Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "verme" aquí tienes una selección de 43 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra verme para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Si aquí no puede verme.
- ¡Qué raro verme aquí!
- ¡Tanto tiempo sin verme!
- ¿Por qué no fue usted a verme?
- ¿Apostamos a que viene a verme?
- Hortensia vino también a verme.
- Si mi amita pudiera verme ahora.
- Al verme, se levantó avergonzada.
- ¿De veras que va usted a ir a verme?
- ¿No te admiras de verme como me ves?
- Dolorcitas sonreía al verme turbado.
- Acostumbrada a verme hecho un cavador.
- ¿Qué va a decir al verme entrar así?
- Sentiré verme obligado a dar un paso que.
- Desde lejos noté que se sonreía al verme.
- Al verme todavía en la lancha, yo me indigné.
- De verme llorar así, y de estas demostraciones.
- Lo que menos esperabas tú era verme aquí ahora.
- Al verme tendido se asustaron, creyéndome muerto.
- ¿No te ha dicho que ella iría a verme tan devoto?
- El capitán se levantó al verme, con aire de alarma.
- Mentira me parece que he de verme en mis cuatro paredes.
- Y no vuelves a verme más en todos los días de tu vida.
- Dile que venga cuando quiera a verme a esta nuestra casa.
- Al verme en tal situación, corrí hacia Marcial diciendo.
- Esta mañana estuvo Juan Pablo a verme y le eché una chinita.
- ¡Qué pregunta! exclamó Bautista .¿Para eso vienes a verme?
- Por lo cual, los convidé para otra noche a verme correr cajas.
- Siempre que viene a verme, le largo un espich como él dice, él se ríe, se ríe.
- Algunas veces me miro en el espejo y, al verme viejo y cambiado, me digo a mí mismo.
- Aquí me tiene usted fuera del agua dando coletazos de gusto por verme tan bien pescado.
- Por eso, mira tú, por eso tengo yo tanto miedo a los locos y me asusto tanto de verme a su lado.
- Si usted no se desdice al momento en todos esos disparates me voy y no vuelve a verme en su vida más.
- Con estas vilezas y infamias que veía yo, ya me crecía por puntos el deseo de verme entre gente principal y caballeros.
- Entré en ella, conté a mis padres el suceso, y corriéronse tanto de verme de la manera que venía que me quisieron maltratar.
- En pocas zancadas me trasladé a la del Fideo, donde residíamos, y mi amo, al verme entrar, me reprendió por mi larga ausencia.
- Fue esto de verme con tanto dinero de contado, para ellas, todo lo que yo podía desear, porque dieron en desvelarse para regalarme y servirme.
- Di baratos y con mi ¡Loado sea Nuestro Señor!, me despedí, encargándoles que no recibiesen escándalo de verme jugar, que era entretenimiento y no otra cosa.
- Md., que le quiero servir de maestresala, que solía, Dios le tenga en el cielo (y nombramos un señor muerto, duque o conde), gustar más de verme partir que de comer.
- Si este hombre, pensó, enamorado de la Regenta, desairado por ella, se volviera loco de repente al verme, creyéndome su rival y se echara sobre mí a puñetazo limpio aquí, a solas.
- Y al volver atrás, como hizo fuerza, se le cayeron las calzas, porque se le rompió una agujeta que traía, la cual era tan sola que, tras verme muerto de risa de verle, me pidió una prestada.
- Pero como éstos no comprendían mi estrategia ni podían verme en el sitio donde estaba, enviaron otra columna a atacar las tropas que estaban a mi derecha, y aquella columna tuvo la misma suerte, y otra, y otra, hasta que se ganó la batalla.
- Y porque el otro lo llevase mejor, que ni me había convidado ni le pasaba por la imaginación, de rato en rato le pegaba yo con la mozuela, diciendo que me había preguntado por él y que le tenía en el alma y otras mentiras de este modo, con lo cual llevaba mejor el verme engullir, porque tal destrozo como yo hice en el ante no lo hiciera una bala en el de un coleto.