con que ella contaba para calentarse en la vejez.
- Como que al verle entrar nos quedábamos todos turulatos y nos parecía que entraba por esa puerta la Divina Majestad.
- Llegó la noche, y con ella la tristeza al alma de Rosita, pues ya no había esperanza de verle hasta el día siguiente.
- Doña Lupe conocía tan bien la enfermedad, que no tenía más que verle para comprender el periodo de ella en que estaba.
- Pues bien, aquella noche, se le representó el pobre paralítico con tanta viveza, que casi casi creía verle en su alcoba.
- Doña Ana jamás había hablado a solas con el Magistral, y después que cesaron las visitas apenas volvió a verle de cerca.
- Sentóse Nucha en un poyo del corral que con el gallinero lindaba, sin soltar al chiquillo, empeñándose en verle la cara mejor.
- Su enojo se trocó en alegría cuando Maxi, al verle en pie, dijo que él también se iba porque era hora de volver a su farmacia.
- Pedro, que siempre había tenido por su hermano cierta admiración, iba también a verle a su cubil y a admirarle como a un bicho raro.
- Se alegraba de verle para saber lo que ocurría en la familia, y para que le contara por qué demonios andaba suelto Maxi por esas calles.